El arzobispo de Sevilla ha marcado un tanto muy positivo. Ha roto la barrera del temor a la ideología de género al conceder que haya mujeres costaleras en Semana Santa. Desconozco en parte cómo funcionan las cofradías, pero es obvio que nada impide a una mujer ser cofrade si su deseo y su piedad son acordes a la Iglesia. Es estúpido mantener segregaciones en base a una tradición que no se corresponde con la idiosincrasia de la sociedad actual. Pero no crean que me hubiera sorprendido que la Iglesia mantuviese una segregación por motivos de género. Afortunadamente ni el anterior arzobispo de Sevilla monseñor Amigo, ni el actual, Juan José Asenjo, han caído en el agujero negro de la llamada razón histórica. Esa que impide acceder a otros puestos a las mujeres dentro de la Iglesia. El sentido común ha sido suficiente para que tras algunas solicitudes se hayan dado los pasos necesarios para que las mujeres puedan ser también nazarenas de aquellas cofradías donde sus estatutos impedían hasta ahora, la participación de la mujer.
Lunes, 28 de mayo
Isabel Gómez Acebo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez
Carlos Corral
Jose Luis Cortés
Josemari Lorenzo Amelibia
JC Rodríguez, A Eisman
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo