El patriota
18.02.08 @ 21:45:19. Archivado en El acento político
Es deprimente oír al presidente del gobierno de España vociferar a pleno pulmón que él es un patriota. Más aún, un patriota de los de verdad, que en esto del patrioterismo hay clases, a saber, los que proclaman con meliflua voz su amor por la patria, los que miran para otro lado cuando de defender a España se trata y los que, como Zapatero, se vanaglorian de ser españoles de tomo y lomo. Y tal afirmación se convierte en aseveración grandilocuente si el que lo lanza al aire da un palmetazo sobre la mesa, como diciendo, ahí va eso.
Zapatero es peligroso. Todo aquel hijo de vecino que miente lo es, aunque por las vicisitudes de la caprichosa historia sea presidente de algo. Zapatero es peligroso porque, engullido por una ominosa mentira encastrada en la médula de sus huesos, ya no sabe si cuando abre la boca falsea o dice la verdad. Zapatero cuando enuncia, cuando proclama cualquier verdad socialista, ha de pensar si lo que afirma es cierto o no, debe esforzarse por recordar si lo aseverado lo negó unos minutos antes o no. El mentiroso, el buen mentiroso debe ser un gran memoriado, de lo contrario le pillan fuera de juego.
Zapatero se jacta de ser patriota: falso. Porque ayudó sobremanera a los catalanes separatistas a conseguir un estatuto inconstitucional a todas luces. Zapatero se enorgullece, ahora, de no dialogar con los terroristas: falso. Pregúntenle a su díscola militante Rosa Díez, a ver qué dice; a ver cómo desmiente ahora las cartas de los etarras reconociendo haber llevado (ellos) la voz cantante en las negociaciones. El resentido Zapatero manifiesta sin ambages que en su pecho rojo le quema una llamita, la llamita de España, de su España querida: hipócrita de él. Porque ha demostrado hasta la saciedad que tanto a él como a la política de barrio que aplica le importan un comino España y los españoles.
Zapatero juega a ilusionista circense. Nos promete dinerillo fácil, cuatrocientos euros para cada quisque. A Bermejo le da 250.000 euros del ala para reformar su pisito, que por lo visto se inunda.
Zapatero, - y con esto cambiamos el tercio, que no la corrida -, saca ahora a sus huestes al campo abierto. Verán ustedes a las diferentes mesnadas campar a sus anchas, bula bajo el sobaco, para oprimir, acosar y atemorizar a los pepeístas valientes que se atrevan a plantarles cara. Cuando Zapatero dice que hay que crear tensión como sea, mejor es arroparse y quedarse en casita, agustito y con los calcetines puestos, por eso de los resfriados, que los males vienen todos juntos. A Zapatero no le salen las vergüenzas a los carrillos cuando, micrófono en ristre, se transforma en adalid de las causas perdidas. Es el Zapatero de los matrimonios entre maricones y entre tortilleras, que dicen en mi pueblo; es el Zapatero que propone a Bono para presidente del Congreso, con Marín aún vivo y cabreado; es el Zapatero que desarticula la política de trasvases, que pone en marcha desaladoras que contaminan más que desalan, que se lleva el agua en barcos desde Almería hasta Cataluña; es el Zapatero que azuza a los radicales para atemorizar a los políticos del pepé; es el Zapatero del chapapote del Prestige y del vertido de fuel en Algeciras; es el Zapatero de lo que a él le importa, que no es otra cosa que perpetuarse en el poder, como sea y por encima de quien sea, aunque se trate de los mismísimos españoles de quien él se proclama patriota. Vale.
Dirección para hacer trackback a este post:
http://blogs.periodistadigital.com/btbf/trackback.php/145508
Comparte esta información
Comentarios, Trackbacks, Pingbacks:
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Antonio Florido Lozano
autor
Contacto








