
Kagerô ya
hito-kuwa-zutsu ni
tsuchi kusaki
陽炎や一鍬づゝに土くさき
RANKÔ
Aire cálido que surge del suelo.
A cada golpe de azada,
el impresionante olor de la tierra
Las cosas huelen. Cada una huele a sí misma: niebla, hierba, flor, árbol… Y nosotros nos empeñamos en oler lo más elemental.
Hi no nioi
tsuchi no nioi ya
mizu o maku
陽のにおい土のにおいや水をまく
El olor del sol
El olor de la tierra
Al refrescar el patio
El contexto de este haiku es ese momento del día de verano en que éste llega a su final. Alguien sale y echa agua en el patio para refrescarlo. Es entonces cuando el que lo hace puede apreciar la mezcla del “olor del sol” (o también: “los olores del día”) con el de la tierra mojada... El olor de la tierra. En tanto mitos los seres humanos hemos dicho que venimos de la tierra , que no nos sorprende que su olor sea nuestro olor. Estamos comprendiendo nuestra implicación en el entramado sagrado del mundo.
Martes, 29 de mayo
Josemari Lorenzo Amelibia
Manuel Mandianes
Francisco Margallo
José Antonio Pagola
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn
Isabel Gómez Acebo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez