Después de tres años haciendo chacota nacional a propósito de los trajes de Francisco Camps héte aquí que un jurado popular –por un voto de diferencia, pero suficiente-le declara NO CULPABLE, es decir, inocente. Porque si no es culpable es que es inocente.
El Gobierno ha anunciado -¡a ver si de una vez lo pone en práctica!- que va a regular los sueldos de los ejecutivos bancarios cuyas entidades perciben dinero público. Nada más solicitado por el conjunto de la opinión pública española que asiste asombrada a las noticias que informan de esos sueldos realmente obscenos y que, al fin y a la postre, ese dinero sale de nuestros impuestos. Se trata o debería ser dinero sagrado con el que no se puede jugar.
Conocí a don Manuel Fraga en 1977, justo cuando acaba de perder sus primeras elecciones democráticas, es decir, era un derrotado. Acudí como redactor político de la entonces gran agencia EUROPA PRESS. Su estrepitosa derrota a manos de la UCD, que le robó su vieja idea de la “mayoría natural”, había dejado al candidato “natural” a dirigir la Transición sin posibilidad alguna.
Las hemerotecas no me dejarán por mentiroso. Yo fui, perdón por la autocita, el primero que anunció hace un año que Cristóbal Montoro sería el hombre clave del área económica del gobierno presidido por Mariano Rajoy.
La ruptura de la principal promesa electoral de la derecha –no subir impuestos y en su caso bajarlos- ha dejado a la sociedad española completamente al pairo sin saber ya a qué carta quedarse.
Martes, 18 de junio
José Pómez
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
Graciano Palomo
Pedro Fernández Barbadillo
Antonio García Fuentes
Francisco Rubiales
Toni García Arias
Daniel Sánchez Jiménez
Juan Ramón Moscad Fumadó