Tras una agotadora semana en Valencia con motivo del V encuentro mundial de
las familias siento una gran alegría. Todos los días, a la feria, a escuchar
a las más diversas personalidades que inexorablemente hablaban de vida y de
libertad. Ni qué decir tiene que entre ellos no había ningún político.
Con la llegada del Santo Padre, la alegría se desbordó.
Las “más altas instancias” de lo que queda de España, copartícipes en la
desmembración de la Patria tuvieron a bien ensuciar con su presencia la
llegada del Santo Padre.
Cerca de dos millones de personas han aclamado al Papa y han apoyado lo que
es una evidencia: la existencia de la familia.
Un importante abucheo a Zapatero en el aeropuerto le quitó las ganas de
asistir a ningún otro acto.
No obstante, no deja de ser curioso el interés por la foto en unos ministros
de un gobierno socialista, que se muestran orgullosos de su actuación en
1936, cuando asesinaron a 18 obispos, a más de 8000 religiosos, y a decenas
de miles de fieles. ¿Será que están oteando la pieza para incluirla entre
sus trofeos?
Bueno, el caso es que la fiesta ha sido impresionante, con un cántico a la
vida y a la familia que manifiesta la pervivencia de lo humano en la
sociedad, a pesar de las barbaridades del divorcio, del aborto, de la
imposición de la homosexualidad y la eutanasia por un sistema antihumano
como el que nos domina... de momento.
En fin, que he vuelto cansado y pletórico. ¡Qué alegría!, ¡qué limpieza!...
¡qué diferencia con el espíritu dominante!. En fin, durante unos días he
respirado libertad y alegría. Me parecía que ya no existía sistema.
¡maravillosa sensación!
¡Ah!, dentro de tres años, a México, allí nos ha convocado el Santo Padre...
Y allí nos veremos si Dios quiere.
Felicidades a todos por este gran Papa que nos ha prestado el Señor.
Cesáreo Jarabo
Sábado, 18 de febrero
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
Cesar Sinde
Toni García Arias
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Pedro Fernández Barbadillo
Raúl González Zorrilla
José Pómez
Francisco Rubiales
Antonio Javier Vicente Gil
Carlos Ruiz Miguel