La acción-reacción nacionalista

Quema banderaLos catalanes vivimos en una realidad social y política difusa, tras más de treinta años de ingeniería social se ha forjado una sociedad en la que la percepción de la cotidianeidad está profundamente marcada por el artificial imaginario colectivo nacionalista y, como no podía ser de otra manera, por la ingente cantidad de propaganda que nos regala la Generalitat, naturalmente, el objetivo no es otro que dibujar en las mentes de la ciudadanía un escenario irreal en el que el debate político está amañado, dónde se invierte la realidad y se conculcan los principios básicos de cualquier democracia liberal.

Esta irrealidad la podemos ver en dos episodios sucedidos este mes de septiembre, por un lado, la manifestación del 11 de septiembre ha vuelto a ser utilizada como acto de exaltación nacionalista, deformada y utilizada hasta la náusea por los medios de comunicación públicos catalanes, se ha vuelto a inflar la cifra de asistentes sin ningún tipo de rubor, haciendo creer que el encuadramiento voluntario de menos de trescientos mil catalanes son la “voluntad de un pueblo”, que la élite política nacionalista sigue el “mandato democrático” de la calle, que la democracia se reduce a la “revolución (institucionalizada) de las sonrisas”.

Naturalmente, esta teatralización sirve para evitar el debate racional y auténticamente democrático, impidiendo a la población el acceso a datos reales con los que poder tomar decisiones políticas no condicionadas por la arbitrariedad de los próceres del nacionalismo, afortunadamente, en Cataluña existen organizaciones con el OEC (Observatorio Electoral de Cataluña, al cual tengo el orgullo de pertenecer y colaboré en su puesta en marcha) que trata de ofrecer elementos veraces al debate político, aunque tanto el grupo y como sus estudios son sistemáticamente silenciados por el cordón sanitario informativo creado desde las instituciones públicas catalanas.

Pero ¿realmente estamos ante un proceso político tan pacífico y democrático como presume el nacionalismo?, ¿qué lógica subyace tras esa elaborada puesta en escena nacionalista?, ¿hasta dónde estarán dispuestos a llegar para alcanzar sus decimonónicos sueños?, hay respuestas implícitas pero evidentes que deben ser argumentadas, hablo de datos incontestables como la paupérrima participación en la esperpéntica consulta del 9N o el resultado de las elecciones autonómicas seudoplebiscitarias del 27S, pero aun así, se sigue insistiendo en que hay un mandato democrático basado en una inequívoca voluntad popular y la Generalitat sigue su hoja de ruta hacia un escenario de hechos consumados en el que los catalanes solo podremos refrendar lo que ya será un Estado de facto.

Estos argumentos que destapan un plan cuyos fundamentos son preilustrados, basados en creencias y prenociones culturalistas y etnicistas, que el segundo episodio del que hablaba más arriba, es tan ilustrativo, tan explícito, tan directo, tan poco taimado que hasta hizo saltar las alarmas en el Govern que intentó que fuese obviado por la sociedad catalana, siendo condenado al ostracismo en las pantallas de la TV pública y en la radio pública catalana, me refiero a las declaraciones del exdiputado de las CUP Quim Arrufat en la que afirmaba:

Nosotros proponemos la convocatoria del referéndum unilateral de independencia, sí o no, con todas las de la ley, hasta el final, como mínimo para hacer entrar en contradicción antidemocrática al Estado español y que tena que recorrer a algún tipo de fuerza legal o incluso de fuerza bruta.

Es necesaria la convocatoria de un referéndum unilateral de independencia para demostrar las contradicciones antidemocráticas del Estado, no solo a nuestra población sino para mostrarlas internacionalmente; que reprima, si quiere reprimir hasta las últimas consecuencias, la convocatoria de un referéndum.”

Estamos ante el sinceramiento de uno de los principales actores del plan secesionista –de las CUP depende la estabilidad del gobierno del Puigdemont y condiciona el relato del “prusés”- vemos que se explicita el esquema y la lógica del 9N, una lógica de la acción-reacción con la que aumentar la sensación de anomia y hacer creer a la opinión pública internacional que, efectivamente, existe un “pueblo” oprimido por un Estado… parece que siguiese el estructura utilizada por el UCK en Kosovo (Kosovo, “casualmente”, es un referente habitual en las ensoñaciones de Puigdemont y los suyos).

La gran diferencia es que España es una democracia consolidada, un Estado de Derecho que garantiza nuestros derechos y libertades, un sistema legal garantista, en el que pueden prosperar hasta los que quieren acabar con la democracia y el país mismo. Ante la provocación como herramienta política, el Estado debe actuar con inteligencia, con la proporcionalidad debida, defendiendo los derechos y libertades de la ciudadanía, ahora bien, el Gobierno debe hacer un diagnóstico certero de lo que ocurre, la paradoja es que el peligro de movimientos rupturistas aumenta a medida que el apoyo social al independentismo disminuye, la ventana de oportunidad será aprovechada por una casta nacionalista cada vez más radicalizada, esto no acabará con una reedición de la entente política de los años ochenta y noventa del siglo pasado, tenemos que afrontar la situación, elaborar un plan que revierta los estragos democráticos, emocionales y simbólicos provocados por el nacionalismo, y lograr una perdurable isonomia, donde la convivencia y la unión en la diversidad sean el lema y la meta de todos los españoles.

José Rosiñol Lorenzo

https://twitter.com/JosRosinol

Publicado en ABC el día 01/10/2016

Política

2 comentarios


  1. forgottenman

    Desde luego entre el plan propagandístico del “prusés” figura decir que hay un mandato democrático basado en sus cifras como ocultar datos y cifras que no les convienen como la mortalidad habida en Cataluña desde el año 2014 que ya llevamos casi dos años y no nos la han explicado,especificar que las comarcas de Cataluña donde el separatismo no es mayoritario representan el 70% del PIB de Cataluña mientras que las que apoyan mayoritariamente al separatismo sólo son el 30% del PIB,como también que no explican a las autoridades europeas e internacionales que en su día fue el tripartirto catalán(PSC,IU,ERC) el que más presionó al gobierno de Rodriguez Zapatatero para que derogase las leyes que establecían el Pacto de Estabilidad sobre el cual se sostiene el Euro,como por ejemplo que están convencidos que en caso de llegar a la independencia se van a quedar en Europa y dentro del Euro y en Bruselas van a hacer la vista gorda sobre su cumplimiento en Cataluña y van a seguir gastando a manos llenas.
    Lo más lamentable de todo este “prusés” aparte de las barbaridades dialécticas de algunos de sus mienbros más extremistas es que están llegando a un nivel de inhumanidad que está alcanzando niveles casi psicopatológicos a veces da la sensación que este “prusés” sólo se mueve por la arrogancia y la falta de autocrítica y está poniendo en peligro un bién muy preciado que a los españoles nos fue muy difícil conseguir y en su día fue el principal cimiento de la democracia en España:la reconciliación nacional,

  2. LA INCONGRUENCIA NACIONALISTA EXCLUYENTE EN CATALUÑA

    Lo único que han conseguido los secesionistas hasta la fecha, son la constante propaganda y el mantrá típico al más puro estilo goebbeliano, consiguiendo que solo se hable, se debata, y se instale en buena parte de la sociedad nacionalista catalana el victímismo más escénico. Ni los nazis, habían impregnados y emborrachados a sus ciudadanos de la época, con tantos, sofismas, mentiras, falsedades y tergiversaciones de la historia.

    Los papanatismos y los panegíricos discursos de la que son acreedores los dirigentes políticos más independentistas radicales, incluidas sus aptitudes/actitudes, más inherentes, no pueden ser más obsesivas con patologías y diagnósticos de vesanias y paranoias irascibles, producto de los demenciales desequilibrios y diarreas mentales, con el exclusivo fin de seguir contagiando a buena parte de su electorado más ensimismados, singular y limitativo con parafernalias ilusas, como si de un Reino de Camelot se tratara y al que hay que defender.

    Desde luego los no nacionalistas, o digamos, constitucionalistas, han venido dejándose inducir y embaucar durante décadas con los falsos victimismos nacionalistas excluyentes, sin que hasta la fechas se les hayan combatidos cierta y verdaderamente con la fuerza de la verdad ilustrativa histórica, con razones racionales sentimentales y espíritus de convivencias, y lo que es más importante con los fundamentos irrenunciables humanos y filántrópicos del derecho a No Dividir, Fragmentar, y Separar. Y todo ello, porque vale más, ingentes de veces más, las convicciones, lazos, vinculaciones, relaciones fraternas y afectivas de coexistencias en paz, en condiciones de igualdad, fructífera y de progreso, que los obcecados intereses materialistas espurios del derecho a decidir.

    Que el Estado de las Autonomías, debe revisarse, y replantearse otras fórmulas de financiación y limites competenciales, sin duda es una cuestión irrefutable, necesaria y urgente que debe reformarse en toda su dimensión, incluido y si fuera necesario previa consulta vía Referéndum a todos los ciudadanos del Estado Español. Todo lo demás, es pretender fracturar, romper y quebrantar, la legalidad vigente actual, sin ninguna legitimidad ni fundamentos en derechos que se sostenga

    Un saludo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*