Es tiempo de conversión y también de confesión, de sacar a relucir los trapos sucios y blanquear el corazón. Cada uno sabe mejor como hacerlo. Yo quiero responder a una carta que me acusa de calumniar y difamar al prójimo. Una cosa es el prójimo y otra la situación concreta que se denuncia. No ha sido mi intención condenar a nadie, faltaría más, pero sí me he posicionado frente a determinadas situaciones.
Hoy tengo que pedir perdón por utilizar la frase de gurús seudocristianos y decir que mienten. Ciertamente si uno está completamente convencido de que dos y dos son cinco, nunca podremos enseñarle que dos y dos son cuatro. Yo no quiero calumniar a nadie, he evitado nombres, no he entrado al trapo con unas frases estremecedoras “Ni salvados, ni redimidos”. Lo siento Jairo, amigo, estamos a años luz, pero yo no tenía derecho a hablar de gurús seudocristianos y te pido perdón por ese calificativo, que no te nombraba pero muchos te han atribuido.
Lunes, 28 de mayo
Isabel Gómez Acebo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez
Carlos Corral
Jose Luis Cortés
Josemari Lorenzo Amelibia
JC Rodríguez, A Eisman
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo