Diálogo sin fronteras

El olvido de los actos de piedad

04.02.11 | 12:29. Archivado en Religión
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Las prácticas de piedad han dejado paso a un febril activismo. Conviene recordar lo que aconseja el refrán popular: en un término medio está la virtud. Ni todo es hacer, ni todo es piedad. Hoy celebramos el primer viernes de mes, y no parece que la devoción al Corazón de Jesús haya rebasado las fronteras de este milenio. Más bien, se da paso a otro tipo de sustitutos, probablemente muy efectivos si consisten en auxiliar a alguien. Sin embargo, no debemos dejar en el tintero que desear consagrar nuestra vida a Dios, y hacerlo presente un día en el calendario cada mes, no deja de ser un golpe certero que va ahondando el clavo de la fe. Si eso nos hace crecer como cristianos, es bueno que lo demos a conocer a los demás.

Me gusta recordar que la Lectio divina forma parte de la tradición de la Iglesia desde tiempos remotos. Es un buen camino para hacer presente al Señor a lo largo de todo el día, tanto en la mañana, en la tarde, como en la noche. El activismo de nuestra sociedad puede imposibilitar acudir a esa cita diaria, sin embargo ya se sabe que la voluntad hace posible lo imposible. Y excepcionalmente Internet se ha convertido en un aliado que facilita el acceso a las fuentes de esta oración. Suelo tener entre favoritos la Liturgia de las Horas y el evangelio del día. A veces no es posible una meditación profunda, pero si se tiene la oportunidad de releer a lo largo del día, es posible que como el agua de la lluvia se vaya esponjando nuestro interior.

Algo similar sucede con los actos de piedad religiosa que han sido arrinconados con la secularización galopante. No digo que cumplir con los primeros viernes de mes nos garantice nada, si no va acompañado de una buena actitud interior que lleve a buscar siempre la voluntad de Dios. Es decir, a desear lo mejor para todos, con vocación de servicio, de testimonio. Así que hoy pensando en esos excelentes compañeros y animadores de este blog, que suelen reflexionar conmigo sobre todo lo humano y lo divino, me atrevo a señalarles un camino muy trillado, pero no por ello menos efectivo.

La Iglesia, con una experiencia de miles de años, ha sabido educar la piedad de los fieles mediante pequeñas devociones, que no son otra cosa que una mínima manifestación de amor a Dios o a la Virgen. Acudir en familia a esos actos de piedad, refuerza el vínculo de la fe y de la propia familia que comparten en común el amor a Dios. Me gusta leer los comentarios a las lecturas del día de Ángel Moreno de Buena Fuente del Sistal. No se lo pierdan, su presencia en este portal es imprescindible para guiar las lecturas, para aprender a leer los salmos y el Evangelio. Seguro que recibe miles de visitas aunque no tenga ningún comentario. Y es que cuando la sed de Dios se cultiva, va creciendo en nuestro interior una forma de mirar más acorde con el Evangelio.

Como hay tan buenos comentaristas religiosos en este portal, cada uno aporta su gota de sal para que no se quede sosa esta nueva aventura de la religión en la red. Una aventura que ha traído incluso críticos de cine que aportan su granito para darnos a conocer las películas religiosas o de valores que van saliendo a pantalla. Pues bien, hacer un hueco para acudir a un acto de piedad, es un testimonio de fe que debemos trasmitir a las generaciones más jóvenes. Si no se les enseña a orar, todo se quedará en mero activismo voluntario que con el tiempo y las circunstancias quedará diluido en la vorágine de la vida diaria. Pero si permanece una fe orante, cultivada en obras y actos de culto, seguro que esos jóvenes se trasforman en frutos maduros en el seno de la Iglesia. Es suficiente con que estimen más la voluntad de Dios que seguir la moda o los convencionalismos del momento. Y eso y no otra cosa es lo que hicieron los santos antes que nosotros. Buscar siempre a Dios y manifestarlo en sus obras. No es vano decir que todo cristiano está llamado a ello. Paz y bien.

11 comentarios


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios
  • Comentario por Ana_MS 06.02.11 | 10:11

    Carmen:

    Muchas gracias por el artículo, ni que decir tiene que estoy totalmente de acuerdo con lo que dices. También quisisera dar las gracias a Inmaculada por su recomendación.

    Un cordial saludo.

  • Comentario por Isaias 06.02.11 | 02:33

    Muy buen post, Carmen. Es cierto que la oración tiene que ir acompañada de la acción, para mi es imprescindible. Lo que pasa que hay un sector en la Iglesia y fuera de ella que no le da ninguna importancia a la oración, es más hay un cierto sector del clero que ridiculiza la vida contemplativa. Muchas veces no se entiende la vida monástica pero es una labor muy grande la que realizan los monjes. Y enorme el bien y las gracias que se consiguen con la oración. Lo se muy bien por mi hermano monje.

  • Comentario por Amfortas 05.02.11 | 19:41

    Nos tenemos que convencer todos -empezando por los sacerdotes- de que las prácticas de piedad no son exclusivas de personas mayores. En ese sentido, creo que es ejemplar el trabajo que desarrolla el P. Guillermo Juan Morado con sus novenas, provistas de una estructura y un contenido que de verdad engancha.

  • Comentario por Hypatia 05.02.11 | 18:48

    ¿Tal vez? http://www.dudasytextos.com/actuales/tiempo_para_dios.htm

  • Comentario por Inmaculada 05.02.11 | 17:17

    ¿He puesto el título del libro? Creo que sí, pero no aparece. Enigmas de la informática.
    "Tiempo para Dios" de Jacques Philippe.

  • Comentario por Inmaculada 05.02.11 | 16:47

    Hay quien dice no tener tiempo para estos menesteres y, sin embargo, el tiempo es una cuestión menor. Es cuestión de prioridades, ya se sabe, hace más el que quiere que el que puede. Ponemos siempre en primer lugar lo que nos parece más importante. ¿En qué lugar queda Dios en la vida de un creyente?
    En cuanto a los actos de piedad, pienso que no son los actos en sí, sino dónde ponemos el corazón cuando los realizamos, lo que determina su eficacia. Hay personas para las que son simples hábitos, carentes de significado fuera de la costumbre. La clave está en hacer vida aquello que realizamos muchas veces sin saber por qué.
    Por último, me gustaría recomendar un libro: ". Es muy cortito y se lee fácil,con un lenguaje asequible a todo el mundo. Es una guía para la vida de oración que vendrá muy bien para quien quiera crecer como cristiano.

    Blogger:
    Como siempre, te agradezco la aportación. He hablado de la lectio divina y de la liturgia de las horas, junto a la lectura del evangelio del día. Son cosas que se hacen desde siempre, pero que hoy pueden encontrarse en Internet. Gracias por la recomendación del libro. Lo buscaré.

  • Comentario por Inmaculada 05.02.11 | 16:35

    En primer lugar quería decir que me ha dado la impresión, al leer el post, que al hablar de la Lectio Divina te refieres a ella asimilándola a la Liturgia de las Horas. Son dos cosas distintas, aunque ambas muy utilizadas desde la antigüedad por consagrados y laicos.
    Después quisiera recordar que hay personas dedicadas y entregadas totalmente a la oración. Aparentemente no hacen nada útil, dentro de las paredes del convento de clausura. Pero estoy convencida de que su oración sostiene en gran parte los pilares de la Iglesia, que sigue adelante a pesar de los malos tiempos que corren.
    Pero claro, la mayoría de los creyentes tenemos una vida activa, cada cual en su familia, estudios, trabajo etc. Y te doy toda la razón: Si no hay algún tiempo reservado para la oración, nuestra vida de fe desaparece, por más buenas obras que nos empeñemos en realizar.

  • Comentario por acolito 05.02.11 | 12:57

    Al pasar delante una iglesia que este cerrada.!!"Alabado sea el Santisimo Sacramento del Altar en este Sagrario y en todos los Sagrarios de la tierra,especialmete ,Señor, donde te encuentres mas abandonado y solitario"!!

  • Comentario por acolito 05.02.11 | 12:46

    A lo largo del dia.."Acuerdate de que estas en la Santa presencia de Dios" y se hace la señal de cruz

  • Comentario por acolito 05.02.11 | 12:42

    Se han perdidos muchas practicas y devociones populares y sencillas,que animaban a nuestra alma en el quehacer diario.Al salir de su casa por la mañana hacer la señal de la cruz.Al inciar un viaje, otro tanto.Decia una oracion antiquisima que me enseñaron:"Al levantarte,vistete con gran recato,pues estas en presencia de ante quien se encorban los mas deslumbrantes serafines.Vestido y puesto de rodilla,armate con la señal de cruz y,con toda reverencia,habla asi con el Señor:Dios mio a voz se eleva mi espiritu desde que la luz del dia comienza a alumbrar mis ojos.!!Oh,Señor, quien tuviera ese fervor que,aventajase en amor a los angeles,querubines y serafines...."!!

  • Comentario por Francisco Javier 04.02.11 | 18:58

    GRAN POST

    Me ha gustado mucho porque es cierto... A mí me gusta definirlo de este modo:

    El Principio del cristianismo: acción-oración (parafraseando las leyes de la Física)

    Y das el clavo en lo de los santos... Aquí a todos se nos llena la boca de "REFORMAS REFORMAS"... Pero las reformas empiezan con EL ENMENDARSE A UNO MISMO, el REFORMARSE. Y así viene todo seguido. Y más aún si pedimos al Señor: acción-oración.

    Estoy leyendo ahora la vida de San Francisco... Y es fascinante. Un ejemplo de orar y hacer para Reformar y siempre cumpliendo la voluntad de Dios.

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