Ediciones Khaf

Encuentro digital con Jairo del Agua (segunda entrega)

09.06.10 | 12:36. Archivado en Autores
  • enviar a un amigo
  • Imprimir contenido

Querido Jairo: En primer lugar, decirte que tu libro me parece realmente hermoso, porque hermosas fluyen en ti las palabras con las que expresas tu Amor por el Creador. Son textos que invitan todos ellos a una reflexión sosegada y profunda.

Fruto de esta reflexión, solo un pequeño comentario que me surge al hilo de tu exposición sobre la oración y la intercesión de la Virgen y los Santos.

Creo que la riqueza del cristianismo está en su gran diversidad, tejida por un arcoíris de almas, pero al mismo tiempo, en la adhesión de todas ellas al mismo Dios, que es Padre y es Amor.

Somos tan diferentes unos de otros, que es lógico pensar que cada persona tiene su propio "caminito" de conversión y una forma propia de hacer oración. Por ejemplo, acudo frecuentemente a la oración de petición y la entiendo de igual manera que tú la expones al hablar de sus beneficios. La oración de petición me llena, me da paz y seguridad, me "transporta" y hace vibrar mi corazón. También me gusta la alabanza, y me acercan a ella las canciones, por lo que a veces tengo que contenerme para no acabar bailando de la emoción que me embarga. Pero todo ello evoluciona y en cada ocasión, me acerco al Señor de una manera que es propia de ese momento, ya sea leyendo su Palabra, contemplando la naturaleza por Él creada... En este punto, solo sugerirte por tanto que no minusvalores las formas tradicionales de orar, porque pueden hacer mucho bien a quienes las emplean.
En cuanto a la intercesión de la Virgen y de los Santos, no sabría vivir sin ella, quizá porque para mí supone un reflejo de la Comunión de los Santos, en la que creo profundamente. No analizo si es necesaria o no dicha intercesión, solo sé que me acerca a Dios y me hace bien. Pues, bienvenida sea...

Otra vez, gracias Jairo por tu precioso libro y por tu gran dedicación a los demás. Deseo y espero que a este libro le sigan muchos más. Mercedes

Mi querida Mercedes: ¡Es cierto! Cada uno tenemos un camino y una misión, como tenemos unos carismas que hacer fructificar. Pero es importante no confundirse con tradiciones erróneas o rutinas incorregibles. Lo importante es no velar el rostro de Dios con aditamentos humanos.

Si has meditado lo que he escrito, creo que mi libro ya te ha hecho bien. Suelo repetir a las personas que buscan mis sugerencias que lo verdaderamente esencial es que "tú conduzcas tu vida". No se trata de seguir a Apolo, a Pablo, a Jairo u otros predicadores. Se trata de buscar, encontrar y alimentar la "conciencia profunda" y, desde ahí, seguir a Cristo con constancia y fidelidad. Él es realmente nuestro Pastor, ningún otro. Sólo puede llamarse apóstol al que nos conduce realmente a Él.

Si mi libro te ha ayudado a descubrir luces y escollos, caminos abiertos y cerrados, para que puedas caminar con seguridad y alegría, ¡adelante! No hay que cortar con lo que ahora te ayuda. Pero sí es bueno estar advertido de algunas trampas y socavones para evitarlas y, sobre todo, para no pararte, para seguir progresando por ese camino en el que tú misma eres la que conduces.

No creo que yo minusvalore las auténticas formas de orar tradicionales. Simplemente advierto del barro que se nos ha ido pegando al calzado y nos hace arrastrar los pies. Sin eso podremos caminar más ligeros y enseñar a las nuevas generaciones pasos más fáciles y constantes. No olvides que "tradición" significa "transmisión de generación en generación". A veces lo negativo se transmite más que lo positivo, y los cuentos ni te digo. En esto, como en todo, hay que saber "discernir". Sigue practicando lo que te haga bien, pero guarda en un rinconcito de tu consciencia las advertencias que has descubierto en mi libro.

¡Gracias por esa transparencia que te inunda y te caracteriza! Intentaré ser como tú. Esas ganas que tú tienes de ser más y mejor te llevarán muy lejos.
__________________________

He terminado tu libro, querido amigo. He pasado un mes delicioso leyendo cada mañana una meditación, aportándome la energía necesaria para continuar toda mi labor durante el día.

Este mes he regalado varios ejemplares de tu libro a yernos, hijos y amigos y tus profundas y preciosas meditaciones las hemos hecho nuestras aportándonos ese calor espiritual que tanto busca nuestra interioridad para seguir viviendo de esa manera tan rica de sentirse amado por Él.

Quiero más, necesito más vivencias así. Hoy vuelvo a repasar algunas meditaciones ya vividas y vuelven a darme cosas nuevas. Gracias Jairo por la generosidad de compartir tus experiencias vividas desde lo más profundo de tu ser, nos están haciendo mucho bien. Tu libro es el granito de mostaza que se va haciendo un árbol frondoso donde uno se siente bien. Que Dios te bendiga. Un abrazo de Cassiopea.

Mi querida Cassiopea: ¡Qué privilegio conocerte, siquiera sea virtualmente! Leyendo tu comentario me inunda la sensación de que este libro ha sido escrito para ti y personas como tú. Cómo admiro en ti los brotes de la reposada meditación de mis "meditaciones" mínimas.

Ciertamente el grano de mostaza puede crecer en la "tierra buena" como tú y hacerse enorme. ¡Qué gozo me inunda al comprobarlo! Porque para eso fue escrito este libro, para hacer el bien, para alumbrar, motivar y sembrar de gozo nuestro camino; para mí, el mejor de los caminos, por muchas oscuridades con que nos lo hayan tapado el "ambiente humano" y las limitaciones de otros tiempos.

Ese deseo tuyo: ¡quiero más! me motiva a ser constante en entregar todo lo bueno, positivo y alegre que el Señor me ha regalado. Por ti y por los buscadores como tú, me seguiré exprimiendo con la esperanza de seros útil. Me sigue entusiasmando hacer realidad el consejo de un santo muy moderno: "poner el corazón en el suelo para que los demás pisen blando".

Mientras llegan otros libros, ahí tienes mi Blog que con tanto cariño siembro y riego.

¡Gracias por contagiarme tu búsqueda entusiasta y tu fidelidad profunda!
__________________________

Jairo: Hace mucho tiempo que leo, considero y comparto tus aportaciones. Quitando algunas puntualizaciones que en su momento te hice, comulgo con tu modo de ver las cosas y me alegro que alguien ponga -muy bien- por escrito, reflexiones que seguramente muchos nos hemos hecho. Me gusta sobre todo, que aunque con frecuencia tengas una aportación crítica, te veo un hombre vivencialmente cristiano y eclesial en el mejor sentido de la palabra. Gracias de nuevo.

¡Gracias mi anónimo amigo por tus palabras de reconocimiento y de ánimo! Ya sabes que el "reconocimiento" sincero y profundo es la motivación primera para el despliegue de esos dones reconocidos. Por tanto tus palabras son una preciosa lluvia para mí.

Si te soy totalmente sincero te diré que yo también me considero un hombre cristiano y eclesial por encima de todo. Aunque, a veces, algunos me quieran negar ese privilegio. Gracias por verlo y decirlo. Me ayuda a apoyarme en mi verdad y en mi centro.
__________________________

¡HOLA DESDE EL OTRO LADO DEL CHARCO! (ASÍ DECIMOS EN ARGENTINA RESPECTO A EUROPA)

¿Es posible ser cristiano y no estar de acuerdo con el Papa? No me queda claro lo que piensa Jairo.

Cuando habla de que no debe haber intermediarios en la oración, ¿también habla de la virgen María?

¿Cómo consideramos a los matrimonios que son cristianos y no han formalizado su unión sacramental? ¿Si reciben la eucaristía caen en pecado mortal?

Una borrachera es algo de este mundo muy común, a veces es una manera cultural de estar anestesiados junto a los amigos. Si no origina trastornos a otros, ni daños, solo vergüenza quizás, ¿debe ser confesada? Digo ¿ES PECADO?

¿Qué pasa con el perdón de Dios si nos confesamos y el cura es pedófilo o nos acosa en ese momento? ¿A quién debemos denunciarlo?

No todo está escrito en las MEDITACIONES. Ruego me asesoren en que página se responde estas preguntas o me orienten como respondérmelas. Gracias por dedicarme su valioso tiempo. Angélica.

¡Vaya Angélica! Pues sí que me pones en un compromiso con tantas preguntas… Pero nunca eludo a quien me cuestiona. Veamos. Puntualizaré para mejor comprensión.

1. Al Papa hay que escucharle y seguirle hasta donde nos permita la "conciencia personal profunda" (ahora no puedo detenerme en explicarte lo que es esa conciencia pero algún día lo expondré en algún artículo). El Papa no es un "semidiós", ni despacha directamente con el Señor del que decimos es Vicario. Eso es mera y abusiva metáfora, que no está refrendada por el Evangelio que habla de "apacentar" y "adorar en espíritu y verdad", no de "sustitutos" o "vicarios". Es "un hombre", con limitaciones e influencias como todos los demás hombres, pero con una misión delicada e importante: alimentar espiritualmente a sus hermanos ("apacienta mis ovejas" - Jn 21,16). Por eso hay que escucharle y, al mismo tiempo, pasarlo todo por el tamiz de la "conciencia", como el alimento físico pasa por la digestión. Ahí es donde podemos encontrar la voz del Espíritu para cada uno. Hay ocasiones o temas (muy pocos hoy día) en los que uno no puede estar de acuerdo con el Papa.

Sé que estas afirmaciones pueden chirriar a algunos. Pero la propia doctrina de la Iglesia reconoce que la última instancia de la persona es "su conciencia" bien intencionada. Lo contrario sería establecer "el servilismo" como norma suprema. Suelo afirmar, para que se entienda: "de rodillas sólo ante Dios". Cualquier excepción es una idolatría.

Que se lo pregunten, si no, a santa Catalina de Siena que fue ella -analfabeta- quien le dijo al Papa lo que tenía que hacer. A san Pablo que afeó la conducta de primer Papa públicamente. A los Apóstoles que supieron arriesgar su vida y enfrentarse a su "Papa" (jerarquía judía) con este argumento: "Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres" (He 5,29). Y tantos otros casos en nuestra historia.

2. En la oración los "intercesores" e "intermediarios" lo son siempre ante nosotros porque son nuestros ejemplos reales y humanos, los que nos interpelan y nos toman de la mano para llevarnos a Dios. Ésa es, en mi opinión, la finalidad de las devociones. Cada uno elige la que más le ilumina y motiva.

No existen, no es posible que existan, "intercesores" ante Dios. La Virgen y los Santos son "un don de Dios" para iluminarnos y motivarnos. De ninguna manera son quienes "arrancan" o "consiguen" los favores de Dios. ¡Eso es un disparate, piadoso, pero disparate!

El auténtico y verdadero Dios, Padre y Creador nuestro, es por sí mismo puro don, pura entrega, derroche infinito, gracia sin límite… Quienes pretendan ayudarnos no tienen que "tirar de su brazo" sino de nuestra inconsciencia y estupidez para que nos abramos a la ABUNDANCIA de su permanente entrega. Lo he dicho y lo seguiré diciendo: "No podemos ser y actuar como hijos pobres de Padre millonario". Nuestro Dios es pura Gratuidad que no necesita intercesores porque se nos está dando permanentemente. Lo que necesitamos son ejemplos y maestros que nos abran los ojos y el corazón para dejarnos inundar.

Nadie puede interceder ante Quien ya lo está dando todo, ante Quien nos inunda, circunda y abraza continuamente. "En Él somos, nos movemos y existimos" (He 17,28). ¿Será posible creer que nuestra Madre o los Santos tienen "el poder" de doblar el brazo de Dios? ¡Qué "dios" tan pequeño si necesitase que sus criaturas "le convenciesen" de hacer el bien!

Si podemos asumir que Dios no se preocupa suficientemente por nosotros y necesita ser "despertado", "influido", "doblegado" por seres creados, entonces es que vivimos una piadosa superstición y una inconsciente e ingenua idolatría. Nos hemos fabricado un "indolente y poderoso ídolo", rodeado y manejado por un conjunto de influyentes "idolillos humanos". Es decir, nos hemos construido nuestro moderno Olimpo y hemos dado la espalda al Dios verdadero, al que es, al que se derrama continuamente en todas sus criaturas. No puede ser de otra manera porque su esencia es Amor, Entrega, Don infinito y precisamente por eso hemos sido creados y somos sostenidos en la palma de su mano...

Es del todo ridículo postrarse ante un espejo y suplicarle que "interceda" ante el Sol para que nos conceda algo del fulgor que refleja ese espejo. Lo correcto sería salir del sótano y posicionarse en el lugar y orientación del espejo iluminado (imitarle) para obtener los mismos rayos del Sol, que siempre ilumina y se derrama sobre todos: "Para que seáis hijos de vuestro Padre celestial, que hace salir el sol sobre buenos y malos, y hace llover sobre justos e injustos" (Mt 5,45).

En mis "meditaciones" afirmo rotundamente que la "intercesión" es ante nosotros, NO ante Dios. Es a nosotros a quien se dirige la Virgen y los Santos para indicarnos el camino y animar nuestros pasos. Y cito la frase de san Agustín: "la oración no es para mover a Dios, sino para movernos a nosotros". ¿Qué sentido tiene, entonces, que nos empeñemos en que alguien "mueva" a Dios?

Deberíamos meditar seria y reposadamente este importantísimo tema. Y deberíamos dejarnos cuestionar para poder madurar y eliminar nuestras pequeñas o grandes contradicciones. Los sacerdotes, religiosos y formadores deberían explicar claramente el tema de la oración y la misión de los santos. No deberíamos convivir con tantas supersticiones, extendidas y arraigadas en el mundo cristiano, sólo porque son "expresiones populares" de piedad. ¿De qué piedad? ¡Nuestra religiosidad está necesitada de una profunda purificación! Me asaltan algunas preguntas ahora mismo: ¿Nuestros responsables, los que nos tienen que instruir y guiar, han adquirido ya esa religiosidad madura, positiva, luminosa y alegre, bien anclada en el Evangelio? ¿Hacen oración o no dejan de moverse?

Por citar un ejemplo real y actual de estas supersticiones que nos mantienen en una religión falsa e inmadura os diré que es una obscena manipulación citar al "santo de los milagros" para vender suscripciones de una determinada revista religiosa. Por desgracia, ese anuncio sale a veces en mi propio Blog.

3. Respecto a recibir la Eucaristía en situaciones especiales, el Señor nos dio la respuesta en una comida precisamente: "No tienen necesidad de médico los sanos sino los enfermos" (Mt 9,12). Por tanto el que se acerca sinceramente a la Comunión en busca de sanación -como el Publicano en el templo- no puede cometer pecado. Las trabas formales y las prohibiciones de comulgar (como las establecidas a los divorciados) tienen un sentido "pedagógico", son advertencias de que hay que ser coherentes y asegurarse de lo que hago y por qué. Es como la madre que prohíbe salir desnudo a su pequeño. ¿Pero quién censurará al niño que se lanza en cueros a la calle cuando ve venir a su padre por el camino?

Ante problemas difíciles, cuando hay conductas que parecen romper las normas establecidas, siempre me pregunto: ¿Qué dice el Evangelio? En él se cuenta, por ejemplo, cómo los leprosos rompían la prohibición y se acercaban a Jesús y hasta le tocaban. También algunas mujeres fueron tremendamente osadas y transgresoras. ¿Condenó a alguien el Señor? Más bien censuró a los que juzgaban esos atrevimientos.

Como siempre, todo está en la "intención interior" y no en la "actuación exterior", aunque ésta deba ser coherente con aquélla. ¿De dónde proceden tus actos? Ése es el problema y no las formalidades.

Cuando sientas que algo -lo que sea- te aleja de Cristo, cuando tengas dudas sobre la forma de actuar o te encuentres ante un camino cerrado, relee aquello: "Quién nos separará del amor de Cristo…" (Rom 8,35). Y después decide en conciencia.

4. En cuanto a los "matrimonios no formalizados" hay que tener presente que el "matrimonio natural" (matrimonio humano) es una clase de matrimonio válido. Aunque sería deseable y coherente que los cristianos optasen por el "matrimonio sacramental". Pero, una vez más, son las intenciones las que justifican o manchan:"lo que sale de dentro es lo que puede manchar al hombre" (Mc 7,15) Puede haber razones por las que un matrimonio humano retrasa el matrimonio sacramental. Por eso aquello de "no juzguéis y no seréis juzgados" (Mt 7,1). Naturalmente yo recomiendo el matrimonio sacramental. Te sugiero la lectura de "Una boda de tres" (está en mi Blog).

5. En cuanto a las borracheras: ¿Tú conducirías de noche sin luces o en cualquier momento sin frenos? Pues ésa es la respuesta. Quien arriesga su vida, su integridad o su libre albedrío corre riesgos propios y ajenos. Pecado es causar daño a otro o a sí mismo, o correr el riesgo de causarlo. El alcohol, como otras sustancias alucinógenas y contaminantes, está claro que son un daño para quien las toma en dosis nocivas y un riesgo para los otros. Si son un daño (actual o posible) son pecado, es decir, elección errada de la libertad. Lo de menos es la vergüenza o el ambiente que te empuja a determinadas conductas. Lo importante es no correr riesgos de hacer o hacerse daño.

6. Curas en pecado pueden administrar válidamente todos los Sacramentos. La gracia del sacramento no viene del cura sino del mismo Dios y de la apertura a su gracia. No viene de arriba, viene de abajo, de nuestra apertura interior a su derroche de gracia.

Creo que con esto he respondido a todas las cuestiones. Perdón si me he excedido en la largura de las respuestas.
__________________________________________

Con la contundencia, claridad y profundidad que caracterizan sus escritos, Jairo nos ha ayudado a sintonizar con sus Meditaciones. Esperamos que estos comentarios y sus respuestas despierten el interés hacia este libro y lo conviertan en una de nuestras lecturas veraniegas (o invernales, para algunos lectores asiduos).

En cuanto a la distribución en Latinoamérica, Meditaciones desde la calle ya se ha presentando en las librerías religiosas y a las distribuidoras con las que trabajamos allá. Lo que ocurre es que los plazos y las peticiones no son tan rápidos como nos gustaría. Una forma de agilizar es hacer el encargo al librero para que solicite el libro a la distribuidora correspondiente del país.

Posiblemente en julio se podrá disponer ya de ejemplares, entre otras, en la red de Librerías Paulinas. No obstante, para posibles cuestiones sobre este tema os podéis dirigir a nuestro responsable de exportación:
- Para Argentina: Carlos Agudo (cagudo@gelv.es)
- Para el resto de países: Ignacio Merino (imerino@gelv.es)

Desde Ediciones Khaf agradecemos a los lectores su participación y a Jairo el esfuerzo y la sinceridad de sus respuestas. También queremos mostrar nuestro reconocimiento a los medios que han promocionado este encuentro digital: Eclesalia y Religión Digital.


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios

Aún no hay Comentarios para este post...

    Domingo, 19 de febrero

    BUSCAR

    Editado por

    • Ediciones Khaf Ediciones Khaf
    • facebook
    • twitter
    • Youtube
    • RSS

    Los más recientes

    Hemeroteca

    Febrero 2012
    LMXJVSD
    <<  <   >  >>
      12345
    6789101112
    13141516171819
    20212223242526
    272829    

    Sindicación