Si en este país, antes llamado España, existiesen católicos de verdad, cristianos y demócratas coherentes, buenas y sensatas personas, convencidos todos de lo que supone respeto a las creencias ajenas, les aseguro que el programa ”La Parada” de telemadrid, exhibido la noche del 25/05, sería el último de este medio provocador.
Una protesta generalizada, unas denuncias en los juzgados de guardia, un boca a boca de ciudadanos, con la consigna ¡Basta ya de ultrajes, blasfemias y ofensas gratuitas a la fe cristiana¡, pondría en su sitio a estos desvergonzados. El mal avanza en la medida del silencio de los buenos. No lo duden.
En nombre del “respetable” ciudadano, de la mayoría de telespectadores con sentido común, de las buenas personas que sufren vergüenza ajena, elevo mi enérgica protesta por la ofensa gratuita hecha a la fe cristiana en la persona de Jesucristo, nuestro Señor.
¿Me puede decir alguno de los responsables del medio, del conductor del programa, de los titiriteros(as) que hacen mofa y escarnio de los sentimientos ajenos a qué cuento viene presentar a Jesús en paños menores, cantando por las calles de la ciudad, contoneándose como un marica y en actitud irrisoria?. ¿ Por qué no han grabado un video con la figura de Mahoma, del padre del director o programador del espacio en vez de Jesucristo?.
No, no se preocupen. Aquí nadie, ni obispos, ni curas, ni cristianos ni demócratas, ni buenas personas van a dar la cara por este y similares espectáculos degradantes y ofensivos. Tal vez alguno querría hacer algo, dar la cara, salir a la palestra…pero para qué complicarse la vida. Es mejor el silencio de los corderos.
MIGUEL RIVILLA SAN MARTÍN.
Domingo, 19 de febrero
Juan Fernandez Krohn
Avelino Vallina
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
Raúl González Zorrilla
Vicente A. C. M.
Antonio Javier Vicente Gil
Pedro Fernández Barbadillo
Cesar Sinde
Toni García Arias
José Pómez
Francisco Rubiales