¿Qué era una nación?

ESCOLA IILos fenómenos históricos parecen operar con una gran dosis de ironía, imagino que la conciencia histórica, el conocimiento de los hechos pretéritos nos deriva a paralelismos que no son otra cosa que anacronismos, un refugio donde recalar en épocas de zozobra, son una asidero del mismo modo que lo local, lo inmediato, desdibuja los más que necesarios análisis racionales, aquellos que necesariamente deberían objetivar una toma de decisiones alejada de lo emocional, de lo visceral, que debería graduar las dimensiones geográficas, humanas e intencionales de los problemas  a los que se enfrenta Europa.

Resulta más que paradójico que sea precisamente en Grecia dónde se esté jugando y debatiendo qué es y/o qué debería ser Europa, es preocupante que los griegos y la clase política griega surgida de la Gran Recesión, antepongan lo suyo, la nación, la “identidad” griega al proyecto europeo, es lamentable que el debate se circunscriba únicamente a términos económicos y no se contemplen escenarios políticos y consecuencias geopolíticas, es absurdo que el gobierno griego se parapete tras un referéndum populista en el que ofrece elegir entre la realidad y lo onírico, entre lo palpable y lo bucólico, entre la responsabilidad y la aventura.

Es una auténtica contradicción que el futuro de Europa se dirima en un referéndum en el que ha participado una parte ínfima de la población europea (poco más del 1%), quizás el problema al que nos enfrentamos va más allá del mero hecho, del suceso o el accidente geopolítico actual, si hacemos un paralelismo con los que hemos de sufrir los catalanes en esta otra parte de Europa llamada España, parece que el nuevo paradigma posnacional está siendo ocupado por populismos de raíz demagógica, parece que la lógica del miedo a lo desconocido nos empuja hacia postulados de “democracia participativa”, que pueden ser la antesala de tiranías soft disfrazadas tras un falaz discurso igualitarista sin elementos teleológicos, ello nos lleva a invertir normas básicas de cualquier democracia representativa: el gobierno de la mayoría pero con respeto a las minorías, si el 1% de los griegos pueden condicionar el futuro de más de 500 millones de personas, en España poco más del 2% de la población puede cuestionar la existencia misma del país, ¿no hubiese sido más lógico que en caso de tener que hacer un referéndum hubiésemos participado todos los europeos?

Decía Ernest Renan en una conferencia dictada el 11 de marzo de 1882 “Las naciones no son algo eterno. Han comenzado, terminarán. La confederación europea, probablemente, las reemplazará… Su existencia es la garantía de la libertad, que se perdería si el mundo no tuviera sino una ley y un amo.”, extrañamente fue en la antigua Grecia, cuando Aristóteles compaginaba su labor intelectual con la de tutor de Alejandro Magno, cuando teorizó sobre las ciudades-estado, sobre la idoneidad de esa forma de entender la política y la geopolítica, sin embargo, lo que estaba haciendo era una autopsia de lo que fue, porque la ciudad-estado era algo caduco, cosa que demostraría su discípulo poco después, eran los últimos estertores de una forma de vida caduca, pero la tormenta desatada por Alejandro –siguiendo los pasos de su padre Filipo II de Macedonia- no solo acabó con las ciudades como entidades soberanas, acabo con los pocos atisbos de democracia que habían asomado a la historia humana y que tardarían siglos en volver a aparecer.

Es por ello que de este nuevo paradigma político, ideológico y moral al que nos enfrentamos, esta hiper-reacción nacionalista/populista de corte identitario que responde al terror a la Historia –como decía Mircea Eliade- nos despiste de lo importante, de lo que en verdad nos deberíamos ocupar: lo que el horizonte europeo debería garantizar es, precisamente, el reforzamiento de los derechos y libertades de los ciudadanos, blindar la democracia tal y como la conocemos en el que el individuo es el centro tanto de la soberanía como de la responsabilidad política y moral, dónde lo público sea la herramienta y el instrumento con el que reforzar la sagrada esfera privada del ciudadano, no dejemos que el tsunami de la Historia se lleve por delante la democracia y nuestra libertad.

José Rosiñol Lorenzo

Publicado en Crónica Global el 17/07/2015

Reflexiones

4 comentarios


  1. forgottenman

    Desde luego es muy característico de los tiempos de incertidumbre que vivimos que aparezcan populismos empeñados en aportar más confusión que otra cosa y sobre todo populismos que no son más que una huida hacia delante proponiendo métodos ortopédicos de gobierno,muy bién intencionados pero ortopédicos.
    Hablando de Grecia no es extraño lo que pasa en ese país,pues se dá la circunstancia que en Grecia donde como en España a la izquierda se le ha regalado la Universidad también han hecho su versión de la “memoria histórica” que consiste ni más ni menos que decir que la Guerra Civil Griega que sucedió a la Segunda Guerra Mundial fue uan sublevación popular contra un gobierno colaboracionista nazi,cuando en realidad fue una insurrección comunista para imponer un régimen comunista similar a los que ya había en algunos países de Europa,y esta insurrección se montó contra un gobierno pro-occidental apoyado por los alíados occidentales USA y Gran Bretaña.Esta revuelta comunista fracasó porque Stalin ya había pactado con Winston Churchill que occidente se quedaría con Grecia a cambio del régimen comunista de Tito en los Balcanes,la insurrección acabó cuando ni Stalin,ni Tito,ni el régimen comunista de Albania apoyó a los insurrectos.
    Citando lo que ocurre en Cataluña me ha llamado la atención un cartel que he visto de la ANC llamando a apuntarse a la manifestación independentista del 11-S y lo más llamativo es la proclama final donde dice que es una vía y cito literalmente:a la democracia,al mundo,la solidaridad,la justicia social,el equilibrio territorial,la diversidad,la educación y la cultura,la innovación.Después de esta sarta de obviedades típicas del Pensamiento Alicia,podían añadir también para ser totalmente coherentes:por el relativismo moral,por la sofisteria,por el pensamiento mágico y el nacional-progresismo que es la ideología que detentan.
    Yo sigo preguntando que si están tan convencidos de lo que quieren conseguir ¿por qué no corren a suscribir los Bonos Patrióticos?Puede parecer que me pongo algo pesado pero es que para mí eso es la prueba del nueve.

    • forgottenman

      Por cierto,se me olvidó comentar que llevamos más de 7 meses del año 2015 y el señor Artur Mas sigue sin publicar la estadística de mortalidad que hubo en Cataluña en el año 2014.

  2. Astarlo

    Menudo nazi el Rosiñol este xD
    Insinuar que el mismo o cualquier otro europeo deberia tener derecho a abrir la boca sobre asuntos griegos… Hay que ser nazi.
    Grecia debe ser lo que estos personajes digan… enserio existe alguien que no se ria a la cara de esta gente? xD

    • forgottenman

      El problema de Grecia es que un día se cometió el error por parte de Occidente en concreto por sir Winston Churchill de conservarla para Occidente a cambio de malvender los Balcanes si a los griegos en su día como he explicado anteriormente se les hubiera dejado sentir la bota de Stalin ahora estarían más suaves que un guante,ahora mísmo serían como los letones y estonios.Grecia es un caso de puro desagradecimiento,hubo que conservarla a la fuerza por su posición estratégica y los griegos a Europa se le han subido a la chepa,lástima que en su día no hubierna conocido al Comunismo de verdad.

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