Etica de lo efímero
09.09.07 @ 15:59:34. Archivado en Filosofía y pensamiento marsupial
"Hay por debajo del mundo visible y ruidoso en que nos movemos, por debajo del mundo de que se habla, otro mundo invisible y silencioso en que reposamos, otro mundo del que no se habla. Y si fuera posible dar la vuelta al mundo y volverlo de arriba abajo, y sacar a la luz lo tenebroso metiendo en tinieblas lo que luce, y sacar a sonido lo silencioso, metiendo en silencio lo que habla, habríamos todos de comprender y sentir entonces cuán pobre y miserable es esto que llamamos ley, y donde está la libertad y cuán lejos de donde la buscamos".
Este planteamiento de Miguel de Unamuno lo sugiere con elegancia y contundencia: nos empeñamos en construir un mundo que cada vez hace menos felices a las personas y que sólo contempla el crecimiento en lo material y lo efímero.
Pero es que estamos en el tiempo de "deprisa deprisa" y en la constelación de "lo que tu necesitas es ir al psicólogo". La gente no es feliz. La gente nota que tiene comodidades que hace unos años eran un sueño, que vive -quienes viven- relativamente bién, que va de vacaciones -¿vacaciones?- todos los años, pero....... Falta algo.
En nuestro país, además, ésta eferfescencia del bienestar coincide con el asentamiento del sistema democrático y la nueva cultura del relativismo y acomodación que se ha instalado a todos los niveles entre nosotros.
¿Se han fijado ustedes que ahora no hay nada absoluto? Todo se hace depender de un posterior análisis, todo tiene algo positivo y algo negativo; todo es relativo, no hay nada totalmente bueno ni totalmente malo.
Como señala el profesor E. Rojas en su Hombre light, "Estamos ante la ética de los fines o de la situación, pero también del consenso: si hay consenso, la cuestión es válida. El mundo y sus realidades más profundas se someten a plebiscito, para decidir si constituye algo positivo o negativo para la sociedad, porque lo importante es lo que opine la mayoría".
Y todo ésto está muy bién. Claro, si no se olvida una premisa fundamental: Hay un universal de conocimientos de los que debemos partir, a los que nos debemos éticamente, unos referentes científicos y morales, una "jerarquía de verdades" como dice Julián Marías, de las que el ser humano necesita beber. El hombre necesita apoyarse en el conocimiento, en la verdad, en la experiencia de la vida, en normas y valores que le den una dimensión en su mundo, que le ubique, que le segurice.
La levedad, la superficialidad de nuestra vida y nuestras relaciones, el subjetivismo que nos invade y que nos sugiere que la verdad es lo útil, lo práctico, más aún lo consensuado, todo ello contribuye a situar al hombre y a la mujer de hoy en ésa situación de vulnerabilidad, fragilidad e infelicididad que padecemos.
Pero todo tiene su porqué. Necesitamos la ética de lo efímero como sustrato filosófico del período ultramaterialista y economicista al que asistimos. Todos queremos vivir bién, ganar dinero rápidamente y ser felices, no padecer depresiones y dormir plácidamente.
Psicológicamente éso es muy complicado. Hay que apuntar a otra dirección. "Hay en este mundo otras cosas que las que sueña tu filosofía" le dice Hamlet a Horacio.
Buscamos respuesta en los clásicos y la encontramos. En su Etica Individual y Social, Bertrand Russel nos deja: "Pero si la gente pudiera desembarazarse de teorías indebidamente simples y de las luchas que engendran, sería posible mediante el uso prudente de la técnica científica, proporcionar oportunidades para todos y seguridad para todos, al mismo tiempo. Desgraciadamente, nuestras teorías políticas son menos inteligentes que nuestra ciencia, y aún no hemos aprendido a hacer uso de nuestro conocimiento y habilidad, en cuanto a los medios que más contribuirían a hacer la vida feliz y hasta gloriosa".
Ni una coma más.
Comentarios:
Aún no hay Comentarios para este post...
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Los comentarios para este post están cerrados.
autor
Contacto


