Educación

Padres, médicos y jueces frente a la incontinencia del poder

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(PD).- "El Estado no puede imponer, contra la voluntad de los padres, cuál sea la mejor manera de asegurar el desarrollo de las competencias morales, cívicas y políticas de las nuevas generaciones. Es un principio que se encuentra en la Declaración de Derechos Humanos, en el Tribunal de Derechos Humanos, en nuestra Constitución y en la Carta de Derechos Fundamentales de la UE. Muchas veces queriendo ir hacia delante, desgraciadamente el gobierno inicia un camino hacia atrás, que luego es difícil enderezar".

Recientemente se han hecho públicas las 4 sentencias dictadas por el Supremo sobre EpC y hemos asistido a la primera jornada de huelga de jueces en España. Periodista Digital ha hablado con el Dr. Rafael Navarro Valls sobre cómo EpC afectará los Derechos Fundamentales y las Libertades Públicas.

Rafael Navarro Valls es secretario general de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación, catedrático de la Universidad Complutense, especialista en Derecho de Familia y libertad religiosa, autor prolífico de obras como :

“Matrimonio y Derecho”, “Del Poder y la Gloria”, “Las objeciones de conciencia en el Derecho comparado”, “Curso de Derecho Matrimonial” y así hasta mas de 100 trabajos.

¿Qué es y en qué consiste la figura jurídica de la Objeción de Conciencia?

La Objeción de Conciencia es la manifestación hacia fuera de un drama interior: el objetor se encuentra ante una obligación jurídica que le impone un hacer ó un no hacer y una ley en su conciencia que le mueve a decir “No” a ese mandato. Esto provoca en su interior una perplejidad que le coloca ante una alternativa: ó desobedecer a la Ley ó traicionar su propia conciencia.

La solución a este drama ha transitado por vías diversas. Unas veces el Estado, consciente de la existencia de esta tensión, ha ido estableciendo en algunas leyes cláusulas de conciencia exonerando del cumplimiento de determinadas obligaciones. Otras ha sido la judicatura la que ha reconocido la objeción. En otras ocasiones, cuando el objetor se ha visto desasistido se ha producido una desobediencia civil a la ley, una insumisión.

¿Existen diversas modalidades de Objeción de Conciencia?

Esta figura ha proliferado tanto que ahora los expertos no hablamos de Objeción de Conciencia, en singular, sino de “objeciones de conciencia”, en plural. Una especie de viejo tronco al cual le están saliendo nuevas ramas.

De un núcleo muy pequeño, que fue la Objeción de Conciencia al servicio militar, se ha producido un verdadero big-bang de Objeciones de Conciencia en el universo jurídico. Así, han ido apareciendo sucesivamente modalidades como la Objeción de Conciencia a prácticas abortivas, a recibir determinados tratamientos médicos, a formar parte de un jurado, a destinar tributos a gastos militares o a determinados gastos sanitarios, diversas formas de objeción de conciencia de funcionarios públicos, la de los padres a que sus hijos no sean adoctrinados, la de los jueces a celebrar matrimonios entre personas del mismo sexo, a prescindir de determinadas prendas de vestir (velo islámico, kippá judío etc)…

En síntesis, frente a la incontinencia normativa del poder y su tendencia a dictar leyes que rozan los límites de la moral, ha estallado todo un universo de objeciones de conciencia .

Con buen humor un amigo observaba que “ los amantes de la leyes y los amantes de las salchichas no deberían ser testigos del proceso de su fabricación.” Quería decir que desgraciadamente, con alguna frecuencia, las leyes son fruto del aguijón de determinadas minorías o de mayorías ciegas que producen normas al margen de convicciones éticas que chocan con las conciencias.

¿Cuáles son los fundamentos jurídicos en los que se puede basar el derecho fundamental a la Objeción de Conciencia?

Existen diversas vías constitucionales. Por un parte, encontramos una Objeción de Conciencia expresamente reconocida en el art. 30 de la Constitución (la objeción al servicio militar) pero luego, a través del artículo 16 de la propia Constitución, que garantiza la libertad religiosa, ideológica y de culto, tienen cabida toda una serie de Objeciones de Conciencia que, sin necesidad de ley expresa, corresponde al juez valorar a la luz de esa “estrella polar” que orienta toda la democracia, que es la Libertad de Conciencia. La objeción de conciencia no es más que una derivación de ese derecho fundamental.

Así han ido surgiendo en España, la objeción de conciencia a prácticas abortivas, a determinados tratamientos médicos, a expender algunos medicamentos (farmacéutica), la de algunos funcionarios públicos etc. El Derecho Comparado, a su vez, está lleno de manifestaciones de Objeción de Conciencia, unas veces reconocidas por el poder legislativo, y otras por el poder judicial. Un panorama amplísimo que ahora es imposible abordar.

Sabemos que la Objeción de Conciencia y la Insumisión acabaron en España con el servicio militar obligatorio dando paso a un ejército profesionalizado que es el que tenemos hoy, ¿existen diferencias entre la Objeción de Conciencia, la Insumisión y la Desobediencia Civil?

Efectivamente la Objeción de Conciencia al servicio militar produjo un estallido social que llevó a la eliminación del servicio militar obligatorio. Naturalmente, hasta llegar a esa eliminación hubo muchas personas que sufrieron persecución y muchos que fueron encarcelados como consecuencia de la Insumisión, pues se negaban no solamente a incorporarse a filas, sino a realizar la prestación social sustitutoria ejercitando el “No a la Ley”.

Las actuaciones de esas personas- me refiero a las actuaciones en conciencia- merecieron primero el respeto de los ciudadanos y, luego, el del poder. Conviene tener en cuenta que las motivaciones que mueven a un verdadero objetor son muy distintas de quien se mueve por un interés bastardo ( por ejemplo, la corrupción) para defraudar la ley. Quien dice no a una ley por un deber de su conciencia actúa con una motivación ética que merece respeto. De ahí que muchas cláusulas de conciencia establecidas en algunas leyes son fruto de “la mala conciencia del poder”, es decir, un cierto “remordimiento legal” por obligar a un ciudadano contra su conciencia.

Si la Libertad de Conciencia es la “estrella polar”, la clave de bóveda del sistema democrático, pretender limitar la Objeción de Conciencia ¿implica una involución en ese sistema democrático?

Desde luego, todo derecho -incluido los derechos fundamentales- tiene unos límites . Pero en el caso de la libertad de conciencia y su correlato, que es la objeción esos límites han de ser medidos muy escrupulosamente.

Por ejemplo, veamos la Objeción de Conciencia a prácticas abortivas. El médico que se niega a participar en un aborto actúa a favor de la Constitución, a través de dos vías. La primera, ejercitando un derecho constitucional y, a veces, fundamental, la libertad de conciencia y valores éticos deontológicos. La segunda, porque el mismo objeto que le crea escrúpulos de conciencia (la finalización de la vida intrauterina), es un derecho protegido en la propia Constitución. Por decirlo en palabras del Tribunal Constitucional “ la vida del nasciturus es un bien que encarna un valor central del ordenamiento constitucional”

El Tribunal Constitucional fue muy estricto en este punto, afirmando que la Objeción de Conciencia se trata de un Derecho Fundamental y un derecho consagrado por la Constitución que puede aplicarse directamente sin necesidad de una ley intermedia que lo desarrolle.

Por eso discrepo de la reciente sentencia en materia de Educación para la Ciudadanía; porque olvida que no siempre es necesaria una Ley para que sea admitida una Objeción de Conciencia. No lo ha sido por el Tribunal Europeo en varios casos, ni en España en materia de aborto, de transfusiones de sangre de Testigos de Jehová, ni para algunos funcionarios públicos que por razones de conciencia se han negado a llevar a cabo determinadas actuaciones, como antes he dicho.

De uno u otro modo, la objeción de conciencia es un derecho que hay que mirar con el máximo respeto.

La experiencia internacional del Derecho Comparado también proporciona interesantes ejemplos, como el caso Haring, que pueden ayudar a clarificar esa línea divisoria entre el respeto a la Ley y los Derechos Fundamentales.

Asistimos a una especie de explosión, de big-bang de la Objeción de Conciencia; esto ha producido que sus manifestaciones se extiendan a cuestiones colaterales al tema de la propia objeción. Por ejemplo, recuerdo la Objeción de Conciencia planteada por dos médicos en una prisión de Texas negándose a intervenir en el proceso de pena de muerte, es decir, negándose a poner al recluso la inyección letal. Sus palabras fueron “somos médicos, no verdugos”.

En el plano judicial, también conviene recordar a la planteada por los jueces de Turín (Italia) ante el Tribunal Constitucional, porque la Ley les obligaba a intervenir, supliendo el consentimiento paterno ó materno, cuando una menor quería abortar. Ellos manifestaron su deseo de abstenerse en este punto. Hoy en España también hay jueces a los que la Libertad de Conciencia les impide llevar a cabo determinadas actuaciones, realizar matrimonios entre personas del mismo sexo, por ejemplo. De hecho, ahora mismo hay ante al Tribunal Supremo alguna causa de esta índole.

Sujetos incómodos ante leyes invasivas. Es la misma “incomodidad” que llevó a Balduino en Bélgica ó al Duque Enrique en Luxemburgo a negarse a firmar determinadas leyes (una de aborto, otra de eutanasia), planteando la objeción de conciencia. Acaso –dijo Balduino - "¿es el Rey el único ciudadano belga que no tiene derecho a la objeción? "

Frente a esta extensión a diferentes ámbitos de la Objeción de Conciencia el Poder tiene que estudiar la seriedad de sus planteamientos, respetarlos, encauzarlos y la gran mayoría de las veces, si no hay perjuicio para terceros, aceptar la objeción planteada.

La Objeción de Conciencia en España dentro de la Función Pública es una realidad en determinadas circustancias y distintos ámbitos, ¿podría comentarnos alguno de esos casos?

Ante todo no se olvide que la obligación de actuar por determinados funcionarios o miembros del poder judicial, por ejemplo, tiene excepciones a través del mecanismo de la abstención o de la recusación.

No es pues una anomalía jurídica el que haya habido funcionarios públicos que se han encontrado con este problema. No hace mucho un funcionario de policía se negó a cumplir una orden que le obligaba a custodiar una procesión en Sevilla, contra su conciencia laica. Cuando fue sancionado, el Tribunal Constitucional amparó su objeción de conciencia. Algo similar ocurrió con un militar en acto de servicio. También fue amparado por el Alto Tribunal.

Igual pudiera ocurrir no ya con la “conciencia laica”, sino también – en otros supuestos- con motivaciones de índole religiosa o deontológica. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha dicho que hay que respetar, en principio, las Objeciones de Conciencia cuando dimanan de un sistema de pensamiento coherente y sincero.

Estamos asistiendo a un panorama muy interesante desde el punto de vista jurídico frente al cual hay que tener gran serenidad. Siempre el sistema jurídico tienen resortes para, respetando el derecho de los objetores, hacer cumplir al mismo tiempo la finalidad social de una Ley.

La falta de unidad doctrinal en las sentencias y los votos particulares, hacen que en el mundo de la Educación se produzca un judicialización ó ésta sea previsible, de tal forma que sean las Comisiones de Escolarización, los propios departamentos de Secundaria quienes tengan que decidir acerca de los manuales y de los contenidos, abocando a los padres a denunciar a profesores con nombres y apellidos

Efectivamente, la propia ambigüedad y ambivalencia de las sentencias recién dictadas por el Tribunal Supremo en materia de Educación para la Ciudadanía va a crearles problemas a todos. Le ha creado ya problemas a los propios objetores, obligando a sus hijos a entrar en clase; creará problemas a los profesores y a su libertad de cátedra; las editoriales también vivirán en la incertidumbre acerca de lo que es o no una cuestión “controvertida”. Me da la impresión que esas sentencias han querido calmar las pasiones, pero no satisfarán a las inteligencias.

Se trata de sentencias llamadas “interpretativas”, surgidas inicialmente en el Tribunal Constitucional y ahora importadas al Supremo, que dejan demasiados flancos abiertos, susceptibles de interpretaciones contradictorias.

Lo que debería haber hecho el Tribunal Supremo es reconocer en su plenitud el derecho constitucional (art. 27 CE) reconocido a los padres en materia de educación moral y de valores, abriendo así el camino a una Educación para la Ciudadanía de carácter optativo. Al mantenerla obligatoria, con toda una serie de limitaciones, razonables desde luego, es previsible un proceso de judicialización de la vida educativa, lo cual no es positivo.

Desde un punto de vista estrictamente jurídico, merece especial atención el voto particular del Magistrado Juán José González Rívas. Porque es muy sólido, muy sereno y plantea las cosas en sus justos términos, de forma que todos los juristas que estudiemos la sentencia lo haremos mirando más a este voto particular que a la sentencia misma.

Usted habla de una legislación de modelos en lugar de la actual legislación de remedios, en distintas instituciones jurídicas dentro del Derecho de Familia, ¿es posible que algunas de estas reformas, lejos de ser progresistas en el sentido de ampliar derechos estén recortando y suponiendo una involución hacia un trasnochado darwinismo social.

Yo creo que algunas de las últimas reformas legales en materia de matrimonio y familia han pecado de irreflexión. Han mirado más a los accidentes de la unión matrimonial que a su sustancia. Este modo de proceder está alarmando a los sociólogos que no ven que esas nuevas fórmulas matrimoniales contribuyan a una mayor felicidad social. Las señales de alarma se están disparando en materia de de suicidios, mayores problemas de psiquiatría infantil, mayor número de abortos, mayor violencia de género, se está produciendo algo que el legislador no quería que se produjera: la erosión del tejido social a través de un desequilibrio de la ecología familiar.

En Educación para la Ciudadanía, nadie habla en interés superior del menor y, dando la espalda a 2000 años de avance en torno a la dignidad de la persona y sus Derechos Fundamentales, se recupera el restrictivo concepto de "ciudadanía" propio del Derecho Romano

Se trata de un problema de límites. Lo he dicho hace poco en un rotativo de ámbito nacional. Desde luego existe un derecho del Estado en la imposición de determinados contenidos educativos. Pero cuando se da un desacuerdo razonable con los padres acerca de la mejor manera de preparar a los alumnos para participar en la vida política o asegurar su desarrollo moral, no puede el Estado decidir por sí mismo. Es decir, no puede imponer, contra la voluntad de los padres, cuál sea la mejor manera de asegurar el desarrollo de las competencias morales, cívicas y políticas de las nuevas generaciones. Es un principio que se encuentra en la Declaración de Derechos Humanos, en el Tribunal de Derechos Humanos, en nuestra Constitución, en la Carta de Derechos Fundamentales de la UE .

Muchas veces queriendo ir hacia delante, desgraciadamente el gobierno inicia un camino hacia atrás, que luego es difícil de enderezar.

40 comentarios


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Comentarios
  • Comentario por Wikipedia YouTube 20.07.10 | 14:54

    The Suvn is great.

    http://en.wikipedia.org/wiki/Youtube - Wikipedia YouTube

    Wikipedia YouTube

  • Comentario por perico 01.03.09 | 12:28

    El problema es distinguir el objetor sincero del objetor "cara". Creo que la clave es las consecuencias que le accarreen: el sincero sufre muchas veces consecuencias adversas,el insincero suele -sin costo alguno- aprovecharse del ambiente de respeto creado por los verdaderos objetores

  • Comentario por Juan Enrique Kurtz 01.03.09 | 10:36

    Sobre los testigos de Jehová, deseo hacer una pregunta... ¡a ver quién me la puede contestar!: ¿Cuándo compartirán, con la policía o la guardia civil la base de datos secreta con más de 23.000 pederastas que hay en su confesión religiosa... según la BBC británica?

    http://news.bbc.co.uk/2/hi/programmes/panorama/2119903.stm

    http://johnhenrykurtz.blogspot.com/

  • Comentario por Daniel Tirapu 27.02.09 | 17:14

    El profesor y académico Rafael Navarro Vals, desde hace tiempo, viene siendo uno de los juristas más lúcidos y comprometido con la conciencia personal frente a la incontinencia del poder, de derechas o de izquierdas, del panorama jurídico y público español. Fue premiado por su trabajo sobre objeciones de conciencia. en Italia con el premio Arturo Carlo Jemolo. Ha creado una escuela de canonistas, matrimonialistas y eclesiasticistas de primer orden en el panorama internacional: Martínez Torrón, Ferrer, Roca, Palomino, Briones, Rodríguez Chacón,Vega, Combalía y yo mismo. El periodista digital apuesta por el prestigio de una voz independiente y firme, a la par que flexible y dialogante con su entrevista y la colaboración de Navarro Vals. Felicidades. En cuanto al fondo de la cuestión Navarro Vals me resulta inalcanzable, por su rigor y clarividencia.

  • Comentario por Ignacio Socías 27.02.09 | 15:44

    Esta entrevista equivale a todo un tratado y es un buen tanto que se apunta Periodista Digital, pone las cosas en su sitio. Me llama la atención que algunos digan que valoran mucho la conciencia y luego le nieguen cualquier trascendencia en la práctica profesional o social.

  • Comentario por hombremono 27.02.09 | 13:54

    No sé si este Navarro tendrá razón en lo que dice, pero hay que reconocer que lo dice muy bien. Acerca las objeciones de conciencia a quienes no tenemos ni idea del tema. claridad expositiva, si señor!

  • Comentario por Pedro garcía 27.02.09 | 01:41

    Soy Pedro, no quiero ser evaluado con subjetividad, eso de las actitudes me suena a represalia o a coladero. ¿y se podrá pedir revisión de nota o eso será considerado una actitud negativa ¿ por qué los profesores no han hecho una huelga como los jueces? No sé tú, ¡yo no entro!



  • Comentario por Felisa Camarra 26.02.09 | 19:27

    Soy abogada y este tema de las objeciones de conciencia conviene tratarlo con mucha prudencia. Al leer la entrevista veo que Navarro es bastante mesurado, aunque por las obras que ha escrito, parece que tiene un cierto "síndrome de Estocolmo" a favor de las objeciones. Suspendo mi juicio hasta leer su libro Las objeciones de conciencia, que cita la entrevistadora. Volveré.

  • Comentario por Carmen Vals 26.02.09 | 17:49

    Con los niveles de fracaso y absentismo escolar,¿cómo es posible que pretendan evaluar actitudes y ¿eso cómo se hace? Cuidar un dependiente en casa bajará la nota?

  • Comentario por Princesa Leia 26.02.09 | 16:16

    No se trata de creyentes, ni de partidos políticos, ni de 80 obispos ni de 80 menos la FERE, que se vendió por 30 denarios de plata. Es la sociedad civil la que alza su voz en favor de la Libertad


  • Comentario por Javier Herrero 26.02.09 | 13:49

    Sobre el comentario de Löwe: ¿Que qué moral? Habrá que preguntárselo a los padres y respetar los contenidos de la que hayan asumido, siempre que no atente contra el orden público. Esto es lo que proclaman la Constitución Española y la Declaración Universal de los Derechos Humanos. No se trata de imponer una moral, sino de que el Estado no me imponga la suya (que el laicismo también tiene, y bien propia y particular). La separación Iglesia-Estado no tiene por objeto evitar la injerencia de las confesiones en el Estado, sino impedir que el Estado invada el ámbito religioso y moral de los ciudadanos, sea el que sea. Hay ciertamente muchas posiciones ante la moral, pero siempre será antidemocrático indentificar moral y ley positiva: equivaldría a decir que el poder no tiene ningún control. A esto, Popper lo llamaba "sociedad cerrada", frente a la sociedad "abierta", que parte de una distinción fundamental: la diferencia entre hechos y criterios, entre legalidad y convicciones éticas.

  • Comentario por Fernando Calles 26.02.09 | 09:19

    Enhorabuena por la entrevista de gran rigor jurídico y periodistico. Solo una cuestión.... la educación para la ciudadanía... en casa que es donde realmente hay que educar (claro está, con el complemento del colegio)

  • Comentario por Löwe 25.02.09 | 13:23

    "...dictar leyes que rozan los límites de la moral..." ¿Qué moral? ¿La que quiere imponer una religión a toda la sociedad de la que forma parte? Absurdo, amigo mío.

    "....corresponde al juez valorar" Correcto, al juez corresponde valorar y sentenciar y al ciudadano demócrata, acatar la Ley.

    "... a la luz de esa “estrella polar” que orienta toda la democracia, que es la Libertad de Conciencia." Falso. La democracia no se fundamente en eso solo. La minoría que proclama e intenta imponer su libertad de conciencia, ignora intencionadamente la del resto de los ciudadanos y por lo tanto desprecia la democracia. Sobre todo porque esos objetores artificiales hacen de un tema absolutamente civil, una cuestión confesional y política partidista.

    Es retorcer de forma inmoral, ¿qué moral, verdad?, una cuestión que la CE sabe importantísima para su subsistencia. Esa es la objeción de conciencia a la EpC.


  • Comentario por martin 25.02.09 | 13:04

    Aunque no estoy de acuerdo con algunas cosas, esta entrevista plantea un tema de notable interés jurídico. El problema es hasta donde se extiende este derecho. En todo caso,la expresion "big-bang" de objeciones es expresiva de lo que hoy está pasando

  • Comentario por Agustin Pazos 25.02.09 | 10:46

    La entrevista me ha parecido magnifica

  • Comentario por Aleph 24.02.09 | 22:22

    La verdad que últimamente se oyen muchas tonterias, pero la opinión de "ATIZADOR", sobrepasa a la mayoría. Si no he entendido mal lo que dice, educar a nuestros hijos tiene por fin hacerlos sumisos; si, por el contrario los educa el criterio de un gobierno, no hay riesgo de sumisión. Si el déficit intelectual tuviese cura, te recomendaría que fueses al médico.

  • Comentario por Pedro González 24.02.09 | 20:10

    Soy alumno de segundo de la ESO,me llamo Pedro y ¡Yo no entro! ¡Aulas Vacías, pírate la Ciudadanía!

  • Comentario por Luis 24.02.09 | 19:59

    Para cuándo la formación de una plataforma contra el dominio dictatorial de una tercera parte de la ciudadanía (mediante politiqueos) sobre las otras dos partes?. Empecemos ¡ ya !.


  • Comentario por Kbzn 24.02.09 | 19:56

    Los masones nos están ganando terreno con puntos como la eutanasia, el aborto, la naturalidad de los muerdealmuadas, y ahora nos quieren debilitar aún más con la asignatura que nos controla y nos hace sus súbditos. El Diabólico Lobby Masón, encabezado por un Rubalcaba y coordinado por su marioneta José Luis Rodríguez Zapatero. Con mis oraciones interaré sacar a todos aquellos a los que en el error se encuentran, a todos los que el Señor me ponga en el camino. Cuando, en un futuro, crea conveniente estar preparado, pondré una puta bomba en casa de algún masoncete cabrón para que su coche vuele por los aires por encima de la iglesia de los Jesuitas, os creíais que no lo sabía... jejeje a mi no me engañaréis.
    1 fuerte abrazo a todos los masones de la tierra, el mundo es de todos, pero Dios se lo alquila a los valientes.

  • Comentario por Yoshua 24.02.09 | 19:43

    QUE ZP SE PREGUNTE POR LA EXISTENCIA DE LA CONCIENCIA, LO MISMO SE DA CUENTA DE QUE LA TIENE Y DECIDE NO ADOCTRINAR A LOS NIÑOS ESPAÑOLES, Y SER ASÍ TOLERANTE FRENTE A LOS QUE NO SOMOS SOCIALISTAS, MARICONES, CAPITALISTAS, ATEOS...

    ¡BIEN HABLADO RAFAEL! !VAMOS RAFA!

  • Comentario por Malintzin 24.02.09 | 19:42

    María: Todos los padres antinazis convirtieron a sus hijos en escudos humanos en defensa de la libertad. Cuando terminó la II Guerra Mundial le preguntaron a una señora que había ocultado judíos en su casa por qué lo había hecho, teniendo en cuenta que tenía hijos pequeños a los que podía haber dejado huérfanos, ella contestó: "yo siempre les dije que todos los seres humanos somos iguales, si ven que persiguen a los judíos y yo no les ayudo ¿de qué servirán mis palabras?"

  • Comentario por Maria 24.02.09 | 19:23

    Han convertido a nuestros hijos en escudos humanos en defensa de la Libertad ¿hay alguien ahí? ¿hubo alguna vez alguien?

  • Comentario por Malintzin 24.02.09 | 19:22

    Atizador: ¿Acaso crees que el estado es neutral? Pues no tienes más que ver lo que es la educación en Cuba, por ejemplo, o lo que fue en la Unión Soviética. Jalón se queja de que tuvo que estudiar una religión que para él y su "familia" era falsa e inmoral, luego está claro que él siguió los criterios de su familia en cuanto a la religión, no la de los colegios ni la de Franco. Pues estos padres quieren que sus hijos sigan también sus criterios no los del gobierno o lo que le parece mejor a ZP.
    Es extraño que las personas que dicen haber sufrido un tipo de educación obligatoria en tiempos de Franco quieran ahora repetir el modelo con la EPC. Es como si no hubieran aprendido nada, en vez de apreciar el modelo familiar, con el que se identifican, quieren ahora para los demás el modelo estatal del que tanto abominaron en su tiempo. Pero el adoctrinamiento es adoctrinamiento venga de quien venga, sea la Iglesia Católica, el Partido Comunista o la Alianza de las Civilizaciones.

  • Comentario por Javier de Barcelona 24.02.09 | 19:17

    VAMOS A VER: UNA ASIGNATURA QUE ENSEÑA QUE TRATAR A LA GENTE MAYOR INJUSTAMENTE ES BUENO Y QUE LOS ANCIANOS SON COMO UNA LACRA PARA LA SOCIEDAD ES INACEPTABLE POR INMORAL. ENCIMA EN LOS LIBROS PONE QUE EL SISTEMA MÁS JUSTO ES EL SOCIALISMO: YA SE NOTA, LAS DOS VECES QUE HAN GOBERNADO HAN ARRUINADO EL PAÍS, EN EL 34 SE ALZARON CONTRA LA REPÚBLICA Y EN EL 36 SE NEGARON A ACEPTAR EL RESULTADO ELECTORAL Y ORDENARON ASESINAR AL JEFE DE LA OPOSICIÓN. PUES NO QUIERO NI IMAGINARME CÓMO SERÁ EL MÁS INJUSTO.

  • Comentario por Atizador 24.02.09 | 19:02

    EpC es absolutamente necesaria, sobre todo para todos aquellos infantes necesiten ser protegidos de sus progenitores.

    Ese es el verdadero problema que la gente se cree que educando(manipulando) a su antojo a sus hijos, conseguirán su sumisión.

  • Comentario por jalon 24.02.09 | 18:26

    El Cardenal Amigo dice que la recuperación de la memoria exige objetividad, juicio sereno, valoración crítica y documentada. La Ley 23/09/1939, BOE 05/10/1939, declaraba nulos los matrimonios legalmente celebrados, y reconoce plena eficacia jurídica en el Fuero civil a las sentencias de los tribunales eclesiásticos. Yo aún estoy pagando las consecuencias económicas.
    Por eso para mí la imagen de la iglesia no es Cáritas, sino la Inquisición. Muchos años tuve que estudiar una religión que para mí y mi familia fue y sigue siendo falsa e inmoral. Documentadamente. Las raíces de Europa, sean cristianas o ilutradas, son el divorcio, el aborto y la eutanasia. Basta mirar en el mapa. Africa es otra cosa.

  • Comentario por Princesa Leia 24.02.09 | 18:25

    El poder Judicial no puede restringir los derechos Fundamentales que dimanan de la dignidad intrínseca de la persona y consagra el poder Legislativo otorgndo la Constitución...o nuestra sistema democrático de derechos y libertades ha dejado de ser una realidad. Es gratificante comprobar que en Matrix aún quedan algunos hombres justos

  • Comentario por ulises 24.02.09 | 18:13

    Además, tiene poco sentido (juridico, político y común) emprenderla a latigazo limpio con ciudadanos que ejercen su conciencia y están dispuestos a luchar por ella. Una sociedad democrática sana requiere ciudadanos con un alto nivel de moralidad, de convicciones (cada uno las suyas); y no personas con mentalidad gregaria a las que da igual una ley que otra, pues en el fondo tratan de no cumplir más que aquellas que les interesa.
    Bravo por Navarro Valls. Más de éstas.

  • Comentario por ulises 24.02.09 | 18:10

    Estoy de acuerdo con el entrevistado en casi todo. Y además expone su punto de vista con respeto y moderación: rara avis en estos días. Me parece especialmente importante reconocer que la objeción de conciencia (el nombre gustará más a unos que a otros) no es más que una manifestación del derecho constitucional a la libertad de conciencia, que es también parte, y parte importantísima, de la ley aplicable. Es, como dice Navarro Valls, una garantía frente a la incontinencia del poder, estemos o no de acuerdo con el objetor: eso es lo de menos, lo importante es permitir el ejercicio de un derecho constitucional. Desde luego, no se trata de que haya que dar siempre la razón a los objetores, pero sí de obligar al Estado a justificar CUIDADOSAMENTE que no puede reconocer excepciones al cumplimiento de una norma por razón del ejercicio de un derecho constitucional.

  • Comentario por laura 24.02.09 | 17:34

    con esta entrevista he aprendido bastante.creía que la objeción de conciencia se refería al servicio miliatar y pòco más. El tema parece más amplio. Interesante

  • Comentario por otronaranja 24.02.09 | 17:05

    No entiendo por qué el gobierno socialista que nos dejó objetar contra el servicio militar ahora se opone a la objeción de conciencia para los que no queremos ser adoctrinados en el sistema de lo políticamente correcto.

    Ya se ve que para la izquierda, la objeción sólo es admitida si corre a su favor...


  • Comentario por rbueno 24.02.09 | 16:22

    Este es un caso en que el periodista hace un tremendo esfuerzo por hacer decir al entrevistado lo que no esa diciendo.

    Termina dictándole según su opinión y encabeza la nota con un titulo que nada que ver.

    Conste que no soy ni del PP ni del otro, pero por favor, porque tanto sesgo?

  • Comentario por luis 24.02.09 | 15:46

    Pues hace no tantos años, cuando la religión era obligatoria, ¿¿¿donde estaban todos estos que ahora defienden ese derecho de los padres????

    El padre que era ateo también tenía que soportar que adoctrinaran a su hijo en el catolicismo. ¿Por qué no defendiais entonces ese mismo derecho?

    Panda de hipócritas.

  • Comentario por Malintzin 24.02.09 | 15:17

    Patxitxo: La educación de los hijos es un derecho de los padres, no del estado; por lo tanto si los padres son católicos, budistas, musulmanes, testigos de Jehová o ateos educarán a sus hijos según sus creencias con ciertas restricciones: sexismo, homofobia y racismo, por ejemplo. Si los objetores son incoherentes, que como tú mismo dices puede darse el caso, su misma incoherencia los puede descalificar ante los tribunales. Pero también la EPC es incoherente, si vamos al caso, porque está a la vez a favor del aborto y en contra de la pena de muerte.
    En el caso de los católicos ni el sexismo, ni la homofobia ni el racismo están dentro de nuestras creencias, aunque consideramos que el matrimonio cristiano es siempre entre un hombre y una mujer, no podemos oponernos a las uniones entre homosexuales siempre que no se les considere matrimonio sino otro tipo de unión que sería también válido legalmente.

  • Comentario por Patxitxo 24.02.09 | 14:34

    Lo que yo no entiendo es que haya padres que objeten a Educación para la Ciudadanía, y sin embargo deseen que a sus hijos les coman el tarro con clases de religión. ¿En qué quedamos? ¿Es permisible o no es permisible que se adoctrine a personas -jóvenes- que carecen de la madurez suficiente como para cuestionar lo que se les enseña? ¿O es permisible en unos casos -Religión- pero no en otros -Educación para la Ciudadanía-? ¿Por qué? ¿En base a qué? Coherencia. Eso es lo que yo echo en falta en algunos objetores. Por cierto, que el asunto me recuerda a esos objetores de conciencia al servicio militar, que sin embargo apoyaban sin disimulo el uso de las armas por parte de ETA.

  • Comentario por Pikapinos 24.02.09 | 14:18

    Buena entrevista. Me ha gustado mucho.

    Me gustaría añadir algo a uno de los comentarios, realizado por Luis: yo de Franco no se mucho, pero recuerdo que el Concilio Vaticano II en la Constitución Gaudium et Spes señala lo siguiente: "También parece razonable que las leyes tengan en cuenta, con sentido humano, el caso de los que se niegan a tomar las armas por motivo de conciencia y aceptan al mismo tiempo servir a la comunidad humana de otra forma". Y en los Hechos de los Apóstoles (Capítulo 4, 19): Pedro y Juan les respondieron: "Juzguen si está bien a los ojos del Señor que les obedezcamos a ustedes antes que a Dios". Bueno, creo que este es el contexto general del tema y el que merece atención preferente. Desconozco si los obispos pactaron con Franco puentear el tema de la objeción de conciencia (militar). De eso la verdad es que se poco.

  • Comentario por iura 24.02.09 | 14:06

    Este tipo de entrevistas deberían ser más habituales. Exponen de manera clara la cuestión de la objeción de conciencia que cada vez con más frecuencia se plantea en nuestro país. Enhorabuena!

  • Comentario por Malintzin 24.02.09 | 13:36

    a la gente a ir contra su conciencia. Generalmente los objetores de conciencia suelen ser la mejor clase de ciudadanos: cumplidores de la ley e insobornables porque sólo el que tiene mucho valor personal suele ser objetor, a la mayoría de las personas les da lo mismo arre que erre. Así, pues, pretender eliminar a los objetores de conciencia es minar a la misma democracia en sus cimientos porque ellos son testimonio de la libertad de la conciencia humana. Lo contrario es convertir a la ley en absoluto lo cual eximiría de toda responsabilidad a todos los genocidas que lo sean por obediencia debida a la ley o a las órdenes de sus superiores. Eso es lo que dijo Eichman: "yo obedecía órdenes". Otros murieron por no obedecerlas.

  • Comentario por Malintzin 24.02.09 | 13:30

    luis: La objeción de conciencia aparece por primera vez en la obra "Antígona" de Sófocles, es por tanto tan vieja como las propias instituciones. El objetor de conciencia suele pagar con cárcel y hasta con su vida la defensa de sus principios, sin embargo si una democracia no respeta estos principios se convierte en una tiranía. Todos los resistentes al nazismo fueron objetores de conciencia y, naturalmente, lo pagaron muy caro; si la democracia española encarcela a un médico que se niega a hacer un aborto (o lo expulsa de la profesión que es lo mismo) y niega a un padre que sus hijos no sean adoctrinados por el estado la diferencia con el Nacionalsocialismo se acorta hasta casi desaparecer.
    En la democracia americana los cuáqueros y los testigos de Jehová están exentos de luchar incluso en guerra; a los sacerdotes católicos se les respeta el secreto de confesión y no testifican contra sus feligreses...es decir se tienen en cuenta muchas peculiaridades para no forzar

  • Comentario por luis 24.02.09 | 12:15

    Si si, mucha objeción de conciencia, pero ¿en la época de Franco o incluso de la democracia, donde estaba la iglesia para defender la objeción de conciencia al servicio militar?.

    Ah ya, como iban a defender eso si la Iglesia y Franco eran uña y carne.

    Que vergüenza de Iglesia y de obispos.

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Lunes, 13 de febrero

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