
(Prof José Buendía).- Músicas Celestiales.
¿Hablan de lo mismo, quienes utilizan la palabra Mobbing? Pienso que no, y sobre todo a la hora de abordar el tema de cómo prevenir o vencer el acoso psicológico en el trabajo
¿Y qué decir de los protocolos que han elaborado ya algunas universidades?
Conozco el tema a la perfección, y estoy en condiciones de decir que va de músicas celestiales, y como analgésico de Mandarines. Es decir, no sirve para nada. Se trata de cambiar algo para que las cosas sigan igual
¿Qué víctima de acoso se va a presentar, como tal, ante quienes por acción o por omisión son autores en parte de tales felonías?
Un profesor universitario, por ejemplo, víctima de hostigamiento, no quiere aparecer como tal, porque funciona el “por algo será”. Buscará consultores externos, o bien contará su caso a colegas que hayan tenido la osadía de enfrentarse al “jefe” por irregularidades. “Si no has plantado cara nunca al abuso de poder de directivos de esta institución,-hija putativa de la iglesia del medievo-, no mereces nuestra confianza”.
Desde esta perspectiva, ¿qué fiabilidad tiene un estudio sobre mobbing realizado por miembros del equipo rectoral, como ha ocurrido en alguna universidad española? A quienes investigan el mobbing en la Universidad, les ponen un asterisco. A todos, menos a estos últimos, que quizás les concedan un galardón. Investigar el tema en determinadas instituciones sin que te pongan asterisco, ya de por sí resulta sospechoso.
No se puede prevenir ni vencer el acoso psicológico en el trabajo universitario, como supuestamente pretenden quienes ocupan el sillón-, si no se cambia el sistema. Lo que proponen son paños calientes. Precisamente cuando estamos viendo:
-que la universidad camina hacia un futuro incierto. (Bolonia ¿solución o problema?).
-que su estructura legal y organizativa deja espacios para la impunidad.
-que existe todavía un sistema de apadrinamiento que genera relaciones de vasallaje.
-que predomina una concepción mercantilista tan sólo concebida como medio para obtener un empleo.
-donde la filosofía del éxito está basada en la imagen.
-y donde es necesario jugarse el tipo si se quiere ejercer la libertad de cátedra.
Además, no es fácil ver la realidad, porque con frecuencia las apariencias engañan. Me estoy refiriendo ahora a la universidad invisible, que algunos pretenden que siga existiendo además de la visible, como se pretendió en el pasado que existieran dos españas.
La universidad invisible la sufrieron Cajal, Unamuno,Ortega y Marañón, y miles de alumnos hoy día la odian sin nombrarla.
Tal vez exagere, como también exageraba el profesor Emilio Lledó en su artículo “sin paideia toda democracia es una parodia”. El profesor Lledó pasó mucho tiempo en la Universidad alemana de Heidelberg, y ha sido vapuleado por la academia (con minúscula) española.
En nuestro largo trabajo de varios años sobre riesgos laborales en la Administración Pública, hemos identificado 123 casos con nombres y apellidos, muchos de ellos ya analizados y con sus respectivos expedientes. Hablo de lo que no se ve, o de lo que se ve y no se dice. Sepa el lector que bajo el escudo del estilo universitario, con diplomacia florentina, se ocultan casos flagrantes, como hechos de los que es peligroso hablar.
En la Universidad, la libertad de expresión está amenazada.
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El colmo es que en una conocida Universidad española, un profesor acusado de maltrato, queriendo lavar su imagen ante el juicio que le espera, tenga la desfachatez de utilizar a la Universidad para ello, presentando su candidatura a un alto cargo universitario. Nadie le para los piés, pese a que existe una escandalosa querella de por medio. La pregunta es: ¿quienes le apoyan, lo hacen porque no saben lo que esconde con esa candidatura, o son realmente cómplices del acoso que intenta camuflar? ¿Por qué la Universidad no hace nada al respecto? ¿Qué pensaríamos si a una persona acusada de maltrato de género, ante un juicio inminente lavara su imagen presentando su candidatura a, por ejemplo, director del Instituto de la mujer?
Son muchas las horas que han invertido en cierta Universidad en urdir calumnias y trampas para dar pie a que el Rector , con el que habían pactado impunidad y apoyo a cambio de votos, empuñara el boligrafo (sin éxito) con el fin de hundir a un docente al que han infligido un acoso brutal durante años. Fueron tan intensas las atrocidades, estudiadas, sutiles, con maldad de Sobresaliente "cum laude", que acabaron asustándose ellos mismos de las consecuencias que pudiera acarrearles si esa víctima denunciara y demostrara sólo un tercio de tales canalladas. Llegados a este punto, la víctima, viéndose ya acorralada por una jauría rabiosa dispuesta a destrozarla por completo, tuvo que tirar a la basura la ocupación que tanto le gustaba, decenas de años trabajados, la Titularidad, toda su dignidad y todo su amor propio, para poder sobrevivir fuera de la que había sido su Universidad y ha terminado covirtiéndose en una cueva de malhechores.
Martes, 29 de mayo
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín
Juan Luis Recio
Paulino Toribio
Ángel Sáez García
Peio Sánchez Rodríguez
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
José Donís Català
Chris Gonzalez -Mora
José Pómez
Julián Moreno Mestre