Estamos a un paso de la Semana Santa, la Iglesia se viste de gala para dar paso al misterio de la cruz, que se desvelará con la Resurrección. Esa es la esencia de nuestra fe y algunos la quieren cambiar. No admiten el dolor, como obra de un Dios que es padre y nos ama. Efectivamente visto así parece una contradicción insalvable. Pero no se trata un Dios sádico que disfruta enviando a su hijo a la muerte más atroz. Se olvidan que ese Dios se hace hombre para compartir la impotencia de la injusticia y la sin razón de tanta maldad en el mundo. Y se hace hombre para ofrecerse al mismo nivel que todos los crucificados del mundo. Para morir en un aparente fracaso de proyecto vital. No obstante, todos sabemos que no fue así, que tras esa muerte se encuentra la Resurrección y con ella la promesa de que a todos nos espera la misma suerte en manos de la Divina Misericordia.
Lo digo un poco cansada de leer y oír personas que se dicen católicas y reniegan de la cruz. No podrían sufrir la impotencia frente a una enfermedad, ni frente a una injusticia. A todo ello le da sentido la cruz. Porque nuestro aparente fracaso puede ser oblación. Y además porque nuestra oración puede ser fructífera y corredentora. No es cierto que Dios quiera nuestro dolor, quiere que vivamos felices. Pero es evidente que algo se truncó en ese camino hacia la felicidad. Algo que nos rodea y de lo que no podemos liberarnos por nosotros mismos. Sin embargo, nos ofrece siempre una puerta, un salvavidas. Y a cada uno según su particular manera de ser. Por eso es tan importante respetar a los demás. No somos calcos unos de otros y la convivencia puede ser un infierno si no hay un mínimo de buena voluntad y también de sacrificio personal.
¿Por qué huye todo el mundo del dolor?. ¿Tienen miedo?. ¿No lo aceptan?. La misma vida comienza con un parto doloroso. ¿No es eso un camino, una señal que advierte lo mucho que va a costarnos encontrar la felicidad?. Esa felicidad que es plenitud y que aquí solo podemos balbucir con pequeños bosquejos. Miente quien dice que Dios no quería la cruz para su hijo. Fue Dios mismo quien se hizo hombre para compartir el fracaso de la muerte indigna, que tantísimos seres humanos padecen desde que el mundo es mundo. Si eso no se comprende, la fe se derrumba al primer contratiempo, como se derrumban los matrimonios que se construyen sin una sólida base de entrega y sacrificio personal.
Es cierto que no podemos cargar las tintas en el dolor. Que no es sano reconcomernos en estúpidos escrúpulos. Pero no caigamos en las manos de los gurús de la Nueva Era, que pretenden sanar nuestro interior con mantras suaves de músicas celestiales. La vida es dura, y sin embargo tiene sentido. Y el dolor asumido y ofrecido, tienen sentido. Y quien diga que eso no es cierto, miente. Hace una seudoteología desmitificadora que ya no es católica y si mi apuran ni tan siquiera cristiana.
Yo puedo enamorarme de las palabras bellas y hermosas de un poema, pero eso no me debe hacer olvidar que tengo que ganarme el sustento todos los días y hacer una serie de tareas responsables para que mi convivencia con los demás sea la mejor posible. Y en ese aprendizaje estamos todos en el mismo barco. Unos lo tienen muy fácil, pero otros por muy extraño que nos parezca son condenados a una mísera existencia. Y nosotros tenemos que liberarlos de sus cadenas pero también ofrecerles un sentido a su vida. El sentido del dolor, de la injusticia, lo trasciende nuestra fe. No le suprimamos ni un ápice de su terrible suerte. Está ahí desde el parto de la humanidad. Y sólo finalizará cuando llegue la Parusía.
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De acuerdo con los últimos comentarios.
También sencillo y va a lo esencial el artículo de Pagola ¿qué hace Dios en una cruz?
que abstrae la humanidad concreta de Jesús en la humanidad como concepto general. Por lo demás es algo que nos afecta a todos. Todos somos humanos, pero cada uno es un concrreto humano, con una vida más alegre y "suertuda", o con una vida más arrastrada y sufriente. Está en uno mejorar eso, y asumir las dificultades con sentido cristiano, cuando te acompaña la fe entre las fuerzas espirituales. Pero en esa humanidad concreta hay millones de casos cuyas vida arrastradas tiene su causa en otros cuyas vidas son de lujo, y en un modo de organizarnos socialmente que es injusto hasta la médula, lo cual ningún concepto de humanidad común, ni en nosotros ni en Jesucristo va a acallar. Por eso es tan vital reconocer la humanidad concreta de Jesús, para confesarlo como Cristo de Dios, y saber de queé modo él es Mesías, cómo es su Dios, cómo nos salva, de qué nos redime, qué es el pecado, y cuál es su sacrificio. Paz y bien. Saludos.
Última idea por si a alguien le sirve. Yo creo que hay que diferencias, sin separar, al hablar de nuestra fe en Jesucristo, el plano de una antropología teológica fundamental, y así decimos que Dios en Cristo se hace humano, y según esa condición común, asume lo que la vida tiene de cruz, pues la vida también es esto, ¡pero no sólo!, en su finitud y pecado, y desde la vida humana, hasta pasar por la muerte, la salva por el Amor y recuperala para la VIDA. Y el plano histórico-ético de cómo Jesús es hombre concreto, y por tanto, por qué al ser de ese modo concreto otros lo hacen víctima, con injusticia absoluta, y en la cruz, como castigo de un apestado. Qué hace, cómo vive o qué dice para que otros lo traten así en nombre de Dios, es vital responderlo, para saber de su humanidad concreta, de cómo es su Dios, y cómo seguirle. Es esto lo que salva de la abstracción metafísica a la teología del sacrificio expiatorio de Jesús. Hay que cuidar mucho esta "mezcla" para evitar una fe
Lo que si veo, es que todos coincidimos que en principio no hay que buscar el dolor y que debemos ayudar y aliviar a quién lo sufre.
Yendo al asunto de Jesús, nos encontramos otra vez con lo de siempre, que no todo nos ha sido revelado y que ninguno conoce todo el plan de Dios, como el de nuestra salvación, pero si se nos ha rebelado que la muerte de Jesús y sobre todo su posterior resurrección, forma la parte principal de dicho plan, Dios no es alguien que disfruta de nuestro dolor, enviando a su Hijo a padecer como un hombre, nos enseña que todo será vencido, incluso la muerte. Se nos olvida muchas veces nuestro desconocimiento sobre Dios, el cual puede llegar a nosotros por cualquier camino, también hacerse presente en nuestro dolor que puede adquirir valor de salvación, sin que ello tenga que contradecir lo que he puesto al principio, por que Dios está sobre todo con los que sufren, aunque a veces no lo parezca, esto último me ha hecho dudar muchas veces.
¡Hombre, Saruce! Qué concepto más constructivo tienes de mí, ¡y solo por opinar diferente!
He de reconocer que me gusta más la perspectiva que tiene Jairo acerca del dolor y el modo de vida con el que Jesús quizo ejemplificar a los hombres de su tiempo. No hace falta ser un creyente al uso, ni acudir a los rituales y las procesiones en competición devota, para darse cuenta que uno está de acuerdo ante esa postura positiva de vida y de comprensión de nuestra realidad humana. Es ante todo una visión entusiasta, una perspectiva coherente con lo que se vislumbra que es la esencia de Dios. Por eso he comentado en su post que me parece una magnifica explicación de lo que siempre me pareció horrendo a ojos de la explicación cavernaria.
Le nace a uno estar de acuerdo, pues armoniza con los tiempos el mensaje cristiano y entiende el conocimiento de las escrituras como algo evolutivo, en constante relectura y progreso. No se empecina en los fundamentalismos.
Calleja,
De acuerdo en q hay cruces inevitables por el mero hecho de venir al mundo y otras -muchas- q son consecuencia del pecado, de la injusticia. Pero no creo q aquí nadie defienda una teología de la cruz anselminiana, lo q se defiende es que Jesús sí nos salva y nos redime, y esa muerte concreta- no querida por Dios, pero sí permitida- es a donde le conduce su forma de vivir cumpliendo la voluntad del Padre, aun comprendiendo q van a matarle por esa fidelidad. Le mata la injusticia humana, pero le matan por seguir la voluntad del Padre. Pero esa vida de Jesús entregada a los demás por fidelidad al Padre, q culmina cuando la entrega definitivamente confiadamente en la cruz, nos salva, nos hace partícipes de la vida de Dios a los q nos unimos a él.
Manuel_RH,
Estoy muy de acuerdo con todo lo q dices, pero es q estoy segura de q lo mismo pensamos todos nosotros.
Lo q nos salva es Dios-con-nosotros su encarnación-vida-muerte-resurrección a la q podemos unirno...
Sofía, lo que dice es lo más coherente que he leído aquí:" la cruz es inevitable, hay que transformarla en luz con el amor..." Sí pero es inevitable por la maldad de los hombres. Dios nos mandó a su Hijo para que le escucháramos, no para que le matáramos. Jesús dijo que para seguirle teníamos que tomar nuestra cruz; pero no porque El lo quiera, sino porque ya sabía que otros nos la echarían encima. La cruz es un patíbulo convertido en signo del máximo amor; pero es un invento humano, no una herramienta de Dios. La cruz de Cristo como las cruces que les endilgamos a otros, pobres seres inocentes, y como las balas con que matan a sus testigos... nada de todo esto creo que sea querido por Dios, y menos para redimir a nadie. Y pobres de nosotros que no sepamos concebir que la acción salvífica de un Dios Todopoderoso, no haya podido realizarse de otra manera que mediante un ejercicio de horrenda crueldad. Tratemos en primer lugar de no cargar a nadie con más cruces injustas e inhumanas...
Sofía, sí a la primera parte; me convence, bien pensado en teología de la redención; no a que la cruz, la cruz concreta de morir como Jesús, así, injustamente a manos de otros que pisotean tu vida y dignidad hasta el escarnio, es inevitable. No lo dices, pero el uso de cruz y víctima, es demasiado amplio en teología; lo utilizamos para todo, y con tanta ambigüedad, figuramdamente con tal amplitud, que llegan a perder su sentido preciso entre los males de la vida. (Pasa, salvando las distancias, como con el concepto víctima en la vida política y social; si no se afina, todos lo somos de todos en algún sentido, y todo el mundo habla de los suyos como las víctimas). Estamos cerca. Te agradezco con que fuerza incorporas lo de encarnación, vida, pasión... Pero en Jesús no es sólo la cruz de una vida, digna y limpia, pero siempre es con cruz, sino la cruz de una injusticia absoluta contra su dignidad de persona. Creo que me explico. Damos pasos.
Acabo de ver el comentario de saruce y empieza a entrarme el mismo síndrome.
Pues eso es todo amigos.
Jesús no sólo nos enseñó a ser la imagen del Padre que él quiso que fuéramos, sino que con su encarnación -vida-muerte-resurrección nos abrió el camino de la vida eterna, pues quien vive y muere con él resucita con él. Es Dios con nosotros. Y no generalizaré sobre el tipo de personas que comparten la vida de Dios, lo sepan o no, al compartir la forma de vivir de Jesús: el Amor al estilo de Dios. Simplemente ahí tenemos el testimonio de sus discípulos y podemos creer en él o no.
Pero todo cristiano debe creer que la encarnación-vida-muerte-resurrección son el misterio de nuestra salvación. Y por eso, considerar a Jesús El Maestro, no un maestro de tantos, La Revelación de Dios: "Este es mi Hijo Amado. Escuchadle" (y sed consecuentes) La salvación no es del q dice "Señor Señor", sino de quien es salvado por el Amor, xq ama al estilo de Jesús y está unido a él en la vida-muerte-resurrección.
La cruz es inevitable, hay que transformarla en luz con el amor.
Saludos
Carmen, amiga mía, he llegado a la conclusión de que el único que está "out" es un servidor, es decir, yo.
Me encuentro incapaz de comprender a más de uno.
Y creo que me está entrando una ansiedad o síndrome de comentarios incomprensibles, que me va a llevar a la soledad del desierto.
Me he dado cuenta de que cada día entiendo menos de lo que dicen otros, que supuestamente se hallan en el mismo lado de la autopista que yo. Me lo haré mirar.
Antes de despedirme de este post, desearía comentarle a "musa", ese/a guerrillero/a ateo/a, con disfraz de inocente cordero degollado, que me resulta lastimoso que Dios no te consulte antes de hacer algo. ¡Con lo bien que le irían las cosas a Dios con tu asesoramiento!.
Babylon, ¿a qué escuela perteneces?.
Se te ve el plumero al tratar de enfrentar a Carmen Bellver con Jairo del Agua.
Pero lo del Maquiavelo del siglo XXI, ¿no iba por ZP?.
Es que os corroe la envidia.
¡Mecachis!
No, Calleja: primero se hizo víctima. Puesto que hay que tener en cuenta que el mero hecho de la encarnación en un mundo finito e incompleto, sometido al dolor y a la muerte, solidarizarse con nuestra humanidad y ser Dios-con-nosotros, es hacerse víctima del dolor y de la muerte para mostrarnos que el Amor la puede superar. Eso no quiere decir que el valor salvador esté en el dolor y en la muerte sino en el amor que lo supera y transforma en resurrección.
Su vida nos enseña a enfrentarnos al mal con el bien y que la cruz inevitable se transforma en luz.
Es cierto que en la forma concreta que ocurrió su muerte fue víctima de unos poderes religiosos y políticos concretos, que no aceptaban el mensaje de su vida, y que Dios le dio la razón resucitándolo, pero el mensaje de Jesús es el de los evangelios y me temo que incluye la promesa de que tendremos que tomar la cruz (inevitable) y seguirle, si queremos ser sus discípulos. Algunos prefieren darle lecciones a él.
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Sofia, muy atinada la aclaración.
Si entro a estos temas, casi sólo a estos temas sobre Jesús, es porque pienso que aquí nos jugamos el ser o no ser de un critianismo honesto consigo mismo, y por ende, verdadera mediación salvífica. A lo mejor le doy un tono de corrección, pero es de "aprendizaje"; mil veces lo mismo, ¿cuál es la memoria honesta que historiza la presencia real de Jesucristo, por su Espíritu, hoy? Que otro lo diga más sencillo, pero sumando la teología del amor redentor a esto. Paz y bien.
Sofía, "el amor se hizo víctima por nuestra salvación", sí, pero primero hay que reconocer que "lo hicieron víctima y por qué lo hicieron, y lo harían mil veces, unos más que otros. Todos de muchos modos, sí; pero hay que darle traducción social y eclesial, y reconocer que en el modo de ser Mesías de Jesús hay una preferencias espirituales y morales que lo hacen víctima mil veces. Y yo no soy dado a decir quiénes dicen hoy "éste no es mi Dios", pero sí digo que las Iglesias, la mía también, vuelven a dar por hecho que ellas no, que ellas saben saben siempre quién es el Dios de Jesús, por este orden; y esto es muy peligroso; y digo que los que más se acercan a esas iglesias, en muchos casos, menos quieren saber de las condiciones sociales y personas que más convierten a Jesús en víctima, ayer y hoy. Queremos quedar ricos, poderosos, "inocentes", y evangelizados. Todo a la vez. No tengo más clarividencia en el tema, a menos que fuese un diálogo en vivo y en directo. Saludos.
Bueno, Calleja, estando de acuerdo en la mayoría de sus puntualizaciones, me pregunto quienes son los que dicen hoy día "este no es Dios" y "este Dios no es nuestro"
Y desde luego que no hay que separar la vida de la muerte de Jesús, pero es que van en el mismo lote la encarnación-vida-muerte-resurrección. El mero hecho de encarnarse en este mundo convierte en víctima al Amor. De modo que aun estando de acuerdo con lo que dices lo veo compatible con lo que dice Carmen. El AMor se hizo víctima por nuestra salvación, dejando bien claro que lo que nos salva es el amor, no el dolor -inevitable.
No sabía que este post nacía como contesta sibilina a otro de Jairo del Agua. Efectivamente, ¡qué diferencia del uno al otro!. A Jairo da gusto leerlo, su bonhomía, su positividad y alentadora interpretación de la experiencia vivida por Jesús, su transparencia, su estimulante perspectiva humana alejada de las actitudes condenatorias y masoquistas... en definitiva, su limpieza psicológica y su felicidad irradiante hacia los demás, la vida como búsqueda de la felicidad a pesar del dolor inevitable, el convencimiento bondadoso de que Dios quiere eso para nosotros y no el sufrimiento como defienden algunos insanos, frígidos y perturbados mentales.
...con estos simples apuntes. Me asombra la enorme facilidad con que quienes se erigen en maestros supremos de la cosa reparten calificativos de cristianos-seudocristianos, ortodoxos-heterodosos, creyentes-ateos, con lo complejo que es todo eso, tanto que los dogmas, al definir en términos precisos, fueron dejando por el camino girones de caridad, lo único importante.
Mucho habremos aprendido cuando seamos capaces de discernir que el dogma mata y que la caridad redime; que empuñar la verdad es signo de guerra mientras que abajarse a la compasión y la caridad es camino de vida.
Si no podemos evitar del todo el dolor, nuestra primera obligación es mitigarlo en la medida de lo posible. Y, cuando no nos sea posible, asumirlo, asimilarlo, domesticarlo, entendiendo que la hermosa vida que Dios nos regala cada segundo no deja de ser viacrucis, corona de espinas, cruz. En suma, instrumentos que nos sensibilizan extraordinariamente sobre Su amorosa presencia.
"Gurús" (maestros espirituales) y "seudocristianos" parece contradictorio. Si, además, "mienten", la cosa resulta de cirujía. Es obvio que este disparate camina a rebufo del post de Jairo, sanamente crítico, luminoso.
Pretender resolver los arcanos misterios del sentido del dolor, de la redención y de la resurrección en unas pocas líneas, tratando, además, de "desfacer entuertos", es enormente quimérico y pretencioso, digno de mentes puntiagudas, por no decir aletargadas o fundamentalistas.
La primera condición para abordar esos temas con garantía es manejar una mente abierta, crítica, dispuesta a la inmolación personal, con tal de generar algo de luz, consuelo y esperanza. La "Cruz" de Jesús obedeció a muchas otras complejas causas que la voluntad divina.
En cuanto al dolor, incluso el agudo, tan connatural, reviste caracteres sacramentales sobre la presencia real de Dios en la vida de casa ser humano.
