Aumentan los contribuyentes que marcan voluntariamente la casilla a favor de la Iglesia en la declaración de la renta. Son unos 200.000 más. Apetitoso bocado que no es suficiente para cubrir las necesidades de la Iglesia. Porque curiosamente los ingresos disminuyen y han sido 1,162 millones menos que en el ejercicio anterior, "a causa de la crisis", según explicó esta mañana monseñor Martínez Camino, portavoz de la Conferencia Episcopal. Ninguna otra Institución se somete a este examen permanente de la ciudadanía. Es curioso por tanto que el Sr. Cayo Lara y el Sr. Llamazares estén lanzando una nueva campaña contra la Iglesia, exigiendo de manera ridícula que le disminuyan la parte proporcional de sus ingresos, debido a los recortes. Lo que no dicen los diputados de Izquierda Unida es que los partidos y sindicatos reciben generosamente la subvención del Estado, mientras la Iglesia es sufragada por suscripción voluntaria.
Lunes, 28 de mayo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez
Carlos Corral
Jose Luis Cortés
Josemari Lorenzo Amelibia
JC Rodríguez, A Eisman
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
Sor Gemma Morató