Hoy he recibido una buena dosis de nostalgia. “La sombra del ciprés es alargada”, es la sombra de un clásico que nos deja huérfanos de su humanismo, de su reciedumbre. Miguel Delibes se nos ha ido pero permanece su obra que es literatura y es España. Imprescindible en cualquier biblioteca, para conocer toda una época de este país.
Para mi gusto “las ratas” quedaba demasiado local, tan apegada al suelo árido de Castilla que resultaba difícil para una joven mediterránea. Fue un libro de estudiante, de esos que te obligaban a leer en el Bachillerato del franquismo. Entonces Delibes era un periodista que escribía libros y había recibido el premio Nadal. No disfruté del recio castellano hasta una década más tarde. Con esa brillante aportación que es el monólogo de “Cinco horas con Mario”. La obra se interpretó en el teatro por Lola Herrera y todo el aforo se llenó de universitarios que estaban obligados a leer esa pieza soberbia de la literatura. Teatro y narración de la mano en una España de posguerra que nos enseñaba como el sexo débil era mucho más fuerte de lo que podía aparentar.
Lunes, 28 de mayo
Isabel Gómez Acebo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez
Carlos Corral
Jose Luis Cortés
Josemari Lorenzo Amelibia
JC Rodríguez, A Eisman
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo