(PD).- El vicepresidente segundo del Gobierno, Pedro Solbes, ha reconocido que el dato de inflación de abril «es malo», pese a contener algunos aspectos positivos, como el descenso de la tasa anual y de la subyacente o la reducción del diferencial de precios de España con el resto de la Unión Europea (UE).
Solbes hizo estas consideraciones en una entrevista en Antena 3, tras conocer que los precios subieron el 1,1 por ciento en abril, tres décimas menos que un año antes, con lo que la tasa interanual se redujo hasta el 4,2 por ciento, según los datos difundidos hoy por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
«Una inflación por encima del cuatro por ciento, necesariamente hay que decir que es mala», dijo Solbes. No obstante, explicó que si se analizan los datos, hay elementos positivos como el descenso de tres décimas de la tasa anual, la bajada de la inflación subyacente, «que no está afectada por el petróleo y los alimentos frescos», y la reducción del diferencial de precios con la UE, por tercer mes consecutivo, hasta 0,9 puntos. Además, auguró que «si no hay sorpresas adicionales» y los precios de los productos energéticos y los cereales en los mercados internacionales no registran nuevos incrementos, la tasa de inflación se moderará hasta el entorno del tres por ciento a final de año.
«Estamos un poquito mejor, pero no quiere decir que estemos bien», indicó el titular de Economía, quien recordó que estos datos se producen «en un contexto claramente peor que el que teníamos hace unos meses, tanto en España como en el mundo».
Así, explicó que en España se esperaba una desaceleración de la economía como consecuencia de la evolución de la construcción debido a los años de muy alto crecimiento y excedentes que «lógicamente ahora hay que digerir», dijo.
No obstante, recordó que a esta situación se le ha unido una crisis financiera internacional y problemas de fuertes tensiones de precios de los alimentos y el petróleo, lo que ha llevado al Ejecutivo a reducir su previsión de crecimiento del 3,1 por ciento al 2,1 por ciento.
Ante la subida de los cereales y sus consecuencias para los ganaderos, Solbes les instó a avanzar en el proceso de producción formando cooperativas o sociedades integradas con el fin de «absorber parte de los beneficios» de la cadena de producción.
Solbes reiteró que el ajuste económico está siendo mayor de lo esperado por la duración de la crisis financiera internacional, aunque indicó que «posiblemente la parte fundamental de la crisis haya aflorado ya», aunque se desconoce lo que queda.
El vicepresidente volvió a elogiar la situación del sistema bancario español «que es muy sano y está muy bien diseñado», aunque «lógicamente tendrá tensiones» derivadas de la crisis.
Respecto a la decisión del Banco Central Europeo (BCE) de mantener los tipos de interés en el cuatro por ciento, Solbes avanzó que mientras no bajen los precios, «es lógico y comprensible que el BCE sea prudente».
Solbes insiste en seguir siendo Solbes; puede ser la edad, pero más probablemente sea la naturaleza del funcionario acomodaticio que es, ninguna mala noticia al jefe.
Es un error haber unido Economía con Hacienda: Hacienda es un departamento técnico que recauda y vigila que no se gaste lo que no hay, nada más; no hace política económica, que sería la atribución de un Ministerio de Economía, excesivo para Solbes a quien le faltan conocimientos, doctrina y carácter para impulsar las medidas de transformación y reequilibrios que toda economía reclama de un modo contínuo. La "empresa" España, no tiene un empresario estratega y con visión de futuro en el Gobierno, tiene un contable apañado en el oficio de cuadrar cuentas, Solbes, cometido que no es el de un vicepresidente económico que el alicantino no pude vestir.
Jueves, 16 de octubre
Grupo Cenyt
Juan Carlos Ureta
Alfonso Agís
Luis Llopis Herbas
Jesús Pérez
Ramón Tamames
Invermanía
Luis C. Sánchez
Juan Otero