Tengo que reconocer que me he quedado esperando una refutación de nuestro insigne exorcista padre Fortea al teólogo Masiá. Imaginaba un debate tipo duelo, una de esas buenas películas del oeste, solos frente a frente y yo detrás de los cristales, asomando apenas la cabeza. Así que no que no tenía sentido blandir el catecismo para recordar las verdades de la fe, que según la Iglesia católica debemos creer. Y en caso de no entender, debemos poseer la suficiente humildad para reconocer que hay asuntos que nos superan. En el plano de las ideas los filósofos y los teólogos son como los corredores con maillot amarillo, van despegados del pelotón circulando por libre y entre ellos. El resto de los creyentes, para andar por casa, no utilizamos maillot, nos basta el chándal. Si eso es tener una fe inmadura, bendita fe. A mí la fe madura me está dando en la nariz que es esa que cae por su peso en el suelo y se pudre sin remedio.
Y en esas estaba poco antes del miércoles de ceniza esperando que nos hablasen del demonio de modo contundente, sin necesidad de adornarle de cuernos y rabo, aunque lo vistieran de Prada. Pero mira por donde después de desmitificar el demonio, en un plis plas nos encontramos con la figura de Buda, para a continuación hincar el diente al pecado. Qué es eso de ir por el mundo con sentimientos de culpabilidad, cuando un sencillo curso de inteligencia emocional supera las absurdas creencias que tanto daño han hecho en la historia de la Iglesia. Porque ese es el mantra del teólogo progre: Buda, Zaratustra, Jesucristo, incluso Mahoma. Grandes pensadores, mitos de la historia, que confluyen como ríos en una misma desembocadura.
Hemos de reconocer que el diálogo con otras religiones ha ocasionado un éxodo patético de las iglesias. Si no hay culpa, no hay pecado, no hay perdón, no hay confesión, y todos somos salvos gracias a la misericordia de Dios. ¡Puf, cuánto mito para mentes infantiles!. Pero no es así, porque Jesucristo murió para redimirnos del pecado. Y a mí la serpiente me parece un bichejo que lleva acompañándonos tanto tiempo, que cuanto más lejos mejor. El desastre del paraíso quedó arreglado gracias a un sacrificio que sigue en vigor, que renovamos en cada Eucaristía. Y aunque seamos pura miseria llena de pecado, sabemos que hay una puerta abierta que nos dejará limpios como una patena.
Me he divertido con las chanzas del padre Fortea y los incondicionales de Masiá. Hay que estudiar teología para llegar a decir simplezas de gran calado que gustan mucho a los sincretistas y relativistas. Esos de todo a cien, perdón quise decir a un euro como mínimo. Pero coincido con Masiá en la oración del Padrenuestro, que nos libre del mal, que cuanto más lejos mejor. Que nos haga comprender que es más importante estar limpios por dentro, para no escupir a nadie a la cara. Pero también es cierto que las palabras constituyen el reino de la mentira y la falsedad. De ahí que debamos cuidar esta Cuaresma nuestra oración. En otras palabras según la predicación de Benedicto XVI:
El Papa pasó a hablar del valor de la oración y de la importancia de invocar de Dios el “don divino”, “la gran realidad”, “para que nos dé su Espíritu de modo que podamos responder a las exigencias de la vida y ayudar a los demás en sus sufrimientos”.
“Es justo rezar a Dios también por las cosas pequeñas de nuestra vida de cada día – precisó el Pontífice – pero al mismo tiempo, rezar es un camino, diría una escalera: debemos aprender cada vez lo que podemos pedir y lo que no debemos pedir porque son expresión de mi egoísmo” o de “mi soberbia”.
De esta forma, rezar “se convierte en un proceso de purificación de nuestros pensamientos y de nuestros deseos”.
“Permanecer en Cristo es un proceso de purificación lenta, de liberación de mí mismo”, un “camino verdadero” que se abre a la alegría y que está caracterizado por un “fondo sacramental”.
“Así – prosiguió – podemos aprender que Dios responde a nuestras oraciones” y a menudo “las corrige, las transforma, las guía para que seamos final y realmente ramas de su Hijo, de la 'vid verdadera', miembros de su Cuerpo”.
“Demos gracias a Dios por la grandeza de su amor – concluyó –. Oremos para que nos ayude a crecer en su amor y a permanecer realmente en su amor”.
Después de leer su homilía me quedé tranquila y sin ganas de asistir a ningún duelo de titanes. Frente a la oración del más sencillo de sus hijos, sobra cualquier tesis de teología.
Los comentarios para este post están cerrados.
Gracias PGH. No me he podido conectar desde ayer, pero continuaremos debatiendo por estos mundos de Dios. En ese caso, espero sigas compartiendo tus opiniones, que no por coincidentes (que lo son conmigo) me dejan de parecer muy respetuosas.
No me he enterado de lo que ocurrió con Masiá, pero sí es cierto que los temas que toca pueden dar pie a la fanatización de la gran mayoría de los comentarios, máxime cuando su forma de pensar fricciona con muchas de las ideas que defiende la institución a la que pertenece.
En fin, a mas ver.
Hace unos 6 minutos se podía acceder cortando y pegando el enlace, ahora efectivamente, tampoco puede accederse por esa vía. De nada.
Gracias, PGH, pero cuando yo escribo esos datos me dice que lo siente pero que no hay post.
Misterios de internet
Para quien le interese, el artículo de Masiá sigue colgado (con los 44 comentarios) en:
http://blogs.periodistadigital.com/convivencia-de-religiones.php/2010/02/18/no-es-culpa-de-eva-ni-del-diablo
Si bien es cierto que ya no está indexado en su página... bueno, ya me entienden... no hablo del index en el que algunos lo han incluido...
Saludos
Masiá ha eliminado un post entero con más de cuarenta comentarios, que no tenían nada de particular, más los comentarios de otros posts, además de añadir otro post en el que no deja comentar.
Desilusiona ver en qué queda el aprecio por la libertad de expresión de algunos de los que dicen defenderla.
Lo pongo aquí porque es el tema del post. No sé qué hará o dejará de hacer Fortea porque nunca me he interesado lo suficiente, pero el caso Masiá me ha decepcionado totalmente. Es preferible hacer como Castillo que sin tapujos se niega a abrir su blog a comentarios. Decepciona, pero menos.
Sofía:
Muchas gracias. De acuerdo.
Un cordial saludo.
¿Quién ha calificado de trampas demoníacas lo planteado por Musa?
Creo que nos hemos conducido con toda corrección exponiendo nuestras propias ideas, hasta que ha llegado el inquisidor general del reino descalificando caprichosamente -y mintiendo para variar.
En todo caso, creo que queda claro para cualquiera que lea lo que se ha expuesto. Ahora tocan doscientos comentarios seguidos con la única finalidad de que el GHP se dedique expresar sus fobias particulares y arruine una vez más el post comportándose como un troll.
Ana_MS,
Vi los posts nuevos. Tengo que tomar buena nota. Excelentes ideas. Nos vemos allí.
Estimado Musa: En sus post Ud ha planteado muy bien dudas, paradojas, contradicciones que a todos nos han interesado o nos siguen interesando, tanto seamos no creyentes como creyentes. Mas me temo que la duda sistematica, el pensamiento critico y cualquier atisbo de relativismo es visto por algunos como trampas demoniacas e intuyo que no tardaran en ser conestadas como tales. Pero que le voy a decir, creo que Ud conoce el paño mejor que yo. En todo caso, pese a las congratulaciones y autocongratulaciones, permitame que le diga que nadie le ha contestado o refutado sus planteamientos, si eso recitado el argumentario habitual plagado de frases hechas, topicos y contrasentidos. Saludos y Felicitaciones
PD: perdon por la ausencia de tildes, estoy escribiendo con un teclado que no responde.
El comentario de Ana_MS da con el quid de la cuestión.
Saludos cordiales a todos.
Musa, es que lo que tú planteas no tiene nada que ver con lo que yo he dicho. Está claro que sólo creo en la existencia de un Dios, que ES Vida, Verdad, Amor. Si se tiene una idea parcial o equivocada de Dios, en la medida en que se purifique estará más cerca de la Verdad.
Entre alguien que dice creer en Dios y cree en un falso dios, o alguien que dice no creer en Dios, pero cree en el Amor, el que está más cerca de Dios es este último. El Bien es el Amor, el mal la resistencia al bien. Lo que ocurre es que cuando se deja de creer en un Dios Amor, es fácil acabar no creyendo en el Amor tampoco. Pero eso es lo único que importa, según Jesús. La relativización de las normas ya la hizo él quedándose con lo más básico, que es bueno para la condición humana en todo tiempo y lugar. Todos estamos básicamente de acuerdo en que es bueno tratar al prójimo como nos gustaría que nos tratasen. Para el cristiano, esto tiene su fundamento en el Dios de Jesús. La ley es el Amor.
Musa:
Tampoco yo lo veía cuando no creía, pero cuando lo ví me convertí, aunque no es una cuestión de esfuerzo racional, es cuestión de abrir el corazón y quitarse todas, todas las corazas, dejarlas caer y ya después es cuando la razón asiente.
Un cordial saludo.
Te puntualizo esto: "Tú crees que Dios no existe", he de decirte que no sé si existe. Y he de confesarte que las religiones y su historia me la han quitado más que dado (la fe me refiero).
Por otro lado, si la percepción que tenemos del bien y del mal es relativa, y está sujeto a la mayor o menor capacidad mental, emocional (sensibilidad) y genética, además de las circunstancias que nos influencian; ¿cómo sabremos tomar la dirección y sentido adecuada? La simple fijación en la idea de Dios no nos hace pivotar cerca del bien, pues ¿qué Dios de los existentes en las mentes humanas es el "bueno" y, por tanto, el verdadero? Porque lo mismo que tú, dicen los musulmanes del suyo. Y aún en el caso de que todos creamos en el Dios cristiano, la idea de ese Dios en cada uno de nosotros dista mucho de la de los demás. Cada persona, en sus intereses, invoca a Dios en el bien en el que cree, y ¿cual es, entonces, el bien verdadero?
Yo no lo veo tan claro Ana.
Excelente argumentación, Sofía.
Un cordial saludo.
No creo que hagas mal a los demás por plantear nada, aunque no sé si te haces mal o bien a ti mismo. Pero eso no es algo fijado de antemano sino que depende de la actitud que se tome.
En cuanto al "Príncipe de este mundo", no depende de ti que lo idolatremos o lo pongamos en su sitio. Yo, como he dicho desde el principio, pienso que no hay que darle ninguna importancia, porque quien está centrado en Dios, no adora ídolos.
Tú crees que Dios no existe y yo creo que sí, y la nada no es nada, pero me parece que no hay ninguna necesidad de mezclar cuestiones y en la que estamos centrados es en lo que pensamos del bien y del mal.
Claro que todo lo que creó Dios es bueno. Todo lo que ES es bueno y su fin es bueno. Pero si libremente se resiste a su fin bueno y se autoproclama su propio fin, se hace libremente malo. No culpes a Dios del mal uso de la libertad, que ese mal uso no es creación suya sino del que lo hace. Y eso no convierte en mala la libertad, porque es buena, pero se debe usar para el bien. Al final los que idolatran lo que no es Dios, eligen la Muerte, pues sólo Dios, la Vida, el Amor, ES, y será todo en todos.
Sigo diciendo que el bien y el mal son cuestión de dirección y sentido.
Quizás haga MAL en venir a plantear mis dudas entre creyentes, por aquello de que se extienda el "príncipe de este mundo", o cuanto menos la molestia. Pero... ¿y si estuviera haciendo el bien? ¿no cabe la posibilidad?
Estoy de acuerdo contigo en que esto no lo puedo entender: "Dios no ha creado el mal, porque el mal es ausencia de bien, resistencia al bien.", sobre todo si se dice que Dios creo de la ¡¿nada?! todo lo que existe. Y aquí surge otra falta de entendimiento por mi parte (culpa mía eh), ¿si Dios ha sido y es eterno, cómo es que existía la nada? Ya Dios existía, entonces había algo. Pero volviendo al tema principal, si das por existente el bien, tienes que dar por existente el mal. Esas dos realidades existen, las hemos percibido de diferente forma a lo largo de los tiempos, como ha dejado atestiguada la historia, por lo que nuestra percepción ha sido relativa y condicionada por las circunstancias. Cosas que en un momento se consideraron buenas, ahora son malas a nuestros ojos. ¡Qué lío! ¿no?
Sofía, si Dios es infinitamente bueno, todo lo que ha creado tiene que ser bueno. Y sigo sin entender que existan cosas malas en el mundo.
Lo que percibimos como malo, sí que es muchas veces bueno. Pero también existe el mal como resistencia al bien, como creación de nuestra libertad.
Nosotros creemos que todo lo que hizo Dios es bueno, pero para no malearse debe seguir el propósito divino. Si se resiste a seguirlo, y se enquista en sí mismo, endiosándose, entonces le falta bien, es malo.
Y eso mismo es Belial, sin provecho, el mentiroso, el príncipe de este mundo, el que dice "no serviré".
Es una cuestiòn de dirección y sentido.
Musa,
Es evidente que sigues sin entender nada de lo que he dicho. Dios no ha creado el mal, porque el mal es ausencia de bien, resistencia al bien. El mal no es un instrumento de Dios para el bien, sino el resultado de la libertad que se resiste al bien, pero Dios puede siempre escribir derecho con renglones torcidos. Dios crea un mundo en libertad, pero el mal uso de la libertad no es decisión de Dios, sino algo que permite, y que siempre puede reenderezar. Lo que es un bien es la libertad, no el mal uso de ella. El hecho de que a pesar de ese mal uso todo pueda acabar bien no convierte esa resistencia al bien en un bien, sino en un mal que se acaba superando.
Yo no divido en parcelas el bien y el mal, como tú dices, ni digo que este mundo sea malo, lo que digo es que el endiosamiento de lo que no es Dios es malo. Es la absolutización de lo relativo resistiéndose a encauzarlo a Dios y convirtiéndolo en tu dios, lo que es malo. Igual podrías elegir bien.
Más sencillo: Si Dios es infinitamente bueno y todo el universo es creación suya, lo que nosotros percibimos como malo es en realidad bueno. De otra forma tendríamos que admitir que Dios tiene cosas malas y buenas o que no todo el mundo es creación suya, sino que existe un maligno de poder parecido a Él que le hace frente. O una cosa o la otra, todas a la vez no.
Perdón, con las prisas he escrito esto mal: "Lo que yo digo es que todo esto lo ha creado Dios." Jaja, esto no lo digo yo, es lo que dicen ustedes. Yo simplemente saco conclusiones obvias para cualquiera, muy viejas, pero aún así no procesadas.
Javier: no creo que haya copiado palabra por palabra la hipótesis de Masiá. Creo que te adelantas a decir que "una cristiana de a pie, de andar por casa" me ha rebatido sin esperar siquiera a mi contesta. Es cuanto menos imprudente.
Sofía: Si Dios puede utilizar el mal para conseguir el bien, entonces el mal no es la ausencia de bien como dices, sino que puede ser una herramienta al uso de los intereses teleológicos de Dios. Es algo bueno. Entonces ya no cabe ni el demonio ni lo malo como algo perverso de lo que Dios está ausente, todo se enclava y engloba en una intención trascendente que afirman los creyentes.
Dices al principio que Dios es artífice de lo bueno y lo malo, pues lo ha creado. Luego durante líneas siguientes vuelves a pacerlar los dominios de Dios con respecto a los del demonio: "Los creyentes sabemos que el Bien tiene la última palabra y tras la muerte viene la resurrección", "Pero hay quien adora al príncipe de este mundo..." Lo que yo digo es que todo esto lo ha creado Dios. Por crear ha creado hasta el mismo demonio (de existir). ¿Te das cuen?
"Y creo que en lo que dije antes queda claro que el mal es básicamente falta de bien, " ¡Bravo! Y el negro es falta de blanco.
sofía, de acuerdo contigo en todo. Musa ha copiado palabra por palabra las hipótesis de Masiá y tu, una cristiana de a pie, de andar por casa, ha tardado 5 minutos en rebatir a la musa de Masiá sin necesidad de citar textos.
Como dije ayer: Masiá con sus teorias excéntricas y pasadas de moda, no desentonarían en un barrio del Bronx con reverendos episcopalianos. Todo está ya inventado (y rebatido por la Iglesia) mucho antes que naciera en el siglo pasado Masiá. Si no fuese religioso católico, nadie opinaría sobre él. No exisitiría.
Pero hay quien adora al príncipe de este mundo, al mentiroso endiosado que nos promete toda clase de beneficios materiales si le colocamos en el lugar de Dios y hacemos un dios del dinero, el éxito, el placer o cualquier otra nadería que al final acaba en la nada. El mal también utiliza argumentos inteligentes: Dios no existe, todo acaba en la muerte, el fin justifica los medios, la felicidad está en el placer egoista a costa de lo que sea... Y ni siquiera saben algunos que adoran a la Mamonna o a Belial (sin provecho).
Bien. Nosotros creemos que sí existe Dios, el Amor, la Bondad suprema, y todo mal será superado por el Bien. Es cuestión de fe, se crea lo que se crea.
Efectivamente, Musa, eso que dices es una soberana estupidez: "Decir que Dios engloba lo bueno y el diablo lo malo, como una parcelita donde cada cual tiene su campo de acción"
Nadie más que tú lo dice. Y por supuesto que todo ha sido creado por Dios. Además es un axioma que Dios saca bien del mal, de modo que no sé por qué acusas a los demás de decir estupideces cuando eres tú quien las dice, no los demás.
Por supuesto que Dios permite el mal porque respeta la autonomía del mundo y la libertad del hombre.
Y creo que en lo que dije antes queda claro que el mal es básicamente falta de bien, endiosamiento de la criatura que se niega a avanzar hacia su fin, desconfiando de Dios, y hace un ídolo de lo que no es Dios. Esa es la ceguera que me da risa a mí. Los creyentes sabemos que el Bien tiene la última palabra y tras la muerte viene la resurrección. Por eso quien se aferra a su vida la pierde y quien la da la recobra. La Vida fluye y al final sólo queda el Amor.
En este sentido, Masiá intuye que el demonio es un símbolo de unas percepciones que nosotros estimamos como malas y dañinas. Y decir esto dentro de una institución que ha institucionalizado la figura del demonio es anatema. A muchