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A la vista del sólido Auto del magistrado del Supremo el Presi del Parlament (Torrente) acaba de anunciar que suspende el Pleno de investidura jordisanchista hasta que la justicia europea decida sobre sus “legítimas” reivindicaciones.

Ya está, genial.

Es hora de que el Gobierno mariano aplique en serio y de verdad el 155 en todos los niveles de la administración autonómica catalana. Destitución íntegra de cargos indepes de confianza, de libre designación y cierre absoluto del grifo para evitar más derroches.

Intentemos que los colegios, los dependientes, la sanidad reciba dinero, en vez de esta patulea golfa y servil.

Venga mariano, lo que te quede en Moncloa que vaya impregnado de un buen hacer catalán.

A cuidarse, meus.

PGV.

 

 

Cataluña

Empanada mental Rajoy

Nuestro preciado Presidente del Gobierno español nos ha deleitado hoy con la siguiente sentencia la cual, a propósito de una interpelación sobre pensiones públicas, ha pronunciado literalmente: “Haré todo lo que pueda y un poco más de lo que pueda, si es que eso es posible. Y haré todo lo posible e incluso lo imposible, si también lo imposible es posible”.

Rajoy es un genio, sí, hágamne caso, tal repliegue dialéctico a modo de emapanada mental no ha sido casual, está específicamente calculado para que todos hablemos más de la machada que del foco del problema de las Pensiones públicas.

Ello no es óbice para que cierto deterioro cognitivo vaya arrastrando desde hace algún tiempo nuestro entrañable Mariano. Sí. Es de suponer que va ya en el cargo que ostenta desde finales de 2011.

Lo que parece desconocer el bueno de mariano.rajoy es que la buena suerte SIEMPRE acaba cediendo paso al infortunio, como muy bien reflejaba la obra rusa «El Jugador».

Las pensiones públicas Y LAS PRIVADAS TB, en su configuración actual, ni son sostenibles ni muy rentables a largo plazo, por lo que la cuestión merece un debate serio y riguramente técnico, a la vista de la demografía española y de la cantidade de chiringuitos sectoriales a los que «hay q dar de comer» (aseguradoras, bancos, financieras etc…).

Para todo lo demás: el mercadeo electoralista de los partidos y el comercial de los medios de desinformación masiva.

A cuidarse, meus.

PGV

 

 

Economía, Sociedad

Venirse arriba (por C’s)

Les puedo aseverar mi total entendimiento acerca de la intrínseca dificultad que conlleva el controlar las subidas de adrenalina. Ello requiere, por contra a lo vulgarmente creído, un cierto entrenamiento en toda una serie de diferentes técnicas; tarea de todo menos baladí (díganmelo a mí).

Ciertamente, es acontecer una serie de conyunturas (por decirlo elegantemente) y la tendencia a dejarse llevar por la situación hace gala de presencia, teniendo como colorario lógico, que uno se “venga arriba” fácilmente, con las consecuencias que ello irremediablemente puede comportar.

Es el caso de Albert Rivera (líder de Ciudadanos) que, desde que se hicieron públicos los sondeos demoscópicos de hace unas semanas certificando una tendencia naranja notablemente al alza tangente al sorpasso pepero, está irreconociblemente desatado, en la cresta de la peor ola de todas: la política.

Las consecuencias de estos tipos de estados de euforia, bien conocidas por todos nosotros a través de nuestras propias vivencias personales,  encuentran acomodo perfecto en lo que yo llamo “La Literatura del Encoñamiento” (lean por ejemplo el poemario amoroso “Con tal de Verte Volar” del gran Miguel Gané): se dicen y se hacen cosas como si estuviéramos en el platoniano mundo de las Ideas o como si fuéramos los protagonistas de una canción escrita al alimón por Sabina y Benja Prado. Todo ello queda muy bien si se circunscribe a esos estadios, pero trasponerlo a la vida pública real y en el contexto de la arena política en particular….

Efectivamente, hoy me desayuno, a través de un tuitero al que sigo (@nandogerman), con la noticia de que Rivera defiende públicamente que las fuerzas del orden puedan entrar en viviendas ocupadas por mafias sin orden judicial si hay indicios de delito. Me quedo de piedra!. Lo primero que me pregunto es que si el propio Albert ha dicho exactamente eso, o si el mensajero está errado.

Rápidamente, veo que este tuitero le recuerda al bueno de Albert que “su deseo” ya se encuentra recogido expresamente en nuestra legislación vigente aplicable (casos de flagrante delito) y desde hace mucho tiempo. Allende a la evidencia jurídica del contenido de la contestación, ésta cobra importante relevancia por quién la firma: un Fiscal de carrera y, a mayores, una de las personas que mejor conoce el Derecho penal material y procesal de nuestro país (hoy un maestro dentro del Ministerio Público que empezó como agente judicial raso).

Es menester decir que mis dudas acerca de la veracidad de las palabras pronunciadas por Rivera se disiparon de inmediato cuando ciudadano Albert borró dicho tweet.

Pues bien, Rivera, motivado por esta “borrachera de cocina electoral de autor” está, con estas y otras manifestaciones, campando a sus anchas por la senda del populismo, el electoralismo, y, lo que es más grave, empieza a minar su credibilidad ganada al pulso de más de diez años de arena política, lo cual lo pueden situar a la altura misma de Líder Supremo Podemita o, incluso, a la de “draculín” Montoro o “estátóbien” Catalá. No sé yo si la “resaca” vale la pena.

Entiendo que gestionar cargas emocionales de cierta intensidad no debe ser una labor sencilla ni mucho menos, pero por el bien de Albert y, sobre todo, por el bien de la ilusión  de muchos futuros votantes que ansían desesperadamente un político “nuevo” y “veraz”, estaría fetén que Rivera reservara estas sobreactuaciones para la literatura del encoñamiento, o para su vida personal, pero no para su actual vida profesional.

La grave situación social española adolece de unos handicaps cuya resolución precisa de la prestancia de políticos “serios”, y no de showmans demoscópicos que huelen la sangre del sillón monclovita.

A cuidarse, meus.

PGV.

 

Política, Sociedad

Una cartera por Bandera

Tras el revuelo montado el sábado noche por Marta Sánchez (olé-olé) al son de las notas del himno español, y la consiguiente apropiación de tan entrañable gesto por parte tanto de M.Rajoy como de «burbuja» Albert, creo que es interesante focalizar determinados aspectos que han pasado desapercibidos por los MDM y por el público en general. Aclaro que no me mueve «responsabilidad alguna» (me descojono), soy libre como el viento para poder expresar mi pensamiento al respecto. (Me iba a ir pir Nino Bravo, pero me retengo).

Para empezar, y una vez escuchadas, vistas y asumidas todas las entrevistas promo que dio Marta ayer (conté 9, pero igual hubo más) resalto dos emociones afloradas por Olé-Olé:

1) Su cierto disguto por que la SGAE y otros organismos no le permitieron «registrar» a su nombre dicha letra como letra del himno de España.

2) Su desbordante ilusión a la mínima mención o insinuación a que represente dicha letra y dicho himno en el centro del.Wanda M. en la final de la copa de SM de fútbol.

Todo lo demás (que lo ha hecho por amor/añoranza de su País, que no se esperaba ésto etc…) forma parte del juego y del «baile de ilusiones», preceptivo.

En definitiva, quién no está de promo por la vida!, verdad, olé-olé?.

Por otro lado (fuera los previsibles y facilones populismos peperos y anaranjados con este tema) me resultó llamativa la opinión de Líder Supremo Podemita al.respecto: ponerse de perfil y no criticar la.actuación de la Olé-Olé. Algo impensable hace escasos meses.

España es un país cuya «cultura social» es adictiva, o, más bien, resulta adictiva. Imagino que perder su sillón en el congreso y volver de profe a la Complu y a buscar inversores iranís o maduros varios es más cansado, lògicamente.

Es decir: nada es lo que parece, al.final.toda esta patulea se mueve por su culo personal, exclusivamente.

De promo, de por vida. En fin (qué daño hace la cocina de autor electorl!).

A cuidarse, meus.

PGV.

 

Política, Posperiodismo, Psicopolítica digital, Sin categoría, Sociedad

Pompas de ilusión

Ciudadanos está que lo peta en las encuestas de opinión de estos días. Todas ellas achacan dicha subida a la desbandada del votante pepero, desencantado, desnortado, des…pacito.

Qué quieren que les diga, yo veo cocinas, cocineros y fontaneros por doquier.

Ahora la cuestión está en la reacción de Rivera Team a la subida de adrenalina demoscópica: de momento están borrachos y cagándola en temas como la prisión permanente, el impuesto sobre sucesiones etc…

Más allá del probable cambio de tendencia, ya veremos si el cocinado acaba surtiendo el efecto pretendido.

Por lo pronto, convendría un Rivera más prudente y frío.

En fin.

A cuidarse, meus.

PGV

 

Política, Psicopolítica digital, Sociedad

Smart City Law

Hoy quiero que este tocadiscos suene a ritmo de smart city, concepto que cada vez está más en boca de todos, y que, la verdad, ha conseguido llamar mi atención (o curiosidad). Para ilustrarme un poco sobre ello logro acceder a la persona en España que con total seguridad más sabe de estos temas: Ugo Valenti*, desde su privilegiada condición de Director de la “Smart City Expo World Congress”.

A los cinco minutos de charla y con independencia de su carisma o de su entusiasmo a la hora de explicarme su visión del asunto,  ya me ha convencido plenamente con sus argumentos.

  • ¿Te acuerdas de Joan Clos, el que fuera alcalde de Barcelona?, me pregunta inquisitivamente.
  • ¡Claro, lo recuerdo perfectamente!, le contesto mientras visualizo mentalmente su rostro.
  • Pues hoy dirige un programa de la ONU dedicado exclusivamente a repensar la planificación y gestión de los entornos urbanos, a la vista de las posibilidades de la ciencia y en previsión de la superpoblación mundial en las ciudades. ¿Te das cuenta?, ¡un programa completo de nada menos que Naciones Unidas dedicado a ello!, ¡Estamos hablando de una cuestión ya de política internacional!.

Intento indagar un poco en el concepto real de lo que significa ser una smart city.

  • ¡Hay miles de ejemplos!: Imagínate que vas en coche por una ciudad y la propia carretera o calle te va avisando de las probabilidades de que haya un accidente real, o una estimación real de tráfico.

O que vas paseando y tu móvil suena cada vez que te acercas a un comercio que en ese momento tiene disponible a buen precio un producto/servicio que te interesa.

O que en el próximo Pleno de tu ayuntamiento se debata sobre un asunto que ese mes es preocupación de determinados vecinos (mediante la captación de sensibilidades vecinales vía RRSS u otros dispositivos).

 

¡En fin, cualquier cosa que puedas imaginar para optimizar y mejorar la calidad de vida en tu ciudad gracias a una concreta innovación tecnológica estratégicamente diseñada!.

Le pregunto por el evento que dirige, la smart city expo world congress de la Fira de Barcelona: “esta pasada edición ha sido impresionante!”, me dice con un entusiasta tono de voz. Sin embargo, para mi sorpresa, en vez de hablarme de la cifra de expositores, países, facturación y demás aspectos puramente mercantiles me suelta cosas como: “es emocionante ver cómo se junta una ciudad sudamericana con otra asiática para compartir experiencias y protocolos de actuación smart previamente aplicados en otros lugares”; “eso sí que es un auténtico hermanamiento entre pueblos y lugares, y desde mi evento lo que buscamos sencillamente es eso”.

Me habla de que en España se están haciendo esfuerzos muy importantes desde todas las Administraciones Públicas (estatales, autonómicas y locales) para que la filosofía “smart” pueda ser accesible incluso a pueblos o núcleos rurales más pequeños, vía actuación instrumental de financiación y coordinación conjunta. ¡Ten en cuenta que ciudades muy pequeñas, villas y pueblecitos por sí solos no tendrían capacidad financiera y de gestión para implantar y mantener esas innovaciones tecnológicas!”.

En fin, la idea me gusta. Ahora bien, precisamente como estamos hablando de cuestiones que conllevan mucha transparencia, financiación, mucha tecnología, sí considero que como contraprestación debería crearse un cuerpo normativo marco, a modo de Estatuto jurídico, que consolide y no proceda a minorar derechos de la ciudadanía que pudieran verse conculcados con la aplicación de estos protocolos de innovación. Y no me refiero a temas sectoriales (que también) como la intimidad y la protección de determinados datos, me refiero a no provocar espacios duraderos de ventajas y desventajas distribuidas de manera desigual así como el proteger legalmente espacios no digitalizados (por la evidente vis atractiva de la digitalización).

That´s all, folks!

A cuidarse, meus.

P.

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  • Ugo Valenti: @uvalenti, @smartcityexpo
Derecho, Economía, Finanzas, Política, Psicopolítica digital, Sociedad

Un país de botijo y pandereta

¿Cómo es posible que se decida parcialmente sobre el fondo de un asunto sin resolver previamente sobre la admisión a trámite de una solicitud concreta?, máxime cuando una de las piedras de toque del TC son precisamente las admisiones a trámite de los asuntos.

En la Universidad un profesor tildaba al TC de «los doce del patíbulo» , por la interpretación torticera que hizo del Real Decreto Ley que sirvió de excusa formal para la expropiación de Rumasa.

Seguro que mi.querido profesor fliparía con el Auto engendro de hoy del TC.

Estaa cosas solo alimentan a los irracionales indepes.

En fin

 

 

Derecho

Una Hacienda inteligente

A veces el pragmatismo norteamericano me “sulibella”, también en materia fiscal. Bien podríamos importar algunas de sus técnicas a nuestros procedimientos tributarios patrios.
Efectivamente, desde Enero de 2018, y por aplicación estricta de una Ley aprobada a finales de 2015 (FAST ACT) que modifica el Código de Rentas Interiores, la Agencia federal tributaria de los Estados Unidos puede ordenar al departamento de Estado la retirada de pasaportes a aquellos contribuyentes que mantengan viva una deuda fiscal de más de 40.000 €, si no proceden a formalizar con el departamento competente la correspondiente forma de pago.
La precitada medida disuasoria del incumplimiento de obligaciones fiscales de pago, de carácter marcadamente represora (una más), no es baladí, aunque no suponga strictu sensu una sanción económica directa propiamente dicha.
Téngase en cuenta que la retirada de pasaporte conlleva en puridad la prohibición de salida de los EEUU y, como colorario lógico, de entrada a idéntico territorio. Esto es muy relevante, no solamente para aquellos americanos oriundos de otros países, si no para los propios americanos “domésticos”.
Medida curiosa e interesante.
Algo así en España sería de difícil extrapolación por exigencias jurídicas nacionales y europeas, pero si le diéramos una vuelta al coco sería muy interesante  valorar otras medidas cuya eficacia pragmática podría ser muy notable: Hacienda te prohíbe entrar en un campo de fútbol, o te regala una semana en Hong Kong, o no te deja presentarte a unas oposiciones….
 que sé yo!.
A cuidarse, meus.
P
Impuestos, Sociedad

Puigdemont: el Kierkegaard catalán

Disfruté mucho escuchando los lamentos de Carles Puigdemont por no haber ordenado el juez su detención en suelo danés. El propio Carles se delató a sí mismo, ¡qué deliciosa contradicción interna!; ¿No se supone que si él no ha hecho nada ilegal y todo ha sido democrático debería parecerle normal la decisión de su no detención judicial?.

Políticamente hablando le salió mal jugada, y, encima, muestra públicamente sus cartas y su desazón por ello. Es maravilloso, oigan.

Por otro lado, su fugaz y escaldada visita danesa me ha recordado a las enseñanzas del filósofo natural de Copenhague Søren Kierkegaad.

Efectivamente, este pensador danés del siglo xix disertaba sobre las consecuencias de nuestras libres decisiones. Entendía que para tener fe verdadera era preciso dudar constantemente, para mantener viva la llama de esa necesidad de creer ciegamente (en su obra ‘O lo uno o lo otro’).

Se podría asimilar dichos pensamientos del bueno de Søren con la actuación de nuestro wally más internacional: Es evidente que, al igual que un boxeador noqueado pululando por el ring, está ya más que sentenciado y que no será ya nunca más President (ni en el exilio ni en la sombra ni honorario). Él lo sabe, pero en orden a mantener la fe, se permite la duda.

En fin, ánimo, Carles.

A cuidarse, meus.

P

Cataluña

Llarena, Puchi, el Derecho y el Revés.

Estaba claro que el Auto emitido ayer por el magistrado instructor del Tribunal Supremo iba a provocar el resurgimiento de voces y coces populares (debida y calculadamente amplificadas por las RRSS) contra su persona colmándolo de epítetos tan entrañables como “vendido”,  “juez haciendo política” o, en el mejor de los casos, “controlador parlamentario” o “jurista con argumentos de oportunidad política”.

Se me escapa la razón verdadera de esta peculiar hoguera digital: no sé si es por intereses puramente mercantiles, o por cubrir carencias emocionales, lo que sí resulta diáfano es que este circo romano posmoderno de Derecho Procesal Penal sabe bien poquito. Y de leer una resolución judicial con anteojos de jurista generalista, menos, incluso.

Vamos a ver: en el derecho penal en general (y en la fase procesal de investigación del delito, en particular) la intencionalidad es parámetro habitual a los efectos de valoración jurídica. Llarena no pretende evitar el beneficio del “imputado” Puigdemont, si no el perjuicio que conllevaría la continuidad delictiva (léanse el Auto reposadamente, por favor), puesto que es el propio Puchi el que ha anunciado a bombo y platillo su “intención” de perseverar en el propósito potencial y presuntamente penado.

El auto, más bien, califica encubiertamente de fraude de ley y abuso de derecho las intenciones puigdemitas en suelo danés, y toma la decisión que toma y que todos conocemos de denegar la petición del Ministerio público.

Con anteojos de jurista, se podrá estar de acuerdo o no con dicha decisión, se podrá contrargumentar la misma, se podrá entender incorrectamente valorado el instituto del abuso procesal, pero, desde luego lo que estará completamente vedado, será el decir cosas tales como que el juez se ha vendido por oportunidad política. Comentarios que han salido de boca ya no del populacho iletrado, si no de profesores de Derecho y Juristas, lo cual es más grave, por que un jurista puede rebatir un argumento pero ha de hacerlo con razonamiento jurídico, no haciendo gala de su ignorancia procesal-penal o, en el mejor/peor de los casos, de su no lectura del auto comentado.

En fin, repito, estamos en España, país en el que todo el mundo sabe más de todo que el de enfrente. Así nos va.

A cuidarse, meus.

P

 

Derecho