Diálogo sin fronteras

"Silencio" una película dolorosa

10.01.17 | 09:35. Archivado en Cine

Es tiempo de silencio, pero no del Silencio que Martín Scorsese ha reflejado en su última película. El silencio de Dios puede ser extremadamente doloroso, especialmente cuando el sufrimiento y la muerte afecta a otros seres. La fragilidad humana se contempla precisamente en dos personajes: el apóstata persistente que siempre pide perdón al sacerdote y el apóstata sacerdote que renuncia a su fe por salvar la vida de otros. Las triquiñuelas de los temibles japoneses que desean a toda costa destruir una corriente occidental que cambia sus costumbres de siglos, son maquiavélicas y sutiles para llevar a la desesperación de dos jesuitas formados y probados hasta beber el cáliz de la Pasión.

Sin embargo el discurso del apóstata Ferreira con el padre Rodrigues es estremecedor, como si la sangre de los mártires fuera totalmente en vano. Como si su fe careciese de la fuerza del Espíritu. La larga agonía del protagonista se traduce en una atmósfera asfixiante pese a la belleza de las imágenes. La música apenas repercute en la emoción del espectador centrado siempre en el dolor y la angustia del martirio Se nos quiere ir llevando a la justificación de la apostasía por compasión, por elucubraciones mentales sobre la peculiar fe de los catecúmenos japoneses. Sin embargo presenta la grandeza del sacerdocio manifestada en cientos de ocasiones: en las confesiones, en los bautismos, en la Eucaristía. No obstante, la sombra de la duda persiste como una arista que se clava dolorosamente en el corazón.

Una película religiosa que enfrenta al espectador con su fe y su capacidad de oblación hasta perturbar lo más profundo de nuestra interioridad. Una película para comentar con gente formada. El resto sólo ve el fanatismo y el sin sentido de un martirio que es fácil eludir con un simple pisotón a la imagen de Cristo. Me gusta ver las películas con tintes religiosos con gente que no cree en la Iglesia católica y al final el discurso siempre nos lleva a que la religión provoca sufrimiento, muerte y odio entre los seres humanos. Una visión alejada completamente de la realidad, en la que precisamente la fe en Dios produce, fraternidad, solidaridad, amor oblativo, entrega en una dinámica de pecado y perdón continuos, porque la debilidad del ser humano imprime carácter.

No, no me gusta Silencio. Y he tardado en hablar de la cinta porque aunque la belleza cinematográfica es evidente, los enfoques y encuadres, los primeros planos, no dejan el corazón en paz. Salí del cine con una triste amargura en mi interior, por la publicidad que se le ha dado a la película, por la promoción que se le ofrece desde la misma Compañía de Jesús. Por la entrevista de Scorsese con el Padre Francisco.

El título es lo más acertado del film, porque el silencio de Dios se vuelve aplastante para el padre Rodrigues en su soledad y su miedo constante de no ser capaz de soportar las penalidades que ve con admiración como sus catecúmenos las aceptan con el valor y la fuerza de la fe.

Espero que otros espectadores encuentren más puntos positivos que los he yo haya podido vislumbrar. No es una película que quisiera volver a ver. Si la Misión nos arrastró a la épica de las reducciones jesuiticas con una banda sonora que nos envolvía en la atmósfera de la cruz y la espada. Aquí tenemos que lamentar que la fe quede reducida a una pequeña cruz escondida entre los pliegues de la túnica del padre Rodrigues al final de su vida de colaboracionista en la persecución religiosa en el Japón

La realización es magistral y la interpretación de los personajes merece un elogio. Es una gran película, sin duda. Al estar basada en un libro cabe decir que habrá que leer la obra de Shusaku Endo.

.


Opine sobre la noticia con Facebook
Opine sobre la noticia
Normas de etiqueta en los comentarios
Desde PERIODISTA DIGITAL les animamos a cumplir las siguientes normas de comportamiento en sus comentarios:
  • Evite los insultos, palabras soeces, alusiones sexuales, vulgaridades o groseras simplificaciones
  • No sea gratuitamente ofensivo y menos aún injurioso.
  • Los comentarios deben ser pertinentes. Respete el tema planteado en el artículo o aquellos otros que surjan de forma natural en el curso del debate.
  • En Internet es habitual utilizar apodos o 'nicks' en lugar del propio nombre, pero usurpar el de otro lector es una práctica inaceptable.
  • No escriba en MAYÚSCULAS. En el lenguaje de Internet se interpretan como gritos y dificultan la lectura.
Cualquier comentario que no se atenga a estas normas podrá ser borrado y cualquier comentarista que las rompa habitualmente podrá ver cortado su acceso a los comentarios de PERIODISTA DIGITAL.

caracteres
Comentarios
  • Comentario por Rawandi 11.01.17 | 18:00

    El dato del "uno por ciento" de cristianos en Japón lo saqué de la Wikipedia, pero parece tratarse de un dato erróneo.
    De todas formas, lo ocurrido en el Japón del siglo XVII demuestra la falsedad de la frase de tertuliano: el gobierno japonés derramó sin contemplaciones la sangre de millares de mártires cristianos y logró salirse con la suya, es decir, consiguió erradicar el cristianismo de su territorio durante varios siglos.
    En cuanto al caso soviético, es verdad que al principio el genocida Stalin planeaba aniquilar a todos los cristianos, pero durante la segunda guerra mundial el dictador comunista decidió pactar con la Iglesia ortodoxa para hacer frente a la invasión nazi. Dicho pacto nunca fue derogado, pues Stalin, que era malo pero no tonto, comprendió que facilitaba enormemente la implantación de su política totalitaria y en consecuencia renunció a su objetivo previo de aniquilar a los cristianos.

    Bloguer:
    Siento desmentir eso. Ya que le gusta tanto la wikipendia consulte sobre el tema:La Unión Soviética fue el primer estado en eliminar la religión como un objetivo ideológico. Con ese fin, el régimen comunista confiscó propiedades de la Iglesia, ridiculizó la religión, acosó a los creyentes y propagó el ateísmo en las escuelas. Las acciones contra las religiones particulares, sin embargo, fueron determinadas por los intereses del Estado y la mayoría de las religiones organizadas nunca fueron prohibidas. Los sacerdotes ortodoxos y los creyentes fueron torturados diversamente, enviados a campos de concentración, campos de trabajo u hospitales mentales y ejecutados.11 12 Muchos ortodoxos (junto con personas de otras religiones) también fueron sometidos a castigos psicológicos o torturas y control mental de experimentación con el fin de obligarlos a renunciar a sus convicciones religiosas.13 14

    O lea El archipiélago Gulag de Solzhenitsyn

  • Comentario por Rawandi 11.01.17 | 16:05

    Carmen, tras casi medio milenio de evangelización, resulta que los cristianos ni siquiera constituyen el uno por ciento de la población japonesa. El fiasco de la cristianización de Japón demuestra la falsedad de la frase de Tertuliano.

    La persecución del cristianismo bajo el Imperio romano fue en realidad muy débil e inconstante. En cambio, en Japón la persecución fue implacable, impidiendo así que la sangre de los mártires cristianos se convirtiese en "semilla" de nada.

    Bloguer:
    Considerando que me muestra estadísticas, le aseguro que según mis fuentes son cerca de un 4% y en cuanto a adolescentes ha subido a un 7%.Le puedo afirmar que la sangre de los mártires es semilla de nuevos cristianos, si no lo es en Japón, lo es en otros lugares. Y en estadística el porcentaje de creyentes católicos va en aumento, aunque existan zonas en declive.
    Lo que muestra la película es una KGB japonesa dispuesta a erradicar el cristianismo con torturas sistemáticas y asesinatos masivos. De la población que dejó conversa San Francisco Javier, se llegó a la casi aniquilación de la misma. También los comunistas practicaron las mismas purgas en los países donde se establecieron. Y hoy Rusia profesa la religión ortodoxa y va en aumento su crecimiento.

  • Comentario por Moisés 11.01.17 | 14:56

    RAWANDI (19:38) nos alegra las "pajarillas" intelectivas con "lógica" sui géneris, exclusivamente propia e imposible de "exportar".


  • Comentario por erasmo 11.01.17 | 08:17

    Querida Carmen: Me alegra mucho leer el primer comentario sincero sobre Silencio. En otros lugares, como Religión en Libertad, estaban entusiasmados porque salían misas de espaldas a los fieles y cosas así. Pero la realidad es que la novela de Shusaku Endo plantea muchos interrogantes para el creyente. A pesar de todo, le recomiendo que se la lea. Le obliga a uno a pensar mucho sobre la fe. Yo saqué la conclusión de que el mensaje principal sobre el silencio de Dios quedaba explicado en la frase del Evangelio que Jesús dirige a Judas: Ve y haz lo que tengas que hacer. Y que el personaje principal es el del traidor japonés Kojichiro, que, precisamente por su repulsividad, plantea mejor que nadie por quién vino Jesús al mundo y es justamente el lenguaje que Dios adopta para hablar.
    Y por favor, ponga acento en apóstata.

    Bloguer: gracias.

  • Comentario por sofía 10.01.17 | 21:42

    El autor del libro es un japonés católico. Puede ser un autor interesante. Habrá que leerlo.

  • Comentario por Rawandi 10.01.17 | 19:38

    "No, no me gusta Silencio. (...) Es una gran película, sin duda."

    Parece interesante. Yo he leído que la persecución del cristianismo en Japón resultó muy efectiva. Vamos, que la sangre de los mártires japoneses sí que fue totalmente en vano.


    Bloguer:
    Que una película no me guste, no quita nada para que sea una gran película en su dirección y realización. Podría enumerar unas cuantas: La naranja mecánica; El expreso de media noche; etc. El valor cinematográfico, no tiene nada que ver con el contenido del guión.
    En este caso el martirio no fue en vano, simplemente Scorsese nos hace pensar que no sirve para nada. Lo cuál como es lógico es falso. Hoy hay católicos en Japón así que, ya sabe, como dijo Tertuliano la sangre de los mártires es semilla de futuros cristianos.



Sábado, 27 de mayo

BUSCAR

Editado por

Síguenos

Hemeroteca

Mayo 2017
LMXJVSD
<<  <   >  >>
1234567
891011121314
15161718192021
22232425262728
293031