Frente al vendaval de noticias sobre la pederastia se sufre una crisis de confianza en la Institución por la continuidad de la campaña que, cuando disminuye en intensidad en un país, florece en otro con la misma persistencia que una llaga purulenta. Se habla poco, en cambio de la persecución en la red contra la pornografía infantil, un hábito que sin duda lleva al siguiente paso. No es por echar balones fuera, pero las redes de pornografía infantil muestran el lado oscuro de miles de personalidades que ante sus vecinos son ciudadanos honestos y respetables padres de familia. Puede que entre ellos se incluya a algún sacerdote, pero más como anécdota morbosa que sirve para un titular por el tirón mediático que supone este tipo de descubrimientos.
De la misma manera que se echa porquería sobre la Institución de la Iglesia, que con diferencia es la mayor benefactora de la humanidad, por su red de asociaciones a favor de los más necesitados; deberíamos publicitar la cantidad de voluntarios generosos que se ocupan de los comedores de Cáritas, de la reinserción de drogodependientes, de los roperos interparroquiales que visten a miles de inmigrantes con pocos recursos y ahora también a los españoles que han caído en el pozo del paro y de la sima abierta que es la crisis social.
Este viernes, como todos los años, la campaña de Manos Unidas llevará a cabo las “cenas del hambre”, donde fieles de diversas parroquias se reúnen frente a un trozo de pan con aceite y sal y una pieza de fruta. Además abonan el precio de entrada a este festín singular. Es un ayuno voluntario para ser solidarios con quienes menos tienen, no sólo desde el aspecto económico, sino principalmente con un gesto de austeridad que colegios y parroquias vienen repitiendo anualmente todos los febreros. La campaña se llena de camisetas, calendarios, libretas, etc., con objeto de adquirir algunos productos no muy costosos pero cuya recaudación sirve para ayudar a proyectos del tercer mundo. Las colectas del próximo domingo se destinarán a esta campaña de Manos Unidas que pasa de soslayo por la sociedad de los medios de comunicación, salvo cuando la misma ONG emite algún spot publicitario, que se pierde en el marasmo de otras ONG.
Molesta mucho la llaga purulenta de la pederastia en la Iglesia, es una vergüenza que se adhiere a la piel, y sólo se puede limpiar con lejía. Por muchos filtros que se pongan, en una multitud de millones de personas siempre tendremos que abochornarnos por el comportamiento de algunos de sus miembros. Desde aquí, como siempre, le pedimos a la jerarquía eclesiástica tolerancia cero, y colaboración con la justicia para condenar a quienes no merecen tener bendecidas sus manos.
Pero también le pedimos a la sociedad, que no sea cicatera, que valore el esfuerzo de la mayoría y no se deje llevar por el escándalo de unos cuantos casos, aunque sean cientos. Porque en un mundo con cerca de 7.000 millones de habitantes donde los católicos suponen el 17’40 % de la población mundial; dentro de esta pequeña parcela por concretar, en el año 2.009, el número total de sacerdotes era de 410.593, divididos en 275.542 diocesanos y 135.051 religiosos. Si aplicamos el cociente resultante al número de casos de pederastia sobre la población total, podemos asegurar que las manzanas podridas son muchas menos de las que aparentemente pudieran suponer ciertos medios de comunicación. Eso no es óbice para exonerar a nadie de su culpa, pero al menos sirve para situarnos con otros parámetros frente a este escándalo. La Iglesia equivocó su política de ocultamiento y cayó en un delito de omisión al no comunicar a la justicia los casos que pudieran conocer. Esperemos que tras las nuevas medidas adoptadas, esta lacra quede si es posible erradicada de la Iglesia.
El resto de ciudadanos del mundo debe saber que el grado de confianza hacia los sacerdotes o religiosos puede equipararse al de las fuerzas policiales. Donde también existen casos desagradables, pero cuyo porcentaje es ínfimo en comparación a los servicios prestados a la sociedad. Sepamos también que a nuestra vergüenza por esos casos casos se une a su vez el agradecimiento por esos otros miles de esforzados discípulos de Cristo.
Considero que le pederastia es una enfermedad individual, un trastorno psicológico, un desequilibrio mental, pero no una enfermedad social.
Y si no es social, mal podría admitir que es una aberración privativa de los religiosos, y muy especialmente, de aquellos que han profesado votos de castidad.
Yo no juzgo a las personas, y mi capacidad y dotes de psicología o siquiatría, son escasas, pero no dejo de preguntarme si ciertas circunstancias que rodean la vida de muchos religiosos, favorecen o no, cierto desequilibrio afectivo, que puede desembocar en "cualquier cosa".
Como católico, también considero que la cifra publicada sobre abusos a jóvenes, por parte de religiosos, es abrumadora.
¿Nadie se percata de ese tipo de abusos en colegios, comunidades religiosas?.
¿Ningún compañero de esos pederastas denuncia a la jerarquía eclesiástica esos desmanes?.
¿Se actúa a tiempo para evitar el abuso continuado?.
Es para meditarlo.
Entre la gente que yo conozco no he encontrado ningún cura pederasta, afortunadamente tampoco conozco pederastas declarados de otros estados civiles y profesiones, más que por los periódicos, pero la mayoría estaban casados.
Sí conozco un poco más de cerca un caso de implicado en red de pornografía infantil, al que suponía felizmente casado, y al q disculpa su mujer, diciendo q al fin y al cabo no es la realidad, sino fotografías y fantasias -sin tener en cuenta q esas fotografías, ad+ d ser repugnantes, tienen una historia real detrás, y sin darse cuenta d q los hechos reales existen primero en la fantasía. La limpieza empieza en la mente y el corazón.
La justicia se hizo cargo, la mujer le perdonó -pero sin hacerse cargo d la gravedad d los hechos. Yo no quiero saber nada más d esa "feliz pareja" q casi se considera víctima de la justicia más q criminal y cómplice.
Me pregunto cuántas personas "normales" habrá q se dediquen a ampliar experiencias.
A los culpables los castiga la justicia, pero lógicamente la familia no debe encubrirlos. Tampoco en el caso en que la familia sea la Iglesia.
Creer que se van a regenerar cambiándolos de sitio es un desatino pues hoy día ha quedado claro que suelen reincidir. Es importante que se estudien las verdaderas causas de la pederastia para evitar su etiología. Está claro que el celibato no es causa de pederastia, tampoco lo es dedicarse a la enseñanza o a la medicina o al sacerdocio. Pero como estas profesiones implican el contacto con menores, debe vigilarse especialmente que no tengan ese tipo de perversiones los maestros, doctores, cuidadores de niños, sacerdotes etc.
Pero es verdad que se pretender dar la falsa impresión de que la pederastia tiene algo que ver con el celibato perjudica no sólo a la imagen de los célibes sino también perjudica la solución impidiendo llegar a las verdaderas causas, al obviar a la mayoría de los pederastas q no son célibes
Claro que sí...
La pornografía debe denúnciarse en toos los ámbitos, tanto en la iglésia como fuera.
Los periódicos... algunos de ellos hablan de solidaridad pero al mismo tiempo públican aúncios de esa pornografía para hacer dinero sin escrupulos de nimguna clase.
En todos los sectores hay esa suciendad, no hay moral, se aprovechan de jovenes a través del engano.
En la televisión... las pelúclas que hacen son muchas de ellas llenas de violencia y de sexo.
La denúnica está en no comprar ni ver según que cosas entre otras.
Las persenas debemos agruparnos y ser fieles a la conciéncia para cambiar los hechos.
Tenemos un planeta enfernmo y debemos ser verdaderos sanadores.
Gracias.
obscena.
Puse lo buno, cuado era lo bueno, como se puede entender lógicamente. Papá, tampoco sino Papa.
Esta señora tilda de "campaña" el grito de las víctimas por justicia. Víctimas que estuvieron calladas durante muchos años, atenazadas por la culpabilidad impuesta.
"De la misma manera que se echa porquería sobre la Institución de la Iglesia" La porquería es la porquería. Nadie se la echa a la Iglesia. Otra cosa es que se quisiera que esto no se supiera.
"el escándalo de unos cuantos casos" Frase desafortunada. Detrás de cada uno hay un drama personal, que por lo demás no dejan de cuantificarse en miles dentro de una misma organización, la católica.
Única frase acertada del texto: "La Iglesia equivocó su política de ocultamiento y cayó en un delito de omisión al no comunicar a la justicia los casos que pudieran conocer."
Lo demás, cáritas y manos unidas, son balones fuera. Lo buno no quita lo malo, y el papá ha reconocido que la Iglesia desatendió las denuncias de las víctimas y renunció a castigar a los cuolpables. Una injusticia obs...
Bloguer:
¿He negado yo lo malo?. ¿Acaso no digo que se ponga a disposición de la justicia a esos delincuentes?. No amigo, yo no he negado la infamia. Sólo apunto que esa infamia no es exclusiva del clero. Apunto, además a la sociedad hedonista, permisiva y falta de valores que promociona el juego sexual. La mayoría de niños abusados lo son por familiares directos. Decir eso no exime a los culpables dentro de la Iglesia, pero si pone encima del tapete el problema social. No exclusivo de la Iglesia.
Tambièn se puede ayudar a la Iglesia con nustra crìtica constructiva y sugiriendo cambios en su estrutura legal...
No està demostrada la relaciòn "celibato-abusos sexuales", es verdad. Pero mereceria la pena un estudio serio e imparcial del tema. La perfecciòn y santidad del ministro siempre se coloca en el àrea de la sexualidad, y no en "la caridad pastoral" como dice el Vaticano II. La formaciòn para el celibato obligatòrio està marcada por cierta "represiòn" y visiòn negativa de la sexualidad. ¿ No seria màs natural y sano un celibato opcional ?
Se tiende a ver a la Iglesia por aquellos que escandalizan con su indigno comportamiento. Pero la Iglesia la formamos muchos millones de personas que repudiamos estos actos criminales y además, intentamos dar alivio a quienes sufren.
La guerra mediática juega en contra nuestra. Pero ganar o perder la batalla de los medios es secundario. Lo importante es seguir ayudando a quien lo necesita.
Un abrazo Carmen :)
Lunes, 28 de mayo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez
Carlos Corral
Jose Luis Cortés
Josemari Lorenzo Amelibia
JC Rodríguez, A Eisman
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
Sor Gemma Morató