¿Deben los poderes públicos favorecer especialmente a la familia?
27.04.07 @ 12:15:12. Archivado en Familia
Os transcribo este interesante artículo, publicado por Emili Avilés en www.educaresfacil.com
Seguro que estamos de acuerdo en que la familia tiene una intrínseca dimensión social y que las personas que
contraen matrimonio necesitan el reconocimiento y la protección de la sociedad, ya que la familia es la primera y más básica expresión de las relaciones humanas, germen de cualquier sociedad digna de calificarse como humana.
La familia es donde todo hombre establece su primera relación con el mundo y los demás. En la familia es alimentado, vestido, cuidado. Mundo y familia se identifican en el niño y si la familia le ofrece amor y atenciones, considerará el mundo un lugar positivo y acogedor; adoptará ante ese mundo una actitud abierta y constructiva que beneficiará a toda la comunidad.
Las relaciones humanas más esenciales se establecen y desarrollan en la familia, que es claramente el centro afectivo de la persona: el amor de pareja, la paternidad, la maternidad, la filiación y la fraternidad. De ahí que la indisolubilidad, la unidad y la fecundidad matrimoniales son bienes para la familia y para toda la sociedad.
En la familia, por su propia naturaleza, se produce el desarrollo personal en un marco de responsabilidad y solidaridad, pues las relaciones familiares son -luchamos todos porque sean- esencialmente relaciones de amor. Por eso es fuente de humanización y mejora. Vemos claro que la civilización del amor, de los valores que muchos ven como una utopía, empieza en la familia.
Las responsabilidades familiares –necesidad de sacar una familia adelante- y la fecundidad aportan motivación añadida al trabajo profesional y riqueza al tejido socio-económico de un país.
Además, y es más básico de lo que nos puede parecer a primera vista, la familia nos arraiga en una dimensión territorial y cultural, muy importantes para el desarrollo individual y colectivo.
Podríamos seguir, pero con lo dicho y el sentido común, parece evidentísimo que los gobernantes, sean sus responsabilidades globales o locales, han de poner un esfuerzo todavía mayor en facilitar el equilibrado desarrollo y atender las necesidades, no sólo económicas, de la forma de organización humana más nuclear e imprescindible que tenemos. En algunos países ya hace años que han mejorado muchísimo en esta sensibilidad, porque en el fondo es como cuidar de la propia salud.
Comentarios:
Que Dios bendiga al autor del artículo.
Sin embargo, el dinero se ha confabulado con el poder público, y la familia será destruida, hay demasiados intereses en juego empezando por que el divorciado rinde más en la empresa que el padre 'practicante'.
Al igual que por el mismo dinero se depreda el medio, y el propio planeta desaparecera.
La balanza de Al Gore lo pone bien claro: o dinero o planeta, tenemos que escoger sólo uno de ellos.
Parece que hay ya medios de tecnología suficientes para sustituir el dinero por otro medio de pago que garantice el incentivo de Adam Smith y además, limite la riqueza personal a una tasa holgada y coherente.
Es una cuestión tan importante que me extraña que ante las próximas elecciones de mayo, no les exijamos más sobre este asunto a los políticos.
A ver si espabilan que para eso les pagamos.
Gracias,
Pablo
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Oscar A. Matías
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