En casa ayudamos todos
30.09.07 @ 18:26:50. Archivado en Educación escolar
Esto no es una pensión
“Antes nunca se negaba a nada, y ahora… a penas se le puede decir algo”. Así se lamentaba Natalia de su hijo Jorge. Ahora que empieza a hacerse
mayor, cada vez va más a su “rollo”. Y aunque en casa hay trabajo para todos, él se resiste a colaborar en nada. “¡Esto no es una pensión!”, suelen decirle sus padres, pero a él a penas parece afectarle este tipo de comentarios.
Ayudar en casa
La participación de los hijos en las tareas del hogar, no es sólo un deber de cada miembro, sino también debe entenderse como un derecho. Cuando esta participación se favorece desde que los hijos son pequeños, además de ser vínculo de unión para toda la familia, ayuda a desarrollar la responsabilidad personal.
Entendamos la familia como un equipo, en el que los padres son quienes deben dirigirlo. Hay que implicar a todos los miembros, cada uno en el ámbito que se le atribuya. Da igual si lo que hacen los hijos sale mejor o peor. No es tan importante el esfuerzo que ahorran a sus padres, sino la mejora personal que consiguen a través de los pequeños encargos que se les asignen. Por eso es muy importante proponer los encargos de tal modo que se hagan en un ambiente de alegría, no viéndolos como una carga, sino un modo de entregarse gustosamente a los demás.
Oscar A. Matías
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