En Estados Unidos hoy es el día de la marmota. Ese animal que hizo popular la comedia Atrapado en el tiempo protagonizada en 1993 por Bill Murray y Andie MacDowell. La fecha me recuerda que la vida religiosa vive hoy su día de la vida consagrada al estilo de la mencionada comedia. El animalito en cuestión según cuenta la leyenda se despierta de su hibernación el día 2 de febrero y si se puede ver su sombra el invierno dura más allá de seis semanas. El festival rememorado en la película “Atrapado en el tiempo”, nos llevaba a contemplar día tras día el mismo ritual, en una suerte de pesadilla de la que Bill Murray era incapaz de escapar.
Para nuestros queridos y estimados religiosos las crónicas que hablan de su periodo de sequía vocacional, de su invierno demográfico, la pesadilla puede resultar como en la mencionada comedia. Están cansados de escuchar como sufren una sangría permanente y merman sus fuerzas, condenando a muchas congregaciones a la desaparición. Pero lo cierto es que según la oficina estadística de la Iglesia católica, aumenta el número de sacerdotes religiosos y se frena el descenso de vocaciones de religiosas. Se ha encendido por tanto una pequeña candela, como la que hoy celebramos en la Iglesia. Una luz en medio de la oscuridad de ese declive. Lo cuenta religión en libertad y me gusta ponerlo sobre el tapete.
Lunes, 28 de mayo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez
Carlos Corral
Jose Luis Cortés
Josemari Lorenzo Amelibia
JC Rodríguez, A Eisman
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
Sor Gemma Morató