Diálogo sin fronteras

Se ha ido uno de los históricos de la Juan XXIII

27.06.10 | 18:38. Archivado en Sociedad
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José María Díez Alegría fallecía esta semana a edad muy avanzada. Este teólogo exjesuita rompió moldes en la década de los setenta y se convirtió en abanderado de la teología de la liberación. Lo que he escuchado a medios afines a su pensamiento me ha permitido entender que era un hombre coherente, en el mejor sentido de la palabra. Su pensamiento sigue un proceso que le llevó al marxismo, pero no quedó anclado en él sino que lo superó al postular la justicia social como la primera de las cuestiones que debe acometer el pensamiento cristiano. Convirtió el evangelio en una llamada a la fraternidad y un aldabón reivindicativo para los más desfavorecidos. Y además acusó al Vaticano de mantener el poder por encima de la caridad. Algo que ha sido retomado por el sector crítico durante décadas. Dios no está en el Vaticano, aseveraba con humor, pero sin embargo Dios si estaba con la gente del Vaticano, puntualizaba estableciendo una especie de dicotomía entre lo que es el culto y la profecía, que eran los cimientos sobre los que construyó el libro “Yo creo en la Esperanza”.

Este libro, casi panfletario, le ocasionó problemas con la jerarquía y en definitiva la llevaría a exiliarse de manera voluntaria con los más desfavorecidos. Leído ahora, con el panorama geopolítico del momento, resulta completamente desfasado. Se mantiene, eso sí, la misma premisa del Evangelio, si no hay caridad, el culto es vano, no sirve para nada. Queda pendiente la utopía, la comunidad de bienes de la primitiva iglesia, que hoy sólo es mantenida en la vida religiosa, la soñaba para una especie de iglesia de base ajena al entramado jerárquico, en el que sólo veía ansias de poder.

Pocos, muy pocos, son los medios que han posteado su figura. En el ámbito de las revistas digitales, sólo Religión Digital, Redes Cristianas, Atrio y 21RS, donde su biógrafo Pedro Miguel Lamet glosaba la figura con finura y simpatía por este hombre controvertido que se adelantó a su tiempo y sirvió como bandera de enganche a muchos hombres y mujeres de su época, que estaban descontentos con el ambiente claustrofóbico del nacionalcatolicismo. Fue miembro fundador de la Asociación de teólogos Juan XXIII y como no podía ser de otro modo le ha hecho un panegírico en El País el Sr. Tamayo que ahora dirige las riendas de la citada asociación.

Si en los años setenta Díez Alegría era el viento fresco de la Iglesia, en el siglo XXI su figura puede servir para reivindicar la justicia distributiva de los bienes, que tantos poderosos y ricos de nuestro tiempo mantiene a buen recaudo mientras provocan crisis financieras que esquilman a los asalariados. Y en ese sentido el mismo Benedicto XVI ha tenido palabras muy duras para los economistas y financieros de la actualidad. Y el presidente de Cáritas Internacional, cardenal Rodriguez Maradiaga apuesta por el mismo camino que apunta a una fraternidad universal.

Hombres así sirven para que vaya progresando el pensamiento, aunque su aparente fracaso le haya relegado al olvido, no cabe ninguna duda que ha influido en generaciones de teólogos. Ellos son los más indicados para valorar su obra. La Iglesia no tuvo otro camino que condenar su pensamiento porque saltó fuera de los márgenes de lo establecido y no doblegó la cerviz. Fue un hombre libre que no se sometió al poder para hacer carrera dentro de la Institución. Hombres así, son necesarios, aunque solo sea porque hacen cuestionarse a los demás su propia vida.

Dicho esto solo me cabe añadir que no comparto en la totalidad sus principios. Le encuentro utópico, a la vez que cínico con el culto y la piedad, algo que ha hecho mucho daño en estos últimos años y que ha servido para alejar de las Iglesias a los jóvenes. Sin embargo, deseo como él que la utopía sea el faro que sirva para construir un mundo más justo y más fraterno. En eso ambos coincidimos. Que Dios le acoja en sus brazos.

18 comentarios


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Comentarios
  • Comentario por Cero 01.07.10 | 12:42

    ¿Practicó la paz y la justicia el marxismo que tanto alabó el jesuíta asturiano? Pues no. Yo también defiendo la esperanza, pero no dogmatizada y retorcida hasta justificar las mayores tropelías de la Humanidad. Sé que Díez-Alegría fue un buen hombre, pero sus ideas fueron muy peligrosas, confundieron a mucha gente y, gracias a Dios, esán en retirada

  • Comentario por sofía 30.06.10 | 19:53

    Pero somos muchos los que seguimos creyendo en la esperanza de la paz y la justicia del reino de Dios. Siento decírselo Sr Cero.

  • Comentario por Cero 30.06.10 | 12:38

    Díez-ALegría fue expresión de un pensamiento rancio, falso, demagógico y, gracias a Dios, hoy en día arrumbado por el contundente análisis de la historia. Respeto a la persona, responso a sus ideas, menos mal que ya quedan pocos.

  • Comentario por ruso 30.06.10 | 03:18

    1 ¿Es falso lo que dijo Jon Sobrino en televisión?.

    2 ¿Con que base realizo sus análisis históricos Ellacuría?.

    3 ¿Es falso que los seguidores de la TL le amargaron la vida a M. Romero?.

    1 La inteligencia de Jon Sobrino está fuera de toda duda, también que es de quienes mejor conoció a Ellacuría, ¿por qué iba a hablar del marxismo de Ellacuría si no existia?.

    2 El marxismo, Marx, Engels y Hegel. Zubiri mucho menos.

    3 No, llegaron incluso a realizarle un plante y lo dejaron solo en las oficinas episcopales.

    Ya vamos conociendo todo lo que pasó y separando el grano de la paja, a M. Romero de Ellacuría.

  • Comentario por Juambi 30.06.10 | 01:09

    Me parece que hablar de "clases medias" en El Salvador de aquellos tiempos es prácticamente una falacia. Un país donde 11 familias (la oligarquía) controlaban la riqueza nacional no tenía prácticamente clase media. Me matengo en mi posición de que Ellacuría no tenía nada de marxista, sino de hombre imbuído por un carisma profético evangélico. Ni intelectualmente profesó jamás semejante ideología.

  • Comentario por ruso 29.06.10 | 23:07

    La gente sencilla a la que pretendían "liberar", no se habría pasado en masa a las sectas, como tampoco gente honrada de clase media, que lo hizo asustada ante las enseñanzas y el odio que transmitían los de la auto llamada "iglesia popular"(que también le amargaron la vida a M. Romero).
    Por cierto, fue Jon Sobrino, quien dijo que en Ellacuría se encarnaba perfectamente la síntesis entre marxismo y cristianismo.
    ¿Por que no siguieron después la conferencia de Puebla 1979?, yo se lo diré, por qué allí los marxistas y sus simpatizantes no pudieron tomar el control, a diferencia de lo ocurrido en Medellín 1968.
    Así que si alguien quiere declarar mártir a Ellacuría, que lo haga Fidel Castro, trabajó más para el que para la Iglesia de Cristo y me guardo lo que me dijo un profesor salvadoreño sobre Ellacuría.

  • Comentario por ruso 29.06.10 | 22:48

    No conozco a M. Mendez, si a M. Uriarte y no me extraña que a el, capaz de decir que un padre no tiene por qué querer igual a todos sus hijos, le cayese en gracia Ellacuría, para el cual habia dos clases de víctima según quién apretase el gatillo, M. Sebastián si estaba entonces por la luna de Valencia. ¿Por que no es martir Peccorini?, defendia a los más desfavorecidos tanto o más que Ellacuría, pero lo hacía desde una postura eclesial, no marxista y eso le trajo muchos encontronazos con Ellacuría, como lo asesinó el FMLN ya no es martir para los jesuitas.
    No alentaron a la justicia, si no a la auténtica revolución violenta e indirectamente empujaron a muchos que solo buscaban a Dios, en brazos de los protestantes que no les hablaban de violencia, tienes razón en que el gobierno de USA financió buena parte del plan, pero el verdadero mérito del crecimiento de las sectas protestantes se lo deben a esos teólogos de la liberación, si el marxismo no hubiera introducido en la Iglesia

  • Comentario por Juambi 29.06.10 | 17:19

    verdadero opio y alienación, entonces Ellacuría debió ser un "idiota" o al menos un "iluso", lo cual, me temo, dista más que mucho de la realidad. Si el obispo auxiliar Ribera respaldó a Ellacuría, debió ser un necio, ¿no? Si eclesiásticos tan diversos como J. Méndez (arzobispo de Granada), J.M. Uriarte, Fernando Sebastián, etc. entendieron el asesinato de Ellacuría y compañeros/as como un tetimonio martirial por causa de la fe, probablemente debieron estar en la luna de Valencia, ¿no?

  • Comentario por Juambi 29.06.10 | 17:10

    Si llevar la voz de la Iª Conferencia de Medellín del CELAM a la universidad, a la política, a la reflexión filosófica y teológica, etc. significa propagar la ideología marxista, entonces hasta Pablo VI y los obispos de Latinoamérica habrían de ser calificados como tales. Si profundizar en la filosofía de X. Zubiri significa ser marxista, bastantes más deberían ser tildados de lo mismo. Si plantear una opción de paz y de diálogo, renunciando a la lucha armada. entre guerrilla y gobierno del país significase ser filo-marxista, más personas podrían ser calificadas de lo mismo. Si apiadarse de las mayorías populares hambrientas de pan y de justicia significa alentar el marxismo, hasta el mismo Jesús el Señor podría ser un precursor de semejante ideología. Si recibir el apoyo y la solidaridad de las Iglesias históricas herederas de La Reforma (presbiterianos, metodistas, luteranos, etc.) significa lanzar al pueblo a abrazar las sectas financiadas por el gobierno norteamericano

  • Comentario por ruso 29.06.10 | 11:15

    M. Romero cumplió con su obligación pastoral de defender su rebaño y los lobos lo mataron, eso lo convierte en martir, Ignacio Ellacuría fue asesinado por su actividad política, por defender un proyecto político basado en parte en su particular visión del evangelio, en mi opinión totalmente equivocada. Ni siquiera valoraba a las víctimas igual, si no según viniesen de un bando u otro, al final se vió muy claro lo ocurrido en El Salvador y otros lugares, los teólogos de la liberación(no todos, eso si) solo extendian marxismo puro y duro, miles de cristianos se hicieron marxistas y pocos marxistas cristianos, con razón Fidel castro estaba encantado con esta teología, mientras la gente sencilla que pretendian liberar, se lanzaba en brazos de los protestantes que hablaban de Jesús, no de revolución.

  • Comentario por saruce 29.06.10 | 10:18

    Creo que soy poco proclive a magnificar a los seres humanos, coetáneos o no.
    Cada uno está sumido en su propia vida, con sus continuas vacilaciones y seguridades.
    "A mí" me encantó leer a Díez Alegría, y leer algunas de sus "ocurrencias".
    "A mí" me hicieron bien sus preguntas y sus respuestas.
    "A mí" me encantaba la autenticidad de aquel sacerdote, manifestando sus dudas, y apoyando la reflexión del cristiano sobre temas que ya nos venían "masticados y digeridos" desde las cocinas eclesiásticas.
    ¿Cuándo nos vamos a parar para meditar que es conveniente pensar en libertad, sobre todo lo que nos afecta en la vida, sea de índole público, privado o íntimo?.
    Cuando se posee la fe en Dios, y la confianza en Él, la libertad de pensamiento, de palabra y de obra, es fuente inagotable de amor.
    No nos dejemos apabullar por lo que "cuentan" algunos teólogos, ni demos la espalda a ciertos disidentes, porque probablemente actúen en buena conciencia.

  • Comentario por Juambi 29.06.10 | 01:26

    Sí, Sr. Ruso, se puede opinar lo que se quiera, se puede calumniar o difamar, o incluso distorsionar o valorar las cosas según las etiquetas que les pongamos. Pero con argumentos, con razones, eso ya no es posible. No ha aducido ninguna razón, ningún argumento, nada en suma, para sostener lo que ha afirmado acerca de Ellacuría. Me temo que no conoce nada de esta persona. Le invito, con modestia, a que investigue, lea y se informe verazmente acerca de la vida de este ser humano excepcional, seguidor del Señor Jesús hasta dar su vida, como su obispo y amigo Óscar Romero.

  • Comentario por ruso 28.06.10 | 23:00

    M. Romero si es un martir, D. Ignacio Ellacuría no. Cada vez somos más los católicos que separamos ambas figuras y no hay color entre un obispo fiel a la Iglesia y un religioso disidente.

  • Comentario por sofía 28.06.10 | 16:34

    Creo que todos deberíamos creer en la esperanza, como él. Seguro que está en un lugar donde la esperanza se ha hecho realidad.

  • Comentario por Silveri Garrell 28.06.10 | 08:56

    Que Dios tenga piedad de él que muy la necesita puesto que pudiendo criticar a la Iglesia en cuatro cosillas pequeñas se la cargó de tronco entero. Tan solo que hubiera criticado la "confesión frecuente", la "obligada sotana", la "prohibición de sacerdotes obreros" y el "exceso ornamental litúrgico" había suficiente.

    Blogger:
    No creo que le debamos atribuir a él en exclusiva el que se cargase a Iglesia tal y como se concebía antes. Pero sí pienso que fue un burgués arrepentido. Comprendió que la miseria justifica a veces ciertos comportamientos, desde ahí aplicó la teoría del más débil. No se falla nunca tomando partido por los más desfavorecidos. Basta oir el Sermón del Monte.El resto es historia.

  • Comentario por Juambi 28.06.10 | 02:44

    Sr. Ruso, decir que Ignacio Ellacuría fue un marxista es un auténtico disparate. Filosóficamente se situó en la órbita del pensamiento zubiriano, del que fue uno de los máximos especialistas. Por si no lo sabe, X. Zubiri fue un filósofo español católico. No debiera confundir la denuncia profética con el marxismo como sistema filosófico e ideológico. Parece desconocer usted, además, la Doctrina o Enseñanza Social de la Iglesia, la cual encarnó Ellacuría como nadie. Además, un hombre en profunda comunión con su obispo, Mn. Óscar Romero, sufriendo ambos martirio por causa de su fe en Cristo Jesús.

  • Comentario por ruso 28.06.10 | 00:05

    José María Díez Alegría olvidó completamente en que consiste la caridad, si olvidamos el amor de Dios anteponiendo otras cosas por delante, se termina perdiendo la perspectiva como le ocurrió a el.
    Todavía me sigue asombrando el giro que dieron algunos jesuitas, hasta acabar siendo marxistas, Díez Alegría, Ellacuría, Llanos, de los dos últimos se cuenta que antes de su giro, eran de verdadera extrema derecha, quizás pasar de un extremo al otro sea muy fácil.

  • Comentario por Ana_MS 27.06.10 | 22:51

    Lo que no se puede negar es que fue un hombre coherente con su pensamiento. Descanse en paz.

    Un cordial saludo.

Domingo, 19 de febrero

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