Editado por

Antonio Florido LozanoAntonio Florido Lozano

Buscar
Temas
Archivos
Hemeroteca
Noviembre 2011
LMXJVSD
<<  <   >  >>
 123456
78910111213
14151617181920
21222324252627
282930    
Sindicación
PARTICIPACIÓN
SERVICIOS



La guerra en Libia

Permalink 22.03.11 @ 20:30:30. Archivado en El acento político

Los últimos vientos que soplan por las tierras de Libia vienen inflamados de torticeras fórmulas internacionalistas. Ya no se usan ideas similares a las de la extinta Sociedad de Naciones, con la pléyade de intelectuales a favor de un diálogo insulso e ineficaz, amparados o legitimados por el grupo del Comité de Cooperación Intelectual; tampoco florecen los aromas del realismo político, cuando se defendía la supremacía de una nación en el marco internacional, defensora y garante del orden impuesto y casi por todos deseado. Han pasado los tiempos de la guerra fría y de las fórmulas conciliadoras. Ahora toca el turno, ya desde comienzos de los noventa, de mirar hacia la ONU y de pedirle como favor que consideren tener a bien reunirse para decidir lo que todo el mundo ya ha demandado: la actuación eficaz y directa contra aquellos regímenes dictatoriales que tratan a sus pueblos como si el tiempo no hubiese pasado.
Lo hemos visto dos veces en Irak. La región centroeuropea lo vivió igualmente. Ahora le toca el turno a los libios. Se busca una excusa. Dicha excusa se adorna con la capa de legitimidad que otorgan las resoluciones del Consejo General de las Naciones Unidas, que más que resoluciones podríamos llamar indecisiones. De tal manera que la Indecisión 1973 de las Naciones Unidas “autoriza a los Estados miembros a tomar todas las medidas necesarias para proteger a los civiles, y las áreas habitadas por civiles, en Libia, incluyendo, a tal fin, el establecimiento de una zona de exclusión aérea”. Se arguye, además, la “responsabilidad de proteger”. Nuestro presidente dijo recientemente que: “la comunidad internacional, a través de su más alta instancia, ha sabido estar a la altura de sus responsabilidades para hacer frente a un hecho siempre grave: en este caso, el empleo de la fuerza contra la población civil por parte de las autoridades libias, mediante ataques generalizados y sistemáticos a la misma”. Añade a esto nuestro ínclito gobernante que las actuaciones de la OTAN se realizan en el marco de una “misión humanitaria”.

No caben más mentiras ni más sarcasmo. Si no supiésemos la boca que lanza estas palabras diríamos que no damos crédito a lo que oímos. Nadie se cree nada de lo que está pasando. ¿Por qué ha tardado tanto tiempo en producirse la acción sobre las fuerzas militares libias?, nos podemos preguntar. ¿Cuáles son los verdaderos intereses de estos ataques desconcertados, sin mando único y sin coordinación? ¿Qué esperan los estadounidenses sacar de esta situación? ¿De verdad alguien cree que a algún país, a algún mandatario, le interesan ciertamente los destinos de los libios? ¿O todo es por el petróleo?

Y yendo para otro sitio, ¿por qué se empeña el presidente Zapatero en vender que las acciones son humanitarias? ¿Es acaso, esto, el comienzo de su afamada Alianza de las Civilizaciones?

Yo no sé, pero la corriente que en estos últimos meses corre por los países del medio oriente, o el oriente cercano (cercano a nosotros, claro) es más rápida que los propios pensamientos sobre la misma. Desde la distancia da gusto pensar que son los ciudadanos, lo que los políticos llaman la sociedad civil, los sufridores y los que ya no aguantan más una situación de penuria y de secuestro. Secuestro de su propia libertad, de su cultura, de sus ideas, de sus personas y de sus destinos. Es hora ya de que los dictadores caigan, de que los pueblos se muevan y avancen en la disparatada historia de las civilizaciones, para que ellos mismos, con su propio esfuerzo, encuentren la senda que mejor les convenga. ¿Es verdad que la guerra es la partera de la Historia? Yo creo que no y que lo único cierto en este mundo de globalizaciones es el dolor humano y la soledad, el sufrimiento y el arduo trabajo de levantarse todos los días sabiendo que no tienes a nadie que te pise el cuello. Con saber aquello, basta; con evitar esto, me conformo. Vale.


Bookmark and Share

Comentarios:

Aún no hay Comentarios para este post...

Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.

Los comentarios para este post están cerrados.

Blogs
Opinión

Opinión

Entre Andorra y Gibraltar "Un presidente de banco que ni de cajero debieron contratar"

Opinión

Secularizados, mística y obispos

Secularizados, mística y obispos

Cómo es la fe

Josemari Lorenzo Amelibia

La Isla de Pascua

La Isla de Pascua

Sobre los sujetos "musgos"

Julio César Izquierdo

Corrupción global

Corrupción global

890 A vueltas con las malditas falacias de Paul Krugman, PK: "Keynes tenía razón" o la "sabia" trampa de la liquidez keynesiana.Trampa mortal PK

Luis Llopis Herbas

Diario nihilista de un antropólogo

Diario nihilista de un antropólogo

¡Vaya lógica!

Manuel Mandianes

Reflexión y Análisis

Reflexión y Análisis

Estalla el Sahel

Carlos Juan Gómez Martín

El Blog de Francisco Margallo

El Blog de Francisco Margallo

Dios laico en Ortega y Teología política

Francisco Margallo

Columna de humo

Columna de humo

La Iglesia Católica, al rescate del PSOE

Pedro de Hoyos

Buenas noticias

Buenas noticias

El mejor amigo

José Antonio Pagola

Sursum Corda El blog de Guillermo Gazanini

Sursum Corda El blog de Guillermo Gazanini

Nuevos sacerdotes para la Arquidiócesis de México

Guillermo Gazanini Espinoza

Punto de vista

Punto de vista

El español gusto por la impunidad

Vicente Torres

Las crónicas de Juan Fernandez Krohn

Las crónicas de Juan Fernandez Krohn

El "Almirante Kuznetsov" a Rota ¿y por qué no? (una pregunta en honor de los altos mandos de la Armada y de la Guardia Civil)

Juan Fernandez Krohn

Israel, más allá de las noticias...

Israel, más allá de las noticias...

Una pequeña carta

Shimshon Zamir

Isabel Gómez Acebo

Isabel Gómez Acebo

Muerte a una religión, en aras de otra peor

Isabel Gómez Acebo

El buen vivir de Juan Luis Recio

El buen vivir de Juan Luis Recio

Champagne Jacquart, de la tierra a la roca

Juan Luis Recio

cl@sicodigit@l

cl@sicodigit@l

Estreno de la ópera Quartett de Aléx Ollé de la Fura dels Baus

Paulino Toribio

Crónicas Bárbaras

Crónicas Bárbaras

Poderoso Vaticano

Manuel Molares do Val

Protestantes

Protestantes

Nuevo escándalo sacude al Banco Vaticano

Pedro Tarquis

El Blog de Otramotro

El Blog de Otramotro

No mientes más el aborto

Ángel Sáez García

Voto en Blanco

Voto en Blanco

Un ERE urgente para la clase política española

Francisco Rubiales

Haz de PD tu página de inicio | Cartas al Director | Publicidad | Buzón de sugerencias | Publicidad
Periodista Digital, SL CIF B82785809
Avenida de Asturias, 49, bajo - 28029 Madrid (España)
Tlf. (+34) 91 732 19 05
Aviso Legal | Cláusula exención responsabilidad

redaccion@periodistadigital.com Copyleft 2000

b2evolution Creative Commons License
This work is licensed under a Creative Commons License.
Noticias Periodista Digital | Periodista Latino | Reportero Digital | Ciudadano Digital | Chistes, Videos y Poesias