Disculpen los comentaristas por entrometerme con estos simp...
por qué no pudieron soportar a ese Dios, y lo matan en Jesús. Todo esto es vital,
antes de dar contenido teológico a la cruz redentora, para entender por qué
esa cruz y por qué esa reacción de los más religiosos y poderosos. ¿Por qué?
¿Qué les indignó tanto en Jesús y, por tanto, qué no ha muerto para siempre
como modo de vivir y amar? Es muy importante darle todo su valor a esa vida
previa a la muerte, para dar cuajo al seguimiento, y encarnar la teología de
la cruz redentora. No vale escapar con "todos somos sus verdugos por el pecado". Sí, cierto, pero antes, en la historia, por qué los poderosos en la fe y la ciudad dicen más que nadie éste no es de Dios, o este Dios no es nuestro. Qué hace o dice Jesús, que companías tiene, para que digan esto. Esto es vital para dar significado a la cruz que redime y a la resurrección. ¿Qué modo de vivir resucita con Jesús y quiénes quedan más desautorizados? No corrijo a nadie, sólo que esto es vital pa...
Carmen, amiga, si entro a este tema es porque me importa mucho en la fe;
creo que el discernimiento cristiano tiene aquí algo vital, donde tenemos que
entendermos. No es por razones sociales, mis filias o fobias, sino de dar encarnación a la fe, partiendo de la vida y obra de Jesús lo más posible. En este sentido, tenemos que pasar
por la cruz, y Jesús pasa por la cruz; la vida es también esto, y asumida
con dignidad es "redentora" siempre; pero cuando la cruz es por causa de la
injusticia contra "el justo", Jesús, y contra las víctimas, hay que
reconocer que no es casual, o no sólo que todos somos pecadores, víctimas y verdugos
en algún sentido, o no sólo que es el camino salvador de la vida... antes, primero, hay que reconocer que a Jesús lo matan por cómo vive, por las acciones, palabras y compañías que acepta, ... hay que reconocer por qué muchos no pudieron soportar esa manera de ser Cristo de Dios, o sea, por qué no pudieron soport...
"Se trata de que Dios hecho hombre adoptó el papel de víctima para triunfar sobre el mal con la Resurrección, fue un acto voluntario y generoso". Que no Carmen, que creo que te equivocas, que esto es después. Dios se hace hombre entre y como los más sencillos de la tierra, y los hombres, sobre todo los más poderosos en la religión, la política y la propiedad, lo hacen víctima porque su proceder y palabra, la de Jesús, les es inaceptable, y ese Dios no es el suyo, lo prefieren muerto para siempre. Son ateos respecto del Dios de Jesús. Luego viene la teología de la cruz redentora, legítima en sus mejores versiones, pero cuando ha asimilado ese escándalo histórico de la cruz; si no asimila que Jesús es nuestra víctima, pero sobre todo fue, lo es, de los más poderosos en todas las relaciones sociales y religiosas, la teología de la cruz redentora salta de la encarnación a la cruz, sin pasar por la vida que le hizo víctima, que históricamente le obligó a serlo. Luego, la teología, "eligió"
Sissel se parece algo a Ana Rosa Quintana, pero Sissel es soprano. Sissel nos lleva al AVe Verum Corpus de Mozart, una reflexión profunda sobre el "mírame" o "mirarán al que traspasaron".
Ana Rosa habla hoy de escándalos de consagrados. El hombre de la gabardina. Pero aún no han hablado los psiquiatras ni los pediatras. Hay que esperar a que hablen ellos, siempre que sepan hacerlo.
No se quede con las ganas, escuche esto.
http://www.youtube.com/watch?v=3m9wYVz7ZwA
Con afecto.
José Antonio Pagola, ¿Qué hacía Dios en la Cruz? Me salta: "mírame"; y yo respondo con las palabras de San Juan tomadas del Antiguo Testamento: "Mirarán al que traspasaron".
San Juan 19, 36-37: "Y todo esto sucedió para que se cumpliera la Escritura: No se le quebrará hueso alguno. Y también otra Escritura dice: Mirarán al que traspasaron." El versículo 35 de este mismo capítulo termina diciendo:
"El que lo vio lo atestigua y su testimonio es válido, y él sabe que dice la verdad, para que también vosotros creáis". Y además, Lo que afiriman las escrituras acerca de él, versículos 36 y 37 antes citados. Es decir, no solo lo digo yo para que creáis en él, sino que escrudiñad en las escrituras, "no le quebrarán ni un hueso".
Tambien lo hace constar el creyente de Patmos( S.Juan), " Mirad, viene acompañado de nubes: todo ojo le verá, hasta los que le traspasaron, y por él harán duelo todas las razas de la tierra. Sí. Amén".
Salmo 90: "Sácianos de tu Misericordia".
