(PD).- El Ibex 35 se anotó ayer la mayor subida de su historia (fue la mayor de la Bolsa de Madrid desde el 17 de enero de 1991), del 6,95%, con lo que volvió a situarse por encima de 13.100 puntos.
Aunque parece muy fuerte, no deja de ser un rebote proporcional a un desplome que alcanzaba el 25% desde los máximos del 12 de diciembre.
La gran cuestión ahora es si estamos ante un mero rebote antes de volver a caer (lo normal en los crash bursátiles) o si el mercado ha formado un suelo consistente y no va a volver a esos niveles. La respuesta siempre es difícil, y más con la altísima volatilidad de las últimas sesiones. Pero se puede sostener que hay argumentos para confiar en un suelo, si bien es tremendamente arriesgado tomar posiciones basándose en ello.
Por el lado fundamental, un gestor de hedge funds sostiene que "el suelo parece sólido porque las valoraciones son muy atractivas y las rentabilidades por dividendo son enormes, y no precisamente en las eléctricas". A su juicio, la bolsa continuará recuperando, aunque tardará meses en anular toda la caída. Eso sí, no confía en que la economía se estabilice hasta dentro de un año o dos, porque "es ilusorio pensar que una recesión en EEUU no se va a extender a Europa ni a los países emergentes".
Más pesimista es Juan Jesús Gómez, responsable de banca privada de Arcano: "A corto plazo, es imprevisible saber hasta dónde puede caer la bolsa, porque la tensión es muy fuerte y hay mucho pesimismo a pesar de que las valoraciones son atractivas". Gómez piensa que podemos estar en una recesión peor que la de 2001, porque se trasladará al consumo y al empleo, primero en EEUU y luego en Europa. "La clave está en si la recesión se combina con una inflación elevada -lo que sería una catástrofe- o si la inflación baja y permite a los bancos centrales bajar más los tipos". En todo caso, recomienda precaución, mucha liquidez y activos alternativos.
Sólo una corrección, de momento
Por el lado técnico, también hay elementos para pensar en un suelo. El Ibex y el EuroStoxx confirmaron ayer una pauta envolvente que, después de una caída, puede indicar un suelo. Pero lo más importante, a juicio de José Manuel Ollero, analista de Noesis y colaborador de Cotizalia, es que las caídas se han frenado justamente en un soporte muy importante: el primer nivel de corrección (el 38,2%) de de toda la subida que comenzó en los mínimos de octubre de 2002, que en el Ibex corresponde a los 12.000 puntos. Justo el objetivo de caída tras la pérdida de los 13.500.
El 38,2% proviene de los números de Fibonacci (famosos gracias a El Código Da Vinci), que marcan la proporción perfecta en la naturaleza y que también se pueden aplicar a los mercados.
Que una caída se frene en este nivel indica que, de momento, sólo ha sido una corrección de toda la subida previa -por muy violenta que haya sido esta corrección- y no un cambio de tendencia. Por consiguiente, perder los 12.000 puntos del Ibex confirmaría el fin de la tendencia alcista.
Ahora bien, para tener cierta seguridad en que hemos hecho suelo hace falta que la recuperación sea mucho mayor que la de ayer. Para empezar, sería positivo que se cerrara el hueco dejado el lunes entre 13.655 y 13.500, pero la confirmación definitiva sería reconquistar los 14.500 puntos, según Ollero. Algo que queda demasiado lejos para los inversores más agresivos.
Ahora bien, éstos deben saber que el único nivel de soporte fiable son los 12.000 puntos, 1.100 por debajo del cierre de ayer. Si pueden asumir esa pérdida, pueden entrar; pero hace falta echarle mucho valor.
Martes, 10 de noviembre
Grupo Cenyt
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