Ayer fueron cuatro coches bomba con veinte muertos y sesenta heridos. Y
continúa la sangría de víctimas producidas por los atentados terroristas y
por la lucha entre facciones en el Irak. Me parece muy bien la preocupación de la ONU y del gobierno español por lograr la paz en el Líbano; pero no entiendo que ni la una ni el otro hagan nada por terminar con el conflicto iraquí, el cual acumula ya muchas más muertes que el del Líbano, y sin que se vislumbre solución alguna. Da la impresión que lo único que suscitan estas víctimas es un motivo más para criticar a los Estados Unidos y a los que apoyaron su intervención en este país; muy particularmente al anterior gobierno del PP y al ex presidente Aznar. En su momento yo también me manifesté en contra de la guerra de Irak, pero en estos momentos me parece injustificable limitarse a achacar responsabilidades y no hacer nada para evitar que continúen muriendo tantas víctimas inocentes. No sé cual puede ser la solución, pero no concibo la impasibilidad de la comunidad internacional ante tanta masacre. A menos, claro está, que a algunos les interese que las cosas continúen como hasta ahora.
Ismael Olmos Cabrera.
Domingo, 19 de febrero
Juan Fernandez Krohn
Avelino Vallina
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
Raúl González Zorrilla
Vicente A. C. M.
Antonio Javier Vicente Gil
Pedro Fernández Barbadillo
Cesar Sinde
Toni García Arias
José Pómez
Francisco Rubiales