Adolf Wagner para España

Señalaba el pensador alemán Adolf Wagner que a medida que evolucionasen las sociedades contemporáneas éstas demandarían escalonadamente mayor número de servicios públicos para sus pueblos, y que los mismos comportarían, lógicamente, un correlativo incremento del gasto público acompañado de una búsqueda de ingresos instrumentales para la financiación de los mismos.

Este pensamiento económico en abstracto ha cristalizado en la pura realidad de nuestra sociedad: cada vez la gente exigimos mayores y mejores servicios y prestaciones públicas por parte del Estado.

Sin embargo, la ecuación se rompe, inclusive socialmente, por la vía de sendos instrumentos presupuestarios: ingresos y gastos.

Ciertamente, en lo tocante a los ingresos, es menester afirmar que más que un sistema fiscal tenemos un abanico de tributos, sin embargo, igualmente cierto es que el deporte nacional es «escaquearse» de contribuir, directa o indirectamente. Por otro lado, situaciones de desigualdad fiscal las toleramos sin problema alguno.

Por el lado del gasto, estamos hartos de ver cómo se dispone alegremente de los recursos públicos para cuestiones cuanto menos no relevantes, sin contar con la pavorosa percepción de que los dineros públicos no son de nadie, y como tales, los gestionamos «asín».

Hay que ser objetivos (o al menos intentarlo) y coherentes, seriamente.

Hagamos pedagogía, y veamos los molinos de viento donde los hay.

A cuidarse, meus.

PGV.

 

Finanzas, Impuestos, Política, Posperiodismo, Psicopolítica digital, Sociedad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*