
Shôshô to furu
mizu o kumu
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Shôshô to furu
mizu o kumu
しようしようとふる水をくむ SANTÔKA
Literalmente, shôshô to furu (impersonal: “llueve de manera shôshô”; mizu o kumu: “hay alguien que recoge ese agua”). Sólo en una traducción literaria aparece el esperado sujeto:
Llueve delicadamente
y yo recojo el agua
Al igual que en el haiku anterior comentábamos de shimijimi, ahora debemos decir de shôshô to, que es una expresión difícil. Sólo que, además de tener una gran versatilidad de significados como shimijimi, está en desuso. En concreto, aplicado a la lluvia, podría admitir las traducciones: “llueve pausadamente”, “llueve silenciosamente”, y “llueve incesantemente”. En el Genji Monogatari descubrimos un nuevo significado que completa este último sentido: Shôshôtaru rin-u (“lluvia que dura varios días”). En el diccionario encontramos para shôshô to, entre otros muchos, dos significados que conforman un buen marco de referencia inicial: mono sabishii sama (“situación de algo triste y nostálgico”), y mono shizukana sama (“situación de algo silencioso y tranquilo”). Seguimos profundizando en los llamados “diccionarios japoneses de la palabra antigua” (ko-go) y encontramos que shôshô to, si se aplica al viento o a la lluvia, debe interpretarse como que -cuando se producen- pulsan de un modo intenso nuestra alma. (Por ejemplo, en las expresiones Monosabishiku kaze no fuku sama o Monosabishiku ame no furu sama).
Así pues, el primer verso deberá responder en su traducción a una lluvia que dura mucho tiempo, pero que es silenciosa y que, por todo ello nos provoca una honda tristeza. Cuando llueve de manera shôshô el mundo está insistiendo en uno de sus aspectos más sensibles; es un pulso al corazón del hombre que contempla esa lluvia. Si no se entiende la conmoción que antes ha estado sintiendo Santôka por su caída, el hecho de recoger ese agua de lluvia (que aparece en el segundo verso) se vacía de su valor poético. “Voy a nutrirme de la delicadeza y la modestia de esta lluvia”, parece querernos decir. “Voy a alimentarme de lo que antes me emocionó”... “Me beberé la tristeza que baña las cosas estos días”… ¿Le está permitido a un poeta de haiku expresar algo así? Si no le estuviera permitido, ¿cómo podría pretender ser una poesía que se centra en lo real?
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“Voy a alimentarme de lo que antes me emocionó”... “Me beberé la tristeza que baña las cosas estos días”… ¿Le está permitido a un poeta de haiku expresar algo así? Si no le estuviera permitido, ¿cómo podría pretender ser una poesía que se centra en lo real?
Esto si que es estar en comunión con la Naturaleza. ¡Que estado tan especial!
Gracias.
Mercedes
Martes, 29 de mayo
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