Se mire por donde se mire, en España hay un creciente pasotismo por la formación de los trabajadores y, lo que parece más chocante, por la de los parados.
La Fundación del Español Urgente (Fundéu) recuerda que en los medios de comunicación en español no debe emplearse la palabra doméstico con el sentido de nacional, interior o interno.
El Tribunal Supremo (TS) ha condenado al colegio valenciano San José Religiosas Escolapias a indemnizar con 45.000 euros a los padres y a la hermana de una niña de seis años que murió como consecuencia de un golpe que se dio en la cabeza cuando cayó al suelo tras ser empujada por otro niño durante la hora del recreo.
Un profesor sufrió quemaduras graves y 13 estudiantes de la Universidad de Ho Chi Minh resultaron heridos en un ataque con ácido realizado por un ex alumno molesto por suspender un examen de inglés.
Ante el inminente inicio del curso escolar y las complicaciones que la gripe A está presentando en las mujeres embarazadas, el Sindicato Independiente de Profesores (ANPE) reclamó ayer que las profesoras embarazadas dispongan de un permiso excepcional hasta que esté disponible la vacuna de la gripe A.
Escribe Arturo Pérez Reverte en su columna del XL Semanal que uno comprende que tiene que haber tontos, como tiene que haber de todo" "Me refiero al tonto social, o sea. Al que normalmente llamamos tonto del haba. Al imbécil de andar por casa. De diario. Son criaturas de Dios, como dijo San Francisco del hermano lobo, si es que lo dijo, y tampoco es cosa de pasarlos por el lanzallamas. O de pasarlos sin más".
Tienen tanto derecho a existir como cualquiera. Incluso un tonto evidente, lustroso, bien cebado, de esos que da gloria verlos, tipo cuñado Mariano, hace su papelito en determinados lugares. Decora el paisaje. Sobre todo si, como ocurre a menudo, no tiene conciencia de lo tonto que es. O de lo que puede ser si se lo propone, en plan película de superación deportiva americana, con el entrenamiento y el esfuerzo adecuado.
Y es que un tonto en condiciones, situado en el lugar idóneo, el trabajo, la vida cultural, la política, completa la vasta y asombrosa obra de la Naturaleza. La armonía del Universo. Enriquece la vida, para que me entiendan. Sirve como referencia. Como tontómetro del entorno y como brújula para los demás. Por eso siempre he sido partidario de tener un tonto a mano. No demasiado cerca, ojo.
Un tonto es como las escopetas: lo carga el diablo. Pero tenidos a distancia y bajo control razonable, se aprende mucho observándolos. La pega principal es que el tonto tiene una asombrosa capacidad reproductora. Se multiplica como una coneja. Y al menor descuido, te rodea como al general Custer.
Ciertos ambientes, sobre todo los políticamente correctos, le son en extremo favorables. Y si además se trata de un tonto de aquí, español, con todos los complejos, inculturas, envidias y estupidez congénita propios de esta nacionalidad esplendorosa y autosatisfecha de la que gozamos, para qué les voy a contar.
Si España exportara tontos al extranjero –a veces lo hace, pero sin organización ni método– seríamos la primera potencia mundial. Los tontos españoles son tontos conspicuos, de pata negra. Matizo, a fin de no avivar talibanismos feminazis: los tontos y las tontas. Para qué voy a mentir: en el fondo me hace ilusión.
Si el tonto español desapareciera como especie, la cosa sería tan lamentable como la desaparición del toro de lidia, o la del tertuliano radiofónico que con la misma soltura analiza un resultado electoral que la teoría de campos de fuerza de Maxwell.
Una de nuestras señas de identidad nacional se iría a tomar por saco. Cuando los últimos vínculos trimilenarios que unen a nuestra ruin tropa se aflojen del todo, y castellanos, catalanes, vascos, andaluces, inmigrantes y demás vayamos cada uno a nuestro aire, como realmente nos pide el cuerpo, sólo habrá dos cosas que nos sigan manteniendo unidos: el fútbol y lo tontos del ciruelo que somos, o que podemos llegar a ser cuando la Historia, la sociedad, la tele, la moda de turno, nos dan la oportunidad. Que suelen dárnosla.
En tal sentido, me preocupaba que las universidades españolas quedaran al margen del asunto. Perdieran el tren, para entendernos. A fin de cuentas, en sitios así lo que menudea es la inteligencia, la cultura y cosas por el estilo, y a la idiotez se le supone sólo un carácter mínimo, testimonial.
Pero la Universidad de Zaragoza acaba de tranquilizarme mucho. El que más y el que menos prevé el futuro siniestro que espera a los universitarios españoles, y sabe que cuanto tiene que ver con progreso, innovación, ampliación de titulaciones, investigación, calidad en la docencia y nuevas tecnologías recae exclusivamente sobre el esfuerzo individual y el sacrificio de un profesorado que cobra menos de 2.500 mortadelos al mes, y eso cuando tiene 20 años de antigüedad.
Con este paisaje, la última iniciativa de la docta institución cesaraugustana, de cara al próximo curso, ha sido apadrinar una campaña que, bajo el título Nombrar en femenino es posible.
¡Inténtalo!, y con los nombres y símbolos bien a la vista de la Universidad –cátedra sobre Igualdad de Género, nada menos– y del Gobierno de Aragón, que supongo soltaron la viruta apropiada, reparte a troche y moche folletos de cuatro páginas a color, para que los jóvenes universitarios zaragozanos dejen de invisibilizar a las mujeres mediante deliciosas construcciones en la línea del tópico habitual: el ser humano en vez del hombre, el alumnado sin empleo en vez de los estudiantes desempleados, profesionales en régimen laboral autónomo en vez de trabajadores autónomos, y otros brillantes hallazgos al uso. Con la siguiente –y confusa– afirmación final, que transcribo literalmente en toda su espléndida y analfabeta incongruencia gramatical: «Seguro que, con la práctica, prestas más atención al lenguaje y usas términos para que todos y todas seamos visibles en el discurso».
Por eso digo que estoy tranquilo con lo de las esencias. No hay como la estupidez institucional, con cátedra incluida, para asegurar el futuro. Y el nuestro está garantizado. Tenemos tontos y tontas para rato y para rata.
La Fundación del Español Urgente (Fundéu) aclara que los adjetivos errático y erróneo tienen distintos significados en español, aunque ambos proceden del verbo errar.
Gerardo Ruiz Gómez está desesperado y ya no sabe cómo conseguir que su hijo de 1o años deje de cometer travesuras y le haga caso. En el año 2006, fue denunciado por unos agentes de la Policía que le vieron propinarle al menor un par de bofetadas durante las fiestas del valle de Egüés (Navarra), donde el menor se peleó con otro niño.
Los titulados universitarios que se encuentran en situación de legal de desempleo podrán solicitar a partir de hoy y hasta el 30 de octubre las ayudas para la matrícula de másteres oficiales en cualquiera de las universidades públicas para el curso 2009-2010, según publicó hoy el Boletín Oficial de Estado (BOE).
La Fundación del Español Urgente (Fundéu) advierte del uso erróneo de los términos meteorología y climatología para referirse al estado del tiempo en un lugar y momento determinado, especialmente en los espacios dedicados a la previsión del tiempo en los medios de comunicación.
Una broma provocó que el nombre de Francisco Franco Bahamonde encabezara, con una nota media de 9,8, las listas de admitidos de la Escuela Universitaria Politécnica de la Universidad de Valladolid (UVA), según confirmaron fuentes de la Institución académica.
Un grupo de jóvenes latinoamericanos ha iniciado una "cruzada" por la reinserción del acento gráfico en la vía pública, donde señalan su ausencia con un toque de buen humor y rebeldía ante la incorrección ortográfica en las calles.
La profesora Desley Getty ha sido sancionada con una multa de 22.000 dólares (unos 15.480 euros), por realizar una llamada personal de 4 minutos de duración, a través del móvil mientras daba clases en el instituto Asbury Park, en Nueva Jersey.
El expediente académico de José Martínez Ruiz "Azorín" ha sido encontrado en el Archivo General de la Región de Murcia. Entre los documentos académicos hallados se encuentran el certificado de estudios, donde constan las calificaciones obtenidas y su número de Grado, un examen que realizaban los alumnos al finalizar los estudios de Bachillerato.
La Asamblea Nacional (AN) de Venezuela aprobó hoy una polémica nueva Ley de Educación en medio de incidentes de calle que incluyeron enfrentamientos entre opositores y la Policía, con una decena de periodistas heridos, en dos incidentes distintos.
La Fundación del Español Urgente (Fundéu) nos recuerda que Birmania es la forma tradicional en español para referirse a este país asiático.
Los exámenes de los aspirantes a profesores de autoescuela en Cataluña deben hacerse exclusivamente en catalán, y esa debe ser, también, la única lengua para el material didáctico, según ha confirmado el consejero de Interior, Relaciones Institucionales y Participación, Joan Saura.
La mayor parte de los niños españoles eligen como su profesión favorita para el futuro la de futbolista, mientras que las niñas prefieren la de profesora, según se desprende de la encuentra ¿Qué quieres ser de mayor? realizada por Adecco y Fundación Adecco entre 2.000 niños. De este modo, en el caso de los niños, el 31% quiere desempeñar trabajo afines al deporte, seguidos de los relacionados por la seguridad pública (10,7) y las ciencias (10,1).
El ministro de Justicia anuncia la intención del Gobierno ZP de retirar los símbolos religiosos de la escuelas públicas en el marco de un «claro deslinde» entre el fenómeno religioso y la laicidad del Estado. Francisco Caamaño pasa por ser un político moderado y dialogante.
He aquí uno de los rasgos más distintivos de nuestra época. «Decoro» es palabra desprestigiada en el uso común, una de tantas palabras sobre las que el progresismo contemporáneo ha arrojado una carga peyorativa, despojándolas de su significado originario: una persona decorosa ya no es la que inspira respeto, por adecuar su comportamiento y aspecto a su condición, sino una persona mojigata, pudibunda, retrógrada, escrupulosa en el cumplimiento de convenciones que la modernidad repudia.
Una mujer estadounidense de 27 años ha demandado a su universidad, la Monroe College de Nueva York, para exigir que le devuelvan el dinero invertido en los estudios porque desde que se graduó el pasado mes de abril no ha conseguido encontrar empleo.
El Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) ha rechazado el recurso interpuesto por el Ministerio de Educación contra el currículo de Educación Secundaria (ESO) de la comunidad, avalando de este modo las asignaturas impartidas y los contenidos de estas, incluidos los de Educación para la Ciudadanía.
Que los españoles tendemos a exagerar nuestro currículum es harto conocido para los jefes de personal que han de seleccionar y entrevistar a los candidatos. Según un sondeo elaborado por Randstad, dos de cada diez trabajadores reconoce que ha maquillado su experiencia laboral y formativa, aunque el porcentaje real de quienes no son del todo sinceros debe ser bastante superior si tenemos en cuenta que, según añade esta empresa de trabajo temporal, afirmar que se posee un nivel medio de inglés se sobreentiende por parte del entrevistador como bajo.

Frente a los disparates en materia lingüística promovidos por el bipartito, Alberto Núñez-Feijóo ofreció durante la campaña electoral una recuperación del bilingüismo natural en la sociedad gallega.
La siguiente pregunta fue hecha en un examen trimestral de química en la Universidad Complutense de Madrid. La respuesta de uno de los estudiantes fue tan 'profunda' que el profesor quiso compartirla con sus colegas, vía Internet; razón por la cual podemos todos disfrutar de ella.
¿Ángeles o demonios? Esta es la pregunta que suscita el comportamiento de los jóvenes. Por un lado, se guían por el «todo vale» y mantienen conductas de riesgo; por otro, exprimen al máximo su solidaridad. Es el retrato de una sociedad en crisis.
Jueves, 16 de febrero
Juan Fernandez Krohn
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
José Pómez
Padre Fortea
Ángel Gutiérrez Sanz
Periodista Digital
Chris Gonzalez -Mora
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Carlos Ferrer
José Donís Català