Yo si veo sentido al sufrimiento de Jesús en la Cruz, Dios se hace hombre, ama al hombre y lo ama de tal manera que asume en si los sufrimientos de todo el género humano, de ahí su terrible Pasión. El significado de la Cruz es esperanza, Dios nos dice: yo he pasado por lo mismo por lo que vosotros estáis pasando ahora; os amo y estoy con vosotros en vuestro dolor. Esa Cruz es esperanza para el género humano porque el mismo amor que salvo a ese Cristo sufriente y que transformó la aparente derrota en la victoria de la Resurrección, ese mismo amor nos dice que nuestro dolor y sufrimiento (dolor que Dios no quiere pero que está en el libre discurrir de los acontecimientos de la vida) será recompensado con la Resurrección, el dolor y la muerte se convertirán en gozo y vida. Ese es el significado de la Cruz, pero insisto para poder entenderlo hay que tener una alma dispuesta a la espiritualidad.
Y a mi si me parecen muy interesantes los comentarios de Ruso, siempre muy sabios y acert...
Vivir una vida de dolor sin sentido nada tiene que ver con Jesus .
"Luego, no le veo sentido alguno al dolor de Jesús en la cruz. No sé para qué tanto misterio y tantas adivinanzas. Para qué ese dolor horrendo, ¿para justificar el dolor de los siguientes que vengan?. Yo se lo hubiera ahorrado."
Nadie es menos digno de Jesus por no haber sufrido lo suficiente ero si por haber creido lo suficiente.Saludos
¿No había acaso otra alternativa? Pues claro que sí.
En definitiva, que no le veo sentido alguno a los relatos religiosos, ni al sentido profundo y arcano que intentan transmitir, menos aún el del dolor purificador y salvífico de un Hijo que muere de forma inenarrable en nombre de su Padre (hasta los conceptos me resultan incomprensibles). Más que aclarar, confunden más la realidad.
Es una opinión personal, que tieniendo en cuenta donde la expreso, no va a ser compartida. Sin embargo, si pediría que no fuera tomada como una ofensa, y sí como un aldabonazo como presentación a uno de los millones de pareceres distintos que existen.
Simplemente, contestando al comentario de Ana, menciono que en el Eclesiastés hay nihilismo para dar y tomar. Luego evidentemente no todo el monte es orégano, y hay conductas de vida religiosa como personas existen en el mundo e interpretaciones se hagan de aquel o aquel otro pasaje de la Biblia. Aún así, las posturas conservadoras e inmovilistas ante cambios que repartieran riquezas, derechos y libertades han sido el pan nuestro de cada día dentro de los ámbitos exclusivistas y de poder de las altas instancias religiosas, que al fin y al cabo, eran los que contaban a la hora de cambiar las cosas. Es un axioma histórico, como ocurre con todo el que tiene poder, que para que abandone o comparta la poltrona cuesta Dios y ayuda.
Luego, no le veo sentido alguno al dolor de Jesús en la cruz. No sé para qué tanto misterio y tantas adivinanzas. Para qué ese dolor horrendo, ¿para justificar el dolor de los siguientes que vengan?. Yo se lo hubiera ahorrado.
Yo no sé si la gente sabe leer o interpreta lo que lee desde su subjetividad. Nadie quiere el dolor, ni el sufrimiento. Pero forma parte de la vida. Se trata de que Dios hecho hombre adoptó el papel de víctima para triunfar sobre el mal con la Resurrección, fue un acto voluntario y generoso. Eso mismo se nos pide a los cristianos, ni más ni menos, que sepamos vencer el mal con el bien.
Por otra parte la máxima expresión de oblación se encuentra en la frase "Padre en tus manos encomiendo mi espíritu". Cuando se llegua a esa frase, ya nada es igual que antes. ¿Pero se llega?.
Buena Cuaresma
El dolor por el dolor es masoquista, vivir pensando en ese dolor futuro es insano y contraproducente para los que nos rodean, pensar que todo lo que hagamos y el mundo entero es vanidad sí que es nihilista (para Ana: Eclesiastés: todos los capítulos, del 1-12. ¿De veras crees que el nihilismo está ausente en la religión? Suele ser un arma que se utiliza para negar esta vida y defender otra imaginaria, para no cambiar las injusticias y para no esforzarnos en mejorar, pues ¿para qué? como dice el Eclesiastés). Nada nuevo bajo el sol, por tanto).
No creo que los cristianos hayan dejado nunca de luchar por este mundo. Las escuelas, los hospitales, los talleres, las diversas asociaciones dan testimonio de todo lo contrario. Así que lo ofensivo es que alguien ponga en duda que no nos dejamos las pestañas por un mundo mejor, con las limitaciones humanas, todos las tenemos, y con la ayuda del Señor
Me parece muy interesante el comentario de ruso. Estoy de acuerdo con lo que dice respecto a los comentarios de los demás (lo de Jairo no lo sé porque no lo he leído)
Yo tengo claro como Calleja, que no se pueden separar la vida y la muerte de Jesús, y eso es lo que termina en resurrección, pero mirando esa vida de Jesús que para un cristiano es la imagen humana de Dios me pregunto cuál debe ser la actitud humana ante el sufrimiento y él me contesta con sus palabras y obras:
- Luchar contra el sufrimiento, curar, compartir, ayudar....(pasó haciendo el bien)
- Estar dispuesto a asumir el sufrimiento inevitable que se deriva del compromiso con el bien (tomar la cruz inevitable
- Aceptar el misterio del sufrimiento inevitable que no se puede comprender poniéndolo en las manos de Dios.
Y sobre todo sé que tras la muerte -también las pequeñas muertes de todos los días- viene la resurrección
Esas son mis conclusiones a la luz del evangelio.
Saludos c...
No es una visión puramente hedonista la que proclamo, pues me refiero a que la mayoría de los sacrificios y esfuerzos que realiza el ser humano, siempre que sean desempeñados libremente, llevan consigo por lo menos el placer de lo "bien" hecho, de estar tranquilo con nuestra conciencia, de estar firmemente convencidos de que has hecho y haces algo digno para la sociedad... y ése es en definitiva otro tipo de "placer". En este sentido, el sacrificio queda soterrado por el bien último que se persigue. Es una visión positiva que debemos acoger si no queremos regodearnos en todos esos sentimientos dañinos y pre-ocupaciones que nos predisponen hacia el pesimismo (la vida como valle de lágrimas).
En el caso concreto de una enfermedad muy dolorosa, cuando llegue, si es que llega, interesarnos porque las leyes y los avances médicos nos eviten los sufrimientos y dolores innecesarios. No sufrir como JP-2 en aquella ventana, ni hallar motivos masoquistas para ello.
De esto que están uds. hablando hay, en el Blog de Jairo del Agua, 2 artículos estupendos y recientes sobre el dolor, mucho más claros, racionales y transcendentes de cuanto aquí he podido leer.
Lean artículos positivos y que formen una recta conciencia. Y no a los calumniadores y descalificadores de turno.
Éstos o éstas, los que se dedican a machacar a los evangelizadores de verdad, ni siquiera son cristianos. Porque a los cristianos se les conoce por el amor y la ayuda que se profesan, es decir, "por sus frutos". Por desgracia, hay bloggers que se creen supercatólicos y ni siquiera demuestran ser cristianos.
Los de Isaias e Inmaculada, no buscamos el dolor y tenemos miedo, pero es lo más normal no buscar el sufrimiento y tampoco tenemos por que ir a buscarlo, aunque la vida te lo trae muchas veces, pero confiando en Jesús, podremos con el.
Por último el de mi "enemigo" Caminante, no se trata de revolcarnos en el dolor, como creo que el critica a quienes lo hacen, aunque de esta gente he visto muy poca en mi vida, si es eso lo que ha querido decir, tiene toda la razón, si no de asumirlo como ha dicho Carmen.
Si el post iba a rebufo del de Jairo del Agua, no hay duda que se puede calificar a este señor de gurú.
Yo creo en la buena voluntad de la gente y estoy seguro que Jairo del Agua es buena gente, pero efectivamente no comparto su visión edulcorada de Dios. Ese Dios que no hace justicia a las víctimas no puede ser el Dios de vivos y muertos.De manera que volvemos a lo de siempre, aprendemos a amar con dolor. Y no hay vuelta de hoja.
interesante lo que rsulta interesante para este obrero del cinturon de Pamplona.Ruso fuma un poco mas de maria.El hombre de los resúmenes.Quién te ha pedido que metas la cuchara en este arroz? No nos interesa lo que a ti te resulta interesante.Buaff!! Vaya con el dinosaurio este.
Cántanos otra que aburres.
Interesantes comentarios, El de Saruce reviviendo su dolor, dicen que muchas veces preferimos sufrir el dolor a verlo en un ser querido, sobre todo en el de un hijo, pero hasta que no te toca en primera persona, no puedes saber lo que es el dolor de sufrir una dura enfermedad, en este sentido, no puedo ponerme en la piel de Saruce.
El de Musa, que nos cuenta la actitud que parece que tiene nuestra sociedad hoy en dia respecto a esto: "No se coman la cabeza señores, a vivir la vida, que son tres días. Cada vez más vivimos de espaldas al dolor, como si así pudiéramos esquivarlo, recientemente falleció un familiar y alguno no quiso ir a verlo en sus últimas horas, era un poco indiferente ya que estaba sedado, pero oír que "me dan repelús estas cosas, indica como cada vez más intentamos evitar todo esto.
D. Nicolás recordándonos que el mismo Jesús le pidió a Dios que le apartase de su sufrimiento, aunque se nos muestra otra vez como ejemplo, aceptando la voluntad del Padre.
Lo siento, pero llevo muchos años en este mundo, para aceptar en silencio que alguien trate de explicarme el "misterio de la cruz" mediante enigmas.
Mi fe me indica que Jesús de Nazaret el Hijo de Dios hecho hombre, vino al mundo a salvarnos, y para ello no nos dejó puzzles para recomponer, ni acertijos para adivinar, ni jeroglíficos para traducir.
En los evangelios sus palabras son sencillas, inteligibles hasta para los más pequeños y sencillos de mente, y si acaso alguien no llegaba a entenderlas, les ayudaba con parábolas.
Por favor, José Ignacio Calleja, yo no puedo asumir tus palabras como "buenas". En primer lugar, me resultan incomprensibles, las ideas que plasmas son confusas para mí, y no llegan a tener sentido.
Mi dimensión es la de cristiano de a pie, tocando tierra.
Es posible que después de tu escrito te sientas a gusto, pero amigo mío, no hay quien te entienda.
¿Lo traducirías para gente llana y no teóloga?.
Un sincero abrazo.
a los hechos; sin llegar tan rápida a la teología de la cruz, y por eso mismo, sin explicar la cruz en términos de una vida concreta, la de Jesús. Yo creo que, así, gana mucho la cristología y la vida cristiana. Saludos cordiales.
"...dar paso al misterio de la cruz, que se desvelará con la Resurrección. Esa es la esencia de nuestra fe y algunos la quieren cambiar. No admiten el dolor, como obra de un Dios que es padre y nos ama. Efectivamente visto así parece una contradicción insalvable. Pero no se trata un Dios sádico que disfruta enviando a su hijo a la muerte más atroz. Se olvidan que ese Dios se hace hombre para compartir la impotencia de la injusticia y la sinrazón de tanta maldad en el mundo. Y se hace hombre para ofrecerse al mismo nivel que todos los crucificados del mundo". Creo que esta frase debes recomponerla, Carmen, acogiendo en la causa de la muerte el modo concreto cómo Jesús vive, y por tnato, quién y qué resucita. Yo creo que entras en la teología de la cruz sin reconocer la vida en libertad de Jesús, y cómo elige en fidelidad a Dios un modo de vivir que casi sin excepción es objeto de condena religiosa y política. A su lado, toda la teología que introduces, a su lado; obedeciendo a
Tener miedo al dolor, al sufrimiento, es normal, está dentro de nuestra debilidad humana, al igual que tampoco entendamos por que a veces pasamos por etapas en la vida en las que parece que todo se desmorona. Somos débiles humanos pero los cristianos tenemos la suerte de saber que no estamos solos que Cristo nos ama y está a nuestro lado, en nuestro dolor, en nuestras penas, en nuestras alegrías , en nuestra vida. La vida es un aprendizaje, una etapa en el camino que no finaliza con la muerte, sino que ahí comienza, precisamente a partir de ese momento comienza la verdadera vida. Pero claro, esto no es fácil de entender, es necesaria una espiritualidad y todo el mundo no la tiene, lo más triste es que haya sacerdotes y religiosos que no la tengan, que no sepan, ni entiendan y por lo tanto no puedan enseñar el verdadero significado y valor de la Cruz. No, la Cruz no es fracaso como algunos predican, es Victoria, la victoria del hijo de Dios y nuestra a la vez sobre la Muerte.
Tener miedo al dolor, al sufrimiento, es normal, está dentro de nuestra debilidad humana, al igual que tampoco entendamos por que a veces pasamos por etapas en la vida en las que parece que todo se desmorona. Somos débiles humanos pero los cristianos tenemos la suerte de saber que no estamos solos que Cristo nos ama y está a nuestro lado, en nuestro dolor, en nuestras penas, en nuestras alegrías , en nuestra vida. La vida es un aprendizaje, una etapa en el camino que no finaliza con la muerte, sino que ahí comienza, precisamente a partir de ese momento comienza la verdadera vida. Pero claro, esto no es fácil de entender, es necesaria una espiritualidad y todo el mundo no la tiene, lo más triste es que haya sacerdotes y religiosos que no la tengan, que no sepan, ni entiendan y por lo tanto no puedan enseñar el verdadero significado y valor de la Cruz. No, la Cruz no es fracaso como algunos predican, es Victoria, la victoria del hijo de Dios y nuestra a la vez sobre la Muerte.
Lunes, 28 de mayo
Isabel Gómez Acebo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez
Carlos Corral
Jose Luis Cortés
Josemari Lorenzo Amelibia
JC Rodríguez, A Eisman
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo