Negacionismo catalán

Negar sistemáticamente la realidad como técnica de psicología social adolece siempre de las mismas causas y consecuencias finalistas.

Al instinto psicológico individual de supervivencia estática, se suele unir el comportamiento socio-colectivo de confortabilidad con una mentira dulce sobre una amarga realidad que choca con el desideratum colectivo concreto.

Y ello es así hasta tal punto que incluso mentes brillantes y racionales cayeron históricamente en dicha epidemia, como muy bien describe el polaco Milozs en su magna obra «El pensamiento cautivo».

Repetir machaconamente hasta la saciedad que España es un Estado opresor, que en Cataluña se han violado los derechos humanos, que los catalanes tienen un derecho a decidir legítimo sobre lo que consideren oportuno, que la policía detuvo a políticos catalanes sin orden judicial, que en las cargas del 1o hubo 900 heridos, que la Independencia sería buena para la economía catalana etc…, a la vista de la realidad de los hechos, es a todas luces evidente que estamos ante un claro caso de Negacionismo que la historia  juzgará en un futuro como tal.

Y tal es el cariz que el tema comienza a coger que estamos ante un ya más que cristalizado caso de NEGACIONISMO típico.

A cuidarse, meus.

PGV.

 

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Auto motivado y parábola del Derecho.

Los ilustres sobre un irreconocible vehículo de la GC.

Desde un punto de vista estrictamente jurídico: la resolución que acuerda medidas cautelares personales en virtud de la cual se decreta privación de libertad provisionalmente a Los Jordis se encuentra suficientemente motivada y es más que ajustada a Derecho. Es pena que algunos críticos con ella (incluso algún jurista) demuestren que no se la han leído, porque se puede criticar y discrepar racionalmente sobre lo que se ha leído, pero no ello es imposible si no se conocen los concretos pormenores que han motivado su dictado. Eso es opinar con el corazón, las tripas, la bragueta, peor no con una cabeza jurídica.

La explicación técnica que da el Juzgado para motivar el acceso a la tutela cautelar judicial penal es más que razonable y suficiente, cumpliéndose todos y cada uno de los requisitos exigidos legal y jurisprudencialmente para ello. Les invito a que lean el Auto, y estudien cualquier Tratado de Derecho Procesal Penal así como la Jurisprudencia en materia de tutela cautelar, y convendrán conmigo, en que la resolución judicial está suficientemente motivada. Se podrá estar de acuerdo o no con ella, incluso desde el punto de vista jurídico,  pero es impecable desde el anteojo jurídico y, como toda resolución del Poder Judicial, ha de ser acatada.

Desde el punto de vista socio-político: pretender que el organizar una concentración de gentes que acaba reteniendo a una comisión judicial (que además está cumpliendo órdenes de un juez catalán que investiga supuestos delitos) destrozando a su paso vehículos de la Guardia Civil ha de salir gratis porque de lo contrario estaríamos ante Presos Políticos o penalización de las ideas, es simple y llanamente una tomadura de pelo, literal.

Los hechos (que no los pensamientos o las ideas) del 20 de septiembre no fueron un “escrache” o protesta-manifestación al uso, cuestión incluso reconocida por sus propios valedores.

Las acciones tienen consecuencias, y si estas son legales-penales, pues son las que son.

Lo contrario es la “jungla social real” que subyace en cualquier anarquía y/o despotismo.

Precisamente, la finalidad básica del Derecho en la Sociedad es precisamente esa: evitar tanto la anarquía (situación social que atribuye poder cuasi ilimitado a cada uno de sus miembros) como el despotismo (situación social que atribuye poder cuasi ilimitado a uno solo de sus miembros).

Ni “Los Jordis” ni sus gentes pueden hacer lo que les venga en gana ni Puigdemont es Dios “Todopoderoso” para implantar su doctrina ideológica, y ello fundamentalmente porque todo ellos viven en Sociedad, en un marco de convivencia social, y por tanto sujetos a reglas imperativas (Derecho).

A cuidarse, meus.

PGV.

 

 

 

Cataluña, Derecho, Sociedad

Fuego amigo

Baiona, por RV

Arde Galicia entera (lo de Vigo es brutal), y ya tenemos a los oportunistas podemitas carroñeros a ver si politizando el tema pueden subir un poquito más en sus maltrechos sondeos.

De nada sirve que los fuegos hayan sido provocados en varios focos al mismo tiempo y de madrugada,  aprovechando el viento del huracán Ofelia.

De nada sirve que los efectivos directamente dependientes de la Xunta estén más proveídos que nunca.

De nada sirve el ver a tanta población sufrir e implorando que lleguen las de la mañana para que llueva.

Lo importante es que la Xunta la dirige el PP, motivo por el que hay que hacer chistes y machacar a Feijóo por supuesta imprevisión.

Desechos humanos con piernas, todos ellos.

Desde Madrid veo a familia y amigos sufrir por lo que está ocurriendo.

Viva Galiza, viva mi tierra, vivan los gallegos y mostrémosles a esta patulea lo.que es el sentidiño.

La politización oportunista siempre viene de fuego amigo y se propaga a una mayor velocidad que las propias llamas. Algo muy  español.

A cuidarse, meus.

PGV.

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155 á feira

Todo muy gallego, muy Rajoy, muy como el pulpo al estilo gallego (polbo á feira).

La contestación perfecta desde la óptica legal a la puntita de Puchi de ayer condimentada con la pasarela política de la apertura del melón de la cuestión territorial, cediendo todo protagonismo en este último punto al líder del principal partido nacional de la oposición.

Desde luego las caras de Iglesias, Junqui, Gabrieles (Rufi y Anna) y cía dan para toda una nueva antología poética. Es pena que no sepan qué es una auténtica nación y cómo se ha de conseguir ésta (la Historia dice que con razón y fuerza).

Rajoy está demostrando que su hacer tan personal es desde luego la única manera de salir indemne en política hoy por hoy. Incluso es menos odiado que Aznar.

En fin, 155 à feira.

A cuidarse, meus.

PGV.

Cataluña, Derecho, Política

La puntita

Cuando metes la puntita solamente el efecto a largo plazo que se deviene es la necesidad perentoria de meterla entera. Así de fácil.

Por eso, precisamente por eso, EL ESTADO DE DERECHO no existe a medias, y debe desarrollarse en todo su esplendor y continuidad. No ha de bajar la guardia ni aceptar lobos con pieles de cordero.

Que lleguemos a ver los efectos legales de lo hecho hasta ahora. Aplíquese la Ley.

Y hablemos de todo, incluído del tiempo.

A cuidarse meus/amics.

PGV

Cataluña, Psicopolítica digital, Sociedad

Reality check: adenda

A raíz de mi post anterior muchos me habéis trasladado vuestra curiosidad acerca del libro de cuya cita me valí para explicar la actual situación catalana.

Pues bien, en la edición que tengo del mismo en mi casa, en la primera página, aparece este pensamiento en francés que refleja mejor que yo el sentido del libro de Huxley. Por ello, paso a su transcripción literal:

«Les utopies apparaissent comme bien plus réalisables qu’on le croyait autrefois. Et nous nous trouvons actuellement devant une question bien autrement angoissante; Comment éviter leur réalisation définitive…? Les utopies sont réalisables. La vie marche vers les utopies. Et peutêtre un siècle où les intellectuels et la classe cultivée reveront aux moyens d’éviter les utopies et de retourner à une siciété non utopique, moins parfaite et plus libre».

N.Berdiaeff.

Creo que sobra mayor consideración.

A cuidarse, meus.

PGV.

 

Cataluña, Política, Psicopolítica digital, Sociedad

Reality Check

From MarketinDirecto

Votar (con independencia de la legalidad o no de lo que se votaba) era la parte fácil. Ahora comienza el doloroso despertar del sueño inducido para mostrarnos la realidad en toda su crudeza: la felicidad plena prometida es, en definitiva, una quimera.

 

Los hechos sociales recientemente acontecidos en Cataluña evocan, en cierto modo, la moraleja que tan brillantemente plasmó el filósofo británico Al Huxley allá por 1931 con su famosa obra “Un mundo feliz”.

Efectivamente, las sociedades utópicas o platónicas (de absoluta justicia trascendente) no pueden sustentarte puesto que el preceptivo peaje que han de pagar para su condicionamiento anula la propia dimensión individual y social del ser humano como tal.

Mas, Puigdemont, Junqueras (El trío LSD) han soflamado públicamente hasta el hastío LA MARAVILLOSA REPÚBLICA SOCIAL que sería la existencia real de una Cataluña independiente. Habría prosperidad económica, felicidad, sentimiento nacional positivo, los mejores servicios públicos, los menores impuestos sociales, no habría problemas prácticamente, no habría odio etc…

El cebo finalista, en el contexto social de crisis, era perfecto para la función de tapar la corrupción y gestión pública catalana.

Pero llegó la cruda realidad: el Rey se planta, Rajoy avisa directamente, empresas líderes y símbolos empresariales catalanes deciden trasladarse fuera de Cataluña, la UE se empieza a tomar en serio el tema aduanero, un catalán independentista que reside en San Francisco (EEUU) empieza a temblar cuando le dicen que ya no podrá auxiliarse de los servicios consulares españoles etc…

Se acabó el cachondeo, pero en el sentido de que empiezan a asomarse las consecuencias reales de la operación que no dibujan precisamente un mundo feliz o, al menos, un mundo como esperaban los independentistas.

A cuidarse, meus.

PGV.

 

 

Cataluña, Psicopolítica digital, Sociedad

Contar hasta 155

Cuando se planifica la instrumentalización del miedo para la consecución de fines espurios  (como ha hecho el Govern con los catalanes independentistas para salvar su “cul“) en el fondo lo que se está haciendo es inocular socialmente, y de manera consciente, un muy contagioso virus cuyo único y demoledor efecto es, paradójicamente, amedrentar a todos los que no son (somos) independentistas, colgándoles (nos) el sanbenito de “enemigos de…”, en orden a provocar en ellos (nosotros) la sensación de miedo-angustia ante peligros REALES.

Esta técnica político-social “instrumento-enemigo” (muy estudiada por Nietzchey y Milosz, entre otros) convierte al pensamiento en cautivo, anestesiando la parte racional de la que todo ser humano goza (con independencia del estado de las neuronas de cada cual).

Si al precitado esquema social lo aderezamos con otra técnica contemporánea como es la posmentira  (aseverar falsedades repetidamente descalificando ofensivamente a todo el que no comulga con las tesis predominantes) y hacemos que se desarrolle la ecuación entera con perfectos y ordenados trileros digitales de sentimientos tenemos lo que vemos actualmente en Cataluña:

  • Un Govern que dice que el “pueblo” catalán está oprimido por el Estado español.
  • Un Govern que dice que una Catalunya “independiente”sería casi un País de las Maravillas.
  • Un Govern que dice que lógicamente que el “pueblo” tiene Derecho a su felicidad y por tanto a autodecidir su propio futuro.
  • Un Govern que dice que la actuación policial (del Estado español) ha sido de una brutalidad inimaginable.
  • Los independentistas apedrean a las FFCCSE y señalan a todos y cada uno de los ciudadanos que no son como ellos, es decir, independentistas.

Se remarca la validez de un referendum (cuando yo también voté y jamás ha estado en Cataluña más de tres días seguidos en toda mi vida) y la brutalidad policial del Estado (vean las imágenes y los vídeos completos, y comprobarán que no ha existido tal “brutalidad”, más bien lo contrario) para justificar el asedio, señalamiento, descalificación y coacción generalizada contra todo aquel que disiente intelectualmente del pensamiento único.

Se dice que la imagen de “porras” sobre “gente pacífica” daña internacionalmente la marca España, pero nada se comenta acerca de si esa misma marca resulta siquiera mancillada o acaso reforzada por el hecho de que alguien se salte ya no la ley, sino el Estado de Derecho en pleno, pretendiéndose marcar una “autoproclamación política”. ¿Qué dirían esos países y medios de comunicación extranjeros si en sus domésticos territorios una ciudad o decidiera por las bravas declararse independiente?. Es evidente que otro “gallo” les cantaría.

¿Cuál es el problema?, que la solución “hay que dialogar” es imposible, y ello sencilla y llanamente porque dialogar implica pactar y conlleva realizar concesiones, y ahí al menos ya chocaríamos con el Govern y con el pueblo independentista: ellos YA no quieren un pacto fiscal especial, ni siquiera les contentaría un Federalismo modo suizo, ellos quieren ser independientes en derechos con mutualización solidaria de obligaciones.

Por ello, no hay otro camino que contar hasta 155. Todo lo que no sea ésto, conllevará cautivar ya no el pensamiento, sino el sistema de derechos y libertades públicas, y eso, yo, como ciudadano libre gallego residente en Madrid, no lo voy a consentir nunca.

A cuidarse, meus.

PGV.

 

 

 

Cataluña, Psicopolítica digital

A misa y a votar

Me acaba de pasar mi primo Mai un audio de un amigo suyo subinspector de la PN destinado expresamente en Cataluña el cual viene a decir que saben que las urnas para el «prucés» se encuentran escondidas en iglesias repartidas por toda la geografía catalana.

Inmediatamente me vienen a la memoria dos hechos:

– Franco fue apoyado por la Iglesia.

– Eta tuvo mucho apoyo parroquial católico.

Fue Maquiavelo el que en su «El Príncipe» deslindó ideológicamente el poder político del religioso.

Han pasado varios siglos y parece que la Historia se repite desde entonces.

Ante credos y yoyos: jarabe democrático (tb para Podemos) + Estado de Derecho + Jordi Evole en acción.

A cuidarse, meus.

(No digo «con Dios» por no proceder).

PGV


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Cataluña

Claves catalanas: Evole, Clares y Smend

Ayer y hoy he visto y leído las dos mejores representaciones gráficas del auténtico análisis válido sobre Cataluña, de la mano de Jordi Évole y de José Muñoz Clares.

El primero ha dejado por los suelos a Puchi, incluso para sus acólitos, con el momento «Kurdistán», ojalá el resto de periodistas/entrevistadores de este país se preparara tan bien las preguntas. Quedará para la eternidad.

El segundo, hoy mismo en el blog Pálpito Digital de PD, con un símil sobre la reciente peli Detroit, ha dado con el núcleo irradiador (que diría el de Aravaca) del «prucés»: el odio y la excusa que ella representa.

Dos genios, Evole y Clares, cuyas mentes racionales bien servirían para esclarecer el auténtico problema Catalán.

Es pena que los medios, el pueblo y demás agentes estén en otra dimensión.

Por mi parte, me centro machaconamente en mi idea gordiana la cual llevo sacando a paseo ya muchos meses seguidos: La democracia no es votar, es algo más rico, y Cataluña en el fondo lo que quiere es un régimen especial fiscal al estilo vasco y navarro. Es tan simple como eso.

Una pena que don Rudolf Smend sea tan poco conocido en España, más de uno haría suyas sus tesis centrales.

A cuidarse, meus.

PGV

Cataluña