Cuando el pasado sábado, sorpresivamente, el presidente Mariano Rajoy leyó el nuevo organigrama de la alta dirección del PP en el que Carlos Floriano entraba con gran fuerza y de facto se constituía como “tercer hombre”, muchos de los colegas que estaban presentes en el palacio de Congresos de Sevilla se miraron incrédulos.
Conocí a Javier Ayuso durante aquellos años gloriosos para la libertad de la UCD en la ansoniana y estatal agencia EFE. Ya entonces despuntaba maneras de tio inteligente, avispado y ambicioso.
Después de tres años haciendo chacota nacional a propósito de los trajes de Francisco Camps héte aquí que un jurado popular –por un voto de diferencia, pero suficiente-le declara NO CULPABLE, es decir, inocente. Porque si no es culpable es que es inocente.
El Gobierno ha anunciado -¡a ver si de una vez lo pone en práctica!- que va a regular los sueldos de los ejecutivos bancarios cuyas entidades perciben dinero público. Nada más solicitado por el conjunto de la opinión pública española que asiste asombrada a las noticias que informan de esos sueldos realmente obscenos y que, al fin y a la postre, ese dinero sale de nuestros impuestos. Se trata o debería ser dinero sagrado con el que no se puede jugar.
Conocí a don Manuel Fraga en 1977, justo cuando acaba de perder sus primeras elecciones democráticas, es decir, era un derrotado. Acudí como redactor político de la entonces gran agencia EUROPA PRESS. Su estrepitosa derrota a manos de la UCD, que le robó su vieja idea de la “mayoría natural”, había dejado al candidato “natural” a dirigir la Transición sin posibilidad alguna.
Las hemerotecas no me dejarán por mentiroso. Yo fui, perdón por la autocita, el primero que anunció hace un año que Cristóbal Montoro sería el hombre clave del área económica del gobierno presidido por Mariano Rajoy.
La ruptura de la principal promesa electoral de la derecha –no subir impuestos y en su caso bajarlos- ha dejado a la sociedad española completamente al pairo sin saber ya a qué carta quedarse.
Antes la derecha tradicional española ofrecía para los ministerios tipos con grandes apellidos, engominados, un tanto fatuos y engreídos sobre todo si eran leídos.
Muy bien, España ya tiene nuevo presidente y nuevo gobierno. Parece un ramillete de colaboradores del gallego de Pontevedra con preparación técnica suficiente (en política eso no es suficiente) como para que, al menos, tengamos alguna esperanza en que esta triste realidad mejore algo. No mucho, algo.
Las cosas no suceden por que sí. En la ciudadanía española, fundamentalmente la más preparada, existe la idea –fundamentada por hechos-de que el país no funciona y mucho menos el sector público porque al frente en lugar de colocar personas competentes y con justiprecio reconocido se cooptar a ganapanes de carnet y militancia. Como muestra un botón. Renfe presidida por Teófilo Serrano, que fuera durante muchos años jefe del Gabinete de Joaquín Almunia. Dicho en román paladino: un pesebrero socialista que debe todo al PSOE y a su partido, que nunca hubiera llegado a un puesto como ese sin medidar la mamandurria política y sectaria. Y después del presidente todo lo que va detrás.
Se mire por donde se quiera, desde la perspectiva sociológica, religiosa, económica y fáctica, la JMJ Madrid 2011 ha sido un éxito sin precedentes. Y para la ciudad de Madrid una bendición del cielo. ¡Siempre habrá peros que oponer como en toda actividad humana!
La Iglesia de Benedicto XVI ha demostrado al mundo dónde están sus poderes, especialmente a los gobiernos “ateos” y a la intelectualidad agnóstica.
Lo que observo es que la Iglesia Católica no deja indiferente a nadie. Es piedra de escándalo para unos y otros lo cúal nos lleva a concluir que la institución creada hace 2011 años por Jesús de Nazareth sigue viva y esa es la mejor noticia que se puede ofrecer –como es mi caso- a los que creemos en ese Camino, incluso con un acendrado espíritu crítico y denunciando los excesos de todo tipo que cometen o puedan cometer los jerarcas católicos.
Es un tema que nos llevaría muy lejos. Y no es el caso para un mero artículo periodístico. Ya sabemos que dentro de la Iglesia de Cristo conviven muchas sensibilidades respecto a cómo interpretar y vivir el Evangelio. Es algo obvio. Todos son Iglesia, desde luego. La Compañía de Jesús, quizá la orden religiosa más decisiva en la historia universal, el Opus Dei, Los legionarios, los Neocatecumenales , los dominicos, los franciscanos o los simples fieles laicos y de base.
LA FUERZA DE KIKO
Pero desde una perspectiva meramente sociológica y fáctica yo tengo que escribir y escribo de lo que he visto. Y lo que he visto es la demostración de fuerza organizativa y de movilización católica sin precedentes del Camino Neocatecumenal (los KIKOS), fundado hace 44 años por el madrileño Francisco José Gómez de Argullo que también sufrió su particular caída de Damasco.
El Papa de Roma se había ido la tarde anterior (el Papa siempre será una fuerza fáctica independientemente de quién se siente en la Cátedra de San Pedro) y unas horas más tarde los “kikos” demostraban su enorme capacidad de movilización.
Durante estos días he leído todo lo que he podido acerca del Camino fundado por el antiguo muchacho de las chabolas de Vallecas y su “longa caminata” por la viña del Señor. ¡Estoy fascinado! Le ponen a parir y ya sólo por eso el personaje me interesa mucho.
No viste sotana, lo cúal me gusta más, pero pinta en las catedrales y su espíritu es ya tan católico como su inabarcable imaginación. Dicen. Es el personaje de moda que lleva camino de convertirse en leyenda como los grandes fundadores religiosos españoles desde Iñigo de Loyola a Escrivá de Balaguer sin hábito.
Voy a intentar conocerle “in situ”… y rezando.
¡Jamás había visto Madrid con este colorido y esta alegría desbordada de más de un millón de jóvenes de todo el mundo reunidos entorno a la Fé en Jesucrito!
Pese a tener una muy sólida formación cristiana nunca me he tenido, ni soy, un meapilas al uso ni me he aprovechado jamás -¡como otros conocidos colegas!-del poder terrenal que tiene la Iglesia católica en distintos medios.
Observo con la máxima atención la JMJMadrid2011 que ha puesto a nuestra querida y acogedora capital de España en el mapa mundial y de esa primera observación cuando restan apenas unas horas para que aterrice el Romano Pontífice puedo concluir varias cosas.
La primera y más fundamental es que aquí en nuestra ciudad se ha recuperado el ORGULLOSO DE SER CATÓLICO, algo que parecía condenado a la desaparición. ¡Nada más lejos de la realidad!
El cardenal Rouco Varela, máximo responsable al fin y a la postre, del evento mundial puede sentirse muy satisfecho. Aunque desde su figura muy deteriorada ante la opinión pública –es uno de los dirigentes sociales más criticados por la ¡izquierdona”-, aunque tampoco él hace nada por mejorarla, puede presumir de haber convocado a una Misa nada menos que a 500.000 jóvenes llegados desde todos los puntos cardinales de la Tierra.
¡A ver si alguien se atreve a convocar a más de un millón de jóvenes en el mundo! ¡A ver si cualquier organización mundial es capaz de llamar a rebato a esas inmensas muchedumbres bajo el nombre de Jesús Crists you are my life!
He hablado con un buen número de jóvenes que ataviados de forma nada convencional –donde por cierto abundan las muchachitas un tanto descocadas-me han relatado su fé y sus inmensas ganas por “salir del armario” que supone en el mundo actual hablar y pregonar la fe en el fundador de la Iglesia universal.
¡Ahora verán de lo que somos capaces de hacer los católicos!, braman en son de paz, hermanados en todas las lenguas y todas las nacionalidades bajo la bandera única de la Iglesia de Roma.
Es ahí donde precisamente he visto el renovado orgullo de ser católicos y tener todos un mismo jefe que lo es por inspiración divina. Los más ofensivos son, sin duda, los jóvenes españoles que se sienten agraviados por las medidas de un gobierno que entienden ha ido directamente a por ellos, justamente en lo más sagrado que tienen: la fé.
Seguramente esos mismos jóvenes que cantan y bailan al son de la modernidad canciones religiosas luego mantienen relaciones sexuales prohibidas por el Vaticano…Pero es el signo de los tiempos.
El mensaje de Jesús de Nazareth es todo menos carcundia, meapilas, naftalina y oscurantismo. Es fulgor y luz.
He visto a lo largo de mi ya dilatada vida muchos eventos sociales de gran calado y movimientos de masas a gran escala. La JMJ Madrid 2011 es la más imponente de todas.
Y tengo para mí que a partir de ahora la religión con más creyentes en todo el mundo puede volver a sacar pecho. Quizá no como lo hacen algunos talibanes clérigos instalados, pero si como la vive el corazón del pueblo.
El Evangelio es en sí mismo, amor, sencillez, humildad y perdón. Y, sobre todo, generosidad…¡A ver si se enteran en COPE y aledaños!
¡Ah!, una cosa más: Iglesia somos todos. Yo también. NO sólo Rouco Camino y su particular camarilla mediática.
Jueves, 23 de febrero
Rufino Soriano Tena
Juan Ramón Moscad Fumadó
Francisco Rubiales
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
José Luis Palomera Ruiz
Antonio Javier Vicente Gil
Pedro Fernández Barbadillo
Vicente A. C. M.
Raúl González Zorrilla
Graciano Palomo