Es deprimente, vivimos en un país que no para de hablar de su historia inmediata. Tenemos la dictadura y el franquismo como moneda de curso legal para desviar la opinión pública de problemas mucho más graves. Y ahora, el 23 F, como colofón, es que no pasamos página ni aunque cambiemos de siglo. Una pesadez. Todos recordando qué sucedió aquella tarde en el Congreso, dónde estábamos, qué hacíamos. Aquel sarpullido militar que estuvo a un paso de abrir la sima de las dos Españas, sigue dando motivos para libros y películas. ¿Cuándo aprenderá el español a cerrar su memoria y pensar en el futuro?. Parece que hay interés por revivir el pasado, mitificar los hechos, desvelar lo que nunca se supo si era cierto o falso, promocionar sospechas, aumentando el morbo. Y es que todo eso vende y, el periodismo con la globalización se ha vuelto amarillo.
Lunes, 28 de mayo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez
Carlos Corral
Jose Luis Cortés
Josemari Lorenzo Amelibia
JC Rodríguez, A Eisman
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
Sor Gemma Morató