El día de los Picapiedra

Hoy, 29 de junio, se celebra la onomástica de Pedro y Pablo. Y, claro, no he podido resistirme a rendir un escueto y sincero homenaje a los Picapiedra del momento: Los respectivos líderes del Psoe y Podemos.

Líderes de dos partidos políticos que poco tienen que ver con lo que se supone que la IZQUIERDA representa o ha de representar. Y ello, entre otros y diversos motivos, por dos cuestiones (para mí fundamentales):

1º) Se supone que la Izquierda (a diferencia de otras ideologías) hace primar el interés general y de las clases populares frente a intereses personales particulares de sus propios líderes, incluso:

  • Castejón: nadie alcanza a adivinar a qué se podría dedicar este chico profesionalmente fuera de la política (lo de profesor de una Universidad privada promovida por el Psoe no me vale, señores).
  • Iglesias Turrión: cuando dice “la gente”, en el fondo se está refiriendo, ya no a SU gente, sino a él mismo. Su desideratum no es otro que el ser el líder de la “izquierda desunida”.

2º) Sus ideas de la Plurinacionalidad. La plurinacionalidad no es Federalismo, y ello, básicamente, porque el federalismo conlleva IGUALDAD, cosa que los “plurinacionales” no quieren, ellos quieren una posición privilegiada en los derechos, y, en cuanto a las obligaciones, ya sí un reparto entre todos.

Fundamentalmente por estas dos premisas, para mí ni el Psoe ni Pd´s son hoy dos partidos de izquierda, y eso a mí sí que me preocupa, máxime viendo la deriva actual de la Economía de la desigualdad y la planta de nuestro gabinete Rajoy Brey.

En fin, de cani me hacían gracia los dibujos animados esos de los Picapiedra, hoy, estos me producen otro tipo de sensaciones.

Feliz santo, Pedro, feliz santo, Pablo.

PD: un saludo muy especial a mis “fans” (trols podemitas). Os digo lo mismo que dijo en su día CR7 a sus enemigos: “gracias, me hacéis grande con vuestros insultos. Keep on, don´t give up!. No os enfadéis si no autorizo la mayoría de los comentarios, entended que mi señora madre me lee, la pobre, y ya tiene una edad como para sobresaltarse por su hijo y por semejantes “palabras”.

Os quiero, de veras.

A cuidarse, meus.

PGV.

 

 

 

Política

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*