La confesión del escritor de 78 años, Günter Grass, famoso por su novela "El
tambor de hojalata" (1957), ha sido sorprendente. Y es que Grass había dicho
anteriormente que fue reclutado en 1944 como auxiliar de artillería y luego
fue prisionero de guerra hasta 1946. Tras el conflicto se convirtió en
declarado pacifista e icono e la izquierda alemana y europea.
En cambio, Grass ha admitido ahora que aquello era mentira, que se presentó
voluntario para enrolarse en un submarino a los 15 años, pero fue rechazado.
Posteriormente, con 17 años, le llamaron de las SS.
El premio Nóbel de Literatura, se ha convertido en objeto de reproches de
escritores, críticos literarios, historiadores y políticos por su tardanza
en confesar que fue miembro de las Waffen SS de Hitler. No hay duda que ha
pecado de cinismo al afirmar que no lo dijo antes para no correr el riesgo
de no hacerse con el Nóbel.
No hay duda que tras 60 años esta confesión llega un poco tarde. Pues cuesta
entender cómo alguien que durante décadas se declara una autoridad moral
(..) puede dejar esto a un lado. No puede ser castigado por ser un miembro
de las SS, pero lo puede ser por mentir durante 60 años. ¿Cuántos
merecedores del premio Nóbel no la han recibido por sus creencias? Pienso
que honradamente, aunque sea de literatura, lo debería devolver.
Xus
Sábado, 18 de febrero
Raúl González Zorrilla
Vicente A. C. M.
Antonio Javier Vicente Gil
Pedro Fernández Barbadillo
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
Cesar Sinde
Toni García Arias
Juan Fernandez Krohn
José Pómez
Francisco Rubiales
Carlos Ruiz Miguel