
なんとなくあるいて墓と墓との間
Nantonaku aruite haka to haka to no aida
SANTÔKA
Deambulando,
me sorprendo entre una tumba
y otra tumba
Este haiku está contado tal como se produjo. En castellano, para que tenga una mínima belleza literaria, hemos sacrificado el orden original. Veámoslo ahora: Nantonaku, en este caso, “sin motivo alguno”, “sin darme cuenta”, “sin una razón particular”. Aruite, “andando”. Haka, “una tumba”. To haka, “y otra tumba”. No aida, “en medio de”. Podríamos haber traducido: “Sin ton ni son, andando… Una tumba… y otra tumba. ¡Estoy en medio!”. La impresión del poeta debe ser explicada desde el tabú japonés a la muerte. Santôka, sin habérselo propuesto ha llegado al lugar de la muerte.
Martes, 14 de febrero
Francisco Baena Calvo
José Rubio y César Luis Caro
Pedro Tarquis
Mariano Fresnillo Poza
Josemari Lorenzo Amelibia
Juan Fernandez Krohn
Carlos Corral
Asoc. Humanismo sin Credos
Vicente Haya
Manuel Mandianes