A un paso de San Valentín, efeméride merenguera por antonomasia, que convoca los más absurdos cotilleos sobre la química del amor, y promociona deliciosas veladas regadas con cava en algún refugio paradisíaco, me da por pensar en las parejas de toda la vida. Las que no necesitan fiestas, ni regalos, ni memeces consumistas. ¿No se han fijado que todo, absolutamente todo, se ha comercializado?. No se bautiza sin celebrar el acontecimiento por todo lo alto, parece que lo de menos sea el sacramento. Luego están las comuniones y sus absurdos trajes y regalos, les siguen las bodas, los cumpleaños, las onomásticas. No hay nada que no se celebre con regalo, tenedor y cuchillo. Y hasta se inventan días para celebrar lo que es de sentido común.
Lunes, 28 de mayo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez
Carlos Corral
Jose Luis Cortés
Josemari Lorenzo Amelibia
JC Rodríguez, A Eisman
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
Sor Gemma Morató