
Shôji no naka no
yuki furishikiru
生死の中の雪ふりしきる
SANTÔKA
Dentro de la vida y la muerte
la nieve cae incesantemente
La Naturaleza insiste en una sola acción, que repite y repite, hasta que sentimos la magnitud de su potencia, la profundidad de su voluntad. Sólo cuando nuestros límites son superados con mucho, sólo cuando no abarcamos la infinitud que se nos presenta, conseguimos abandonar nuestro ridículo protagonismo respecto a la existencia y situarnos –a cambio- en el exacto centro de la vida y de la muerte. La acción incesante de la Naturaleza envuelve al poeta en una especie de encantamiento por abolición del tiempo. El discurrir del torrente, el viento sobre los árboles, el caer de la lluvia… Pero, tal vez, ninguna “acción incesante” de la Naturaleza ha ejercido la fascinación sobre la imaginería espiritual japonesa como el caer blando y contínuo de la nieve.
Martes, 29 de mayo
Josemari Lorenzo Amelibia
Manuel Mandianes
Francisco Margallo
José Antonio Pagola
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn
Isabel Gómez Acebo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez