(PD).- La noticia de que en 2006 España había atrapado a Italia en el producto interior bruto por habitante (el valor de los bienes y servicios producidos dividido por la población) ha visualizado el gran cambio que ha registrado la economía española en la última década.
Mientras la mayoría de los grandes países europeos han perdido terreno, según este indicador, España ha ganado casi 12 puntos y se sitúa ya en 105,3% de la media de la Unión Europea. Dos puntos por encima de Italia y sólo seis por debajo de Francia.
Si se considera la producción total de la economía española, lo que realmente mide el PIB, el salto se aprecia más claramente. En 2006 el volumen de la economía española era el doble del que tenía en 1996. Ninguno de los grandes Estados miembros de la UE ha experimentado un incremento tan intenso (ver cuadro adjunto).
La transformación registrada por España tras 13 años de crecimiento ininterrumpido no ha pasado inadvertido en Europa. "El avance de la economía española es enorme, enorme", enfatizaba estos días en Bruselas un alto responsable del Banco Central Europeo (BCE). El PIB por habitante, sin embargo, no es el indicador que mejor refleja esta transformación. El fuerte aumento de la población de casi cinco millones diluye en parte el progreso realizado.
Viernes, 25 de julio
Alfonso Agís
Invermanía
Grupo Cenyt
Ramón Tamames
Luis Llopis Herbas
Juan Carlos Ureta
Jesús Pérez
Luis C. Sánchez
Juan Otero