El POTA y la trampa
08.06.07 @ 12:34:42. Archivado en Política Nacional, Campo de Gibraltar, PSOE
Siempre me ha resultado curioso ese dicho populista de que quien hace la ley hace la trampa. Poner puertas traseras para que una determinada disposición legislativa deje de tener efecto por intereses sospechosos es cuanto menos una absoluta arbitrariedad, algo que, por otro lado, es muy común en el tratamiento que el PSOE da a las poblaciones, que es directamente proporcional al color político del alcalde.
No es la primera vez que escribo sobre el Plan de Ordenación del Territorio de Andalucía (POTA). Un documento aprobado por la Junta de Andalucía sin consenso, determinando, entre otras cosas, que no se admitirán los crecimientos que supongan incrementos de suelo urbanizable superiores al 40% del suelo urbano disponible, ni los crecimientos que supongan incrementos de población superiores al 30% en ocho años.
Me ratifico plenamente que este POTA es una absoluta barbaridad. Pero no es éste el espíritu de este comentario, ya que me remito al principio para hablar de ley y trampa.
Se ha conocido, mediante el diputado regional de IU Ignacio García, que la población de Tarifa se saltará a la torera el POTA ya que la Junta de Andalucía aplicará, para una urbanización en la zona de Atlanterra, una figura distinta que permitiría llevarse a cabo la construcción de casas y el prometido campo de golf. Esa figura se ha dado en llamar “zona de interés autonómico”.
Vaya por delante que mi simpatía por Tarifa es absoluta, entre otras cosas porque teniendo el potencial turístico que tiene, como principal actividad económica, está absolutamente infrautilizada, acotada por todo tipo de medidas proteccionistas medioambientales que han supuesto que como único turismo prolifere la mochila, la furgoneta-camping cargada de tablas a vela y el descontrol más absoluto. Por tanto, imagino y supongo que es muy necesaria esa inversión turística de calidad mediante el golf en Atlanterra, pero critico nuevamente la manera de llevarse a cabo.
La Junta de Andalucía no puede ni debe tener dos varas de medir. Que esa urbanización se cuele en la legalidad mediante la puerta trasera de “zona de interés autonómico” es burlarse del resto de municipios de Andalucía, a la par de reconocerse explícitamente que el POTA es un sinsentido producto de un mal parto engendrado por mentes que no desean que las ciudades progresen al ritmo que sus propios ayuntamientos quieren. Hacer la ley y la trampa es la antesala de la tumba política de la señora consejera del ramo de la Junta de Andalucía.
Dirección para hacer trackback a este post:
http://blogs.periodistadigital.com/btbf/trackback.php/99259
Comparte esta información
Comentarios, Trackbacks, Pingbacks:
Estoy de acuerdo con el primer comentarista, el POTA está mal parido, cada pueblo es un mundo con características diferentes, no es lo mismo crear ciudades dormitorios que un proyecto turístico, si los jóvenes se van a la periferia de las ciudades es porque el suelo en las grandes ciudades es mas caro y por ende las viviendas y eso no lo vá a solucionar el POTA, en este caso que se hagan mas viviendas sociales sobre suelo público.
Las segundas residencias turísticas es otra cosa así como la gente que quieren vivir en el campo, no se puede meter todo en el mismo saco.
El decir que los constructores son unos especuladores es otra barbaridad, máxime si sale de una ministra, lo que es verdad y lógico es que quieran ganar dinero y se adapten a la demanda del mercado.
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
autor
Contacto








