El alma del haiku

Ruinas

24.09.08 | 12:00. Archivado en A2) Autores de haiku, Contemporaneo, A4) Tipos de haikus
  • enviar a un amigo
  • Imprimir contenido

Natsu no tsuki
iseki no naka ni
hito no sumi

夏の月遺跡の中に人の住み
TAKAHA SHUGYO

Luna de verano
Alguien que vive
en medio de unas ruinas

Hemos visto que en ocasiones un mismo haiku se reviste de una u otra naturaleza conforme va siendo asimilado por el lector. Hasta que se demuestre lo contrario, pensamos que alguna de esas naturalezas acabará imponiéndose sobre las demás. Y es por eso que finalmente lo definimos como haiku de lo sagrado, cómico, feísta, proselitista, etc… El hecho que ahora queremos destacar no es tanto que todo haiku deba ajustarse a una –y sólo una- categoría de las propuestas, como la constatación de que en la práctica son muchos los haikus que mezclan dentro de sí varios subgéneros. Por ejemplo, concretamente, éste de Takaha Shugyo es un haiku de Compasión Universal, pero… algo sucede dentro de él, en su justo medio, y cambia de naturaleza.

Nos inclinamos a considerarlo un haiku de compasión porque ha pasado de focalizar en el primer verso la luna a ocultarla en el segundo por el sentimiento que despierta en el poeta un mendigo que vive entre las ruinas. La fuerza de este haiku –su corazón, como si dijéramos- está en el naka: “en medio de”. Iseki no naka ni (“en medio de las ruinas”) nos comunica la sensación de alguien protegido por nada, y eso nos llena de conmiseración. Sin embargo, un haiku con un primer sabor a luna, que fue apagado por un segundo sabor de piedad ante la desgracia ajena, se abre a un tercer y último nivel de paladar –esta vez de carácter místico- cuando nos damos cuenta de que la desprotección en la que vive ese mendigo es precisamente lo que le expone sin obstáculos a la luna de verano. Un hombre bañándose en luna, precisamente por la desnudez material en la que vive, logra que el poeta que lo ve integre al ser humano y sus quehaceres en el universo del haiku de “lo sagrado”. Estamos, por tanto, ante un haiku de compasión con una clara línea de fuga hacia el haiku de lo sagrado. No creo que haya un cuarto paladeo –filosófico- que trabaje con la idea de que, cuando uno precisamente carece de todo, el propio universo te arropa, te proteje, te acoge. Sabemos que el universo sólo puede ser habitado desde el completo desapego, pero ¿se desprende así sin más de la lectura de un haiku como éste?

Kahori Ôta hace de él un comentario digno de elogio. Aunque tengamos nuestras reservas con algunos de los aspectos en él manifestados, creemos que copiarlo textualmente enriquece nuestra lectura de este haiku:

月に照らされた遺跡が落とす黒々とした影、そして、人間の影。影の中から影が現れ、その影はまた巨大な影の中に吸われる。動と不動、遺跡という死の中にある人の生。生と死の共存を描くのに、背景を夜とすることによって色を取り去り、人間の営みを影絵化し、象徴化する。人が築き、廃墟となり、発掘された廃墟にまた人が住む。ここに人間存在の普遍を凝視し、宇宙的サイクルを暗示する。もしも、季語を取り替え、昼間の光景とすれば、このスケールは描けない。現在のポンペイの日常にとどまり、時間の堆積は薄まり、歴史の大河は堰き止められる。さらに、遺跡と月の取り合わせから悠久の自然と一刹那の人間との対比、時間・空間の広がりが描かれた。巨大な時の流れを鳥瞰する視点に立ち、同時に今現在という一点を凝視する。もしも、季語を取り替え、秋の月とすれば、情に凭れてこの句の哲学性が損なわれる。哲学性とは宇宙及び人間洞察の深みを指す。月を描いて花鳥諷詠の月ではない。新しい趣の月である。
では、太陽はどのように描かれたか。

«La sombra oscura de las ruinas iluminada por la luna y la sombra de un ser humano. Una sombra surge de otra sombra. Y esa sombra se funde en otra sombra aún más grande, la noche. Movimiento y quietud, la vida del hombre dentro de la muerte a la que llamamos “ruinas”. Para describir la convivencia entre la vida y la muerte el haiku pone de fondo la noche, y así quita los colores y convierte la vida humana en un teatro de sombras chinescas, y la simboliza.
El hombre construye y la construcción queda deshabitada; aparecen las ruinas, y otra vez en ellas comienza a vivir alguien. Aquí podemos fijarnos en la universalidad de la existencia humana, insinuando el ciclo del universo. Si cambiamos la palabra de la estación y si el escenario fuera el día, perderíamos la grandeza que tiene este haiku (…) A partir de la combinación de las ruinas y la luna aquí se describe el contraste de la naturaleza eterna y la vida efímera de los humanos. También se nos habla de la dimensión espacio-temporal. A partir de donde se termina la gran corriente del tiempo se fija el instante presente. Si cambiara la palabra de la estación y hubiera escrito “luna de otoño” ganaría en sentimentalismo pero perdería en calidad “filosófica”. Entendiendo lo filosófico como esa profunda investigación o captación del universo en relación con el ser humano. Este haiku describe la luna, pero no como lo hacen otros haikus. Es una luna completamente diferente»


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios

Aún no hay Comentarios para este post...

    Martes, 29 de mayo

    BUSCAR

    Editado por

    Los mejores videos

    Síguenos

    Hemeroteca

    Mayo 2012
    LMXJVSD
    <<  <   >  >>
     123456
    78910111213
    14151617181920
    21222324252627
    28293031   

    Sindicación