Este haiku lo voy a comentar de un modo diferente a como lo he hecho hasta ahora. No comentaré vuestros ensayos de haiku sino los rasgos que deberían de haber salido en ellos.
Pero, antes, quería decir algo de modo preliminar. El haiku debe invitar, tal como está haciendo en muchos de vosotros, a conocer más el medio natural que nos rodea. Es elogiable que cuando veais algo (en este taller o en la realidad) investigueis qué habeis visto. Pero también, para poner las cosas en su sitio y no neurotizarnos, es importante saber que los poetas japoneses introducen su propia ignorancia en sus haikus. El adjetivo shiranu (“desconocido”) sale con frecuencia. Y no sólo la ignorancia del propio poeta sino la incapacidad que haya tenido hasta entonces la cultura de poner nombres a las cosas; de ahí la expresión usada como frase adjetival Na mo shirazu (“No se sabe ni el nombre”), o Na mo nai (“que no tiene ni nombre”). Incluso el desconocimiento que va dejando de serlo, o la imprecisión forma parte del haiku. Recordamos el célebre haiku de Bashô que incluye la expresión nani yara (“qué será”) una mancha violeta en el campo, o ese haiku de Chiyo en el que se nos dice que doko yara (“dónde estará”) el bosque de bambú al alba. No todo tiene que ser una certificación de un conocimiento. También puede dejarse constancia de una posibilidad de que sea de algún modo: “me parece que...” (to omou). Estamos ante un caso en el que puede usarse esta dimensión del haiku de mostrar la ignorancia o la falta de certeza del poeta. El que esté seguro que son carpas, bueno, puede hacer su haiku hablando de ellas, pero yo habría introducido el elemento de la inseguridad antes de nombrar a una criatura con un nombre erróneo. Así y todo, no sería la primera vez que un haijin se equivoca en nombrar en su haiku a un animal o planta con otro nombre. Por ejempplo, veíamos en el post “fogón” que Onitsura hablaba de un itodo que chirriaba confundiéndolo con un grillo.
Respecto al haiku de hoy, la primera cuestión, si me permitís hoy dogmatizar un poco, es el movimiento de los peces. Si esto fuera un examen, que no lo es, yo directamente catearía a todo aquel que en su intento de haiku no hubiera reflejado el movimiento de esos dos peces. Dónde, cómo, o en qué condiciones, ya veremos hasta qué punto pueda ser importante, pero no reflejar que dos peces se están moviendo es estar ciego ante esta escena. Es lo más visible y llamativo de la instantánea. Es el aware mismo de este haiku. Y sólo cinco de vosotros habeis dado cabida al movimiento que hay en la escena. Los demás sólo habeis visto una foto en la foto que teneis delante. Así pues, el que no haya visto el movimiento en esta escena ha quedado descalificado por esta vez. El fracaso es nuestro aprendizaje natural. Por ejemplo, este haiku es muy bueno, contiene tres asombros y están expuestos de una manera armónica:
dos peces naranjas
sus sombras en el fondo
la transparencia del agua…
Pero el haijin les ha robado el movimiento. Los ha congelado. Podríamos decir que, para el mundo del haiku, los ha matado. Podrían ser peces o piedras.
Me interesaba mucho trabajar en el taller con este haiku porque tenía que hablaros de qué es lo primero en esta "educación en la percepción" que requiere el haiku. Y lo primero es precisamente responder al aware del momento con nuestro aware. Sé que todo esto es totalmente subjetivo y que para muchos será aware lo que para otros no lo será. Pero por eso precisamente uno se pone en manos de un maestro. Uno no va a un maestro a que le halague sus haikus sino a que le diga cómo sentir más y mejor. Si uno sigue asombrándose por las mismas cosas antes y después de vincularse a un maestro, o el maestro es malo, o el alumno es malo. La realidad tiene resquicios por los que se puede entrar y viajar por su espacio interior, pero es el maestro el que conoce dónde están esas grietas de entrada por las que él ha hecho la experiencia. Hay muchos maestros y muchos lugares por los que entrar. Pero no se puede entrar por todos a la vez.
Celebro que estas fotos os estén sirviendo a muchos para recordar momentos vividos y escribir haikus de verdad, muy lejos sin embargo del propósito de este taller, que no es sino educar en la percepción. Para ello debemos ceñirnos a lo que aparece en la foto. Eliminando todos aquellos haikus que no hablen de peces, y aquellos que se inventen claramente algún aspecto de la escena (en Argentina veo que hay una imaginación prodigiosa que no nos será útil para el haiku), nos quedan los siguientes grupos:
HAIKUS QUE CONTIENEN UN SOLO ASOMBRO
1) Un asombro: dos peces en movimiento
En el estanque
unas hojas y dos peces
en movimiento...
2) Un asombro: la sombra de los peces
Mediodía...
La sombra de dos peces
bajo su vientre
3) Un asombro: la transparencia del agua
En el recipiente,
lleno de agua limpia,
dos pequeñas Koi.
HAIKUS QUE CONTIENEN DOS ASOMBROS
4) Dos asombros: el movimiento de los peces y el fondo de arena
Fondo de arena:
el pez que reposaba
se acerca al otro
5) Dos asombros: la luz y el movimiento de los peces
Claridad del día;
las Koi en la pecera
de un lado a otro.
6) Dos asombros: La luz y el roce de los peces
bajo el reflejo
el encuentro fugaz...
entre dos peces
7) Dos asombros: el roce de los peces y la transparencia del agua
Un alevín
toca la cola de otro
Límpidas aguas
8) Dos asombros: el agua transparente y la arena blanca del fondo
Agua pura...
Sobre un lecho de arena blanca
dos alevines
9) Dos asombros: La luz y la transparencia del agua
¡Qué transparente !
la luz de la mañana
entre los peces
Al fondo
entre aguas cristalinas
el brillo de las carpas
10) Dos asombros: la transparencia del agua y el color de los peces
en la pureza del agua
ligeramente anaranjados
dos pececillos
11) Dos asombros: el fondo de arena y el color de los peces
Sólo dos kois
el rojo de sus cuerpos
y blanca arena.
HAIKUS QUE CONTIENEN TRES ASOMBROS
12) Tres asombros: el fondo de arena, el movimiento de los peces y sus sombras
Fondo de arena-
dos peces y las sombras
en movimiento
13) Tres asombros: el fondo de arena, el color de los peces y la sombra de los peces
Dos peces rojos
La sombra de ambos
en la blanca arena
Ligeras sombras
en la arena del fondo
los rojos koi.
14) Tres asombros: la transparencia del agua, el color de los peces y la sombra en el fondo
dos peces naranjas
sus sombras en el fondo
la transparencia del agua…
15) Tres asombros: la luz, el color de los peces y el fondo
A ras del fondo,
dos pececillos rojos
a plena luz
Un comentario especial a dos haikus. El primero casi lo logra. El segundo da de lleno. El primero, de carácter más narrativo que descriptivo, y que se centra en el sentido del movimiento de los peces:
Iba a su encuentro
pero pasó de largo
la carpa roja
El segundo, es descriptivo y al mismo tiempo tiene un algo de narrativo. Y, además, recoge tres asombros:
Agua limpia.
En el fondo, dos peces rojos.
Uno hacia la luz.
Y, ahora, lo más difícil. ¿Con cuál me quedaría yo? Partiendo de la base de que todos los mencionados son bastante elegantes, elegiría...
Como en los concursos de verdad, daré tres premios:
Primer premio:
Fondo de arena.
Dos peces y sus sombras
en movimiento
Segundo premio:
Agua limpia.
En el fondo, dos peces rojos.
Uno hacia la luz.
Tercer premio:
Un alevín
toca la cola de otro.
Límpidas aguas.
Claridad del día;
las Koi en la pecera
de un lado a otro.
A ras del fondo,
dos pececillos rojos
a plena luz
¡Oh! tan livianos
parecen los dos peces
en agua clara
en la pureza del agua
ligeramente anaranjados
dos pececillos
dos peces naranjas
sus sombras en el fondo
la transparencia del agua…
sostenidos
por la claridad del agua
los dos pececillos
con los ojos muy abiertos
dos pececillos,
la luminosidad del agua…
Agua limpia.
En el fondo dos peces rojos
uno hacia la luz
Un foco de luz -
en aguas transparentes
dos peces rojos
¡Qué transparente !
la luz de la mañana
entre los peces
¿agua de estanque
o simplemente río?
Peces rojizos
pequeños pozos
de arena blanca, y dos
peces en agua mansa
Ligeras sombras
en la arena del fondo
los rojos koi.
Sólo dos kois
el rojo de sus cuerpos
y blanca arena.
Pequeño musgo
Los peces en vaivén
también las sombras
Luz de mediodía;
una carpa se mueve,
la otra no
Iba a su encuentro
pero pasó de largo
la carpa roja
Dos peces rojos
La sombra de ambos
en la blanca arena
Un alevín
toca la cola de otro
Límpidas aguas
Aguas en calma
Rozan las crías de carpa
sus propias sombras
Al fondo
entre aguas cristalinas
el brillo de las carpas
Se percibe la brisa
en la quietud del agua
Rojos los peces
ver en el agua
fugaz instante
de peces rojos
Arena clara,
flotan las manchas rojas...
dos pececillos
En el recipiente,
lleno de agua limpia,
dos pequeñas Koi.
Agua clara
bajo la transparencia
dos pececillos
bajo el reflejo
el encuentro fugaz...
entre dos peces
en aguas quietas
el color de los peces
sobresaliendo
entre los peces
el agua cristalina
y la arenisca
En el recipiente,
las pequeñas Koi
no pueden ocultarse.
Peces en el fondo:
la sombra de uno,
sobre su huella
alimentándose...
tan cerca de mi mano
dos peces rojos
en el acuario,
sobre la superficie
dos peces rojos
Mueven sus colas,
alevines de carpa
en el acuario.
Os dejo esta dirección, sobre las carpas koi, como veréis la foto es semejante:
http://www.mundoanuncio.com/anuncio/peces_carpas_koi_para_acuario_grandes_o_estanques_1173054618.html
He visto fotos similares en internet. Me inclinaría por crías de carpa. Antes de trasladarlas a un acuario o estanque las ponen en recipientes… una especie de cuarentena…
Yo tampoco los veo bien, pero creo que son alevines por que me parece que se les nota un poco los órganos internos y son más alargados y achatados que una carpa adulta. Tampoco estoy segura de que sean carpas... Sí que agradecería el enlace, si no es mucha molestia...Gracias
También tengo la duda de si son alevines, por la conformación que presentan parecen serlo, pero como manifiesta Mirta, tampoco logro ver bien la imagen.
gracias.
Perdón por insistir, pero no logro ver la imagen tan pequeña que encuentro en la página, si les es posible agradeceré que coloquen el link para visualizarla como corresponde.
Un abrazo
Agua pura...
Sobre un lecho de arena blanca
dos alevines
Fondo de arena-
dos peces y las sombras
en movimiento
En el estanque
unas hojas y dos peces
en movimiento...
rectifico, quizas sea mas claro
Un par de carpas.
A al nadar, con las ondas
mueven las hojas
un par de carpas,
las ondas de su nado
mueve las hojas
en el estanque,
por el bocado diario
dos carpas koi
Dos peces rojos:
una sombra recta,
la otra, curva
Mediodía...
La sombra de los peces
bajo su vientre
Marca en la arena:
el pez que yacía
se acerca al recién llegado
Aguas someras
Dos peces en el fondo
rozan la arena
Miércoles, 10 de febrero
Peio Sánchez Rodríguez
Ana Bou
Asoc. Humanismo sin Credos
Miguel Blanes Coll
Guillermo Gazanini Espinoza
Pedro Tarquis
Robert Blair Kaiser
Ediciones Khaf
Mario Bruzzone
JC Rodríguez, A Eisman