Lo saben hasta en EE.UU.: TV3 manipula

“… TV3 es el principal instrumento sobre la que han construido e inoculado durante los últimos treinta años el relato nacionalista catalán, relato que parte del presupuesto de que existe una lengua propia, única y de prestigio social y económico (es requisito indispensable para poder acceder y progresar en la administración catalana y el tejido empresarial que le rodea).”

El reportaje que publica el rotativo Wall Street Journal se constata que la televisión pública es una herramienta para la manipulación política y la conformación identitaria al servicio del nacionalismo catalán, desvela la estrategia con la que han impuesto una situación de diglosia en la que el español siempre aparece como una lengua desprestigiada, el articulista dice  “Si eres una prostituta o un delincuente en alguno de sus programas, lo más probable es que hables castellano“.

Efectivamente, TV3 es el principal instrumento sobre la que han construido e inoculado durante los últimos treinta años el relato nacionalista catalán, relato que parte del presupuesto de que existe una lengua propia, única y de prestigio social y económico (es requisito indispensable para poder acceder y progresar en la administración catalana y el tejido empresarial que le rodea).

Este presupuesto ha llevado hasta el paroxismo de ver cómo padres castellanoparlantes se empeñan en socializar solo en catalán a sus propios hijos, cosa que me resultaría chocante si se diese también a la inversa, esta obsesión por acomplejar a una mayoría social que tiene como propio el español tiene unos objetivos políticos, estratégicos y, como no, ideológicos.

Desde TV3 se siguen tres estrategias con las que llevar a cabo la “construcción nacional”, la primera es la que he comentado hasta aquí, esto es, que la población asuma como “normal” e incluso pase desapercibida la discriminación (a través de la presión social y la legislación administrativa) en función de la lengua, discriminación que solo puedes evitar si te acomodas a la diglosia impuesta por el nacionalismo, renuncias a tu propia identidad o, como mínimo, la reduces a tu círculo social más próximo.

Esta estrategia ideológica politiza el idioma y establece una jerarquía social implícita a la que te has de someter, este hecho lo relata muy bien la escritora hispano-argentina y aspirante a talib nacionalista, Patricia Gabancho, cuando dice “el tronco central, el que hace funcionar Cataluña todavía habla catalán. De la periferia puedes pasar al tronco central pero con el peaje de aprender el catalán…En este mundo se vive hablando catalán y si no hablas catalán quedas fuera… Es el lugar donde hay el talento: el talento habla catalán”.

El segundo de los objetivos de esta imposición lingüística de TV3 es estratégico y se engarza en un sistema educativo en el que la lengua española queda relegada a ser una lengua extranjera, con ello se logra una población con pesimas competencias en nuestros idioma, para así limitar al máximo posible la movilidad geográfica de los catalanes por el resto de España, reforzando así la necesidad de “arrimarse” al tronco del que hablaba Patricia Gabancho

El tercer y último de los objetivos es político, lo encontramos en la deformación y manipulación informativa, en la ocultación de las contradicciones propias y la magnificación de las noticias negativas o chocantes del resto de España, en la utilización de un lenguaje con el que fundamentar conceptos inexistentes como “Países Catalanes” o la existencia de un país llamado Cataluña, en la emisión de reportajes que son en verdad publirreportajes nacionalistas

De todo este planteamiento llama la atención la total ausencia de valores democráticos, de cómo el nacionalismo pretende construir su nación negando la diversidad cultural, la pluralidad política y, lo más importante, el derecho de unos ciudadanos que deben someterse a los delirios de una élite política y económica que se creen con la potestad de entrometerse y pisotear las libertad negativa de las personas, se concibe al ciudadano como un mero objeto a moldear en función de las necesidades del Proceso.

No quiero acabar este artículo sin una última reflexión, resulta como mínimo chocante que después de más de treinta años de imposición nacionalista, tenga que ser un diario estadounidense como el Wall Street Journal el que denuncie esta situación, ¿dónde están y estaban las grandes cabeceras del periodismo estatal?, ¿dónde estaba, por ejemplo, un diario progresista como El País mientras se conculcaban los derechos de los catalanes?, imagino que el statu quo bipartidista era suficiente argumento como para mirar hacia otro lado o, incluso, dar pábulo a quien te niega.

José Rosiñol Lorenzo

 

Comunicación

3 comentarios


  1. Francisco

    Permíteme una puntualización con repecto al diario EL PAIS.El silencio de dicho diario con respecto a Cataluña es cosa de unos 10 años,porque por mediados de los años 90 recuerdo haber leído un artículo en la sección de Cataluña escrito por una antigua diputada al Parlamento de Cataluña del PSC,cuyo nombre no recuerdo,donde se afirmaba que toda la política linguística de la Generalidad era un puro revanchismo contra la población castellanoparlante.Mas tarde por el año 2001 recuerdo otro artículo en la sección de Cataluña que hablaba de la sensibilidad modernista del nacionalismo catalán y lo poco modernista que eran las ciudades de Cataluña donde vive la población castellanoparlante,concluía dicho artículo que había dos Cataluñas una con múltiples voces y otra sin voz,no recuerdo tampoco su autor.En el fondo debe ser la mentalidad orwelliana que rige al Grupo PRISA,propietario de EL PAIS,hoy estamos en guerra con Oceanía y nunca hemos estado en guerra con Eurasia.

  2. Pingback: La (muy visible) discriminación lingüística en TV3 – Diario de un (no) nacionalista

  3. De paso

    Cambiar, en el penúltimo párrafo, la palabra Proceso por Patria y sería la viva descripción del Gobierno central

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*