
墓参り母さんぼくを見てください
Hakamairi kâsan boku o mite kudasai
Cuando visito su tumba:
“Mamá, mira
cómo me porto”
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Muy buen análisis, sí señor.
Una vez más, la cultura y sus costumbres de nos regalan estos pensamientos.
Un hk sublime. Gracias
Pablo, gracias por tu análisis psicológico del niño ante semejante situación, que me parece muy bien planteado. Creo que has definido perfectamente la atmósfera del momento de este haiku tan intimista.
Me preguntaba si la misma situación pero en un contexto distinto como es el occidental, ¿el comportamiento del niño ante la tumba de su madre (y desconociendo igualmente el significado de la muerte) obedecería más a una imposición de nuestras creencias que a sus propia impronta y sentimiento? Es decir: en nuestro contexto ¿alguien muy cercano, su padre, le podría haber dicho "pórtate bien porque la mamá te está viendo desde el cielo"?
Un saludo
¿Qué puede hacer el niño?
¿Cómo debe ser su actitud ante la tumba de su madre?
Posiblemente el niño no experimente aún el sentimiento meláncolico, nostálgico que nos trae el duelo.
Quizás no es todavía consciente de la pérdida de su madre. Puede que no sepa lo que significa la muerte.
Para él, su madre sigue "estando", de tal modo que, ante su presencia, hace lo que sabe que la hace feliz: el niño se porta bien.
Es aún un "te quiero", más que un: "te echo de menos".
Me ha emocionado este haiku. Me parece una auténtica preciosidad.
Muchas gracias, Vicente, por compartirlo.
Elsa
Martes, 29 de mayo
Josemari Lorenzo Amelibia
Manuel Mandianes
Francisco Margallo
José Antonio Pagola
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn
Isabel Gómez Acebo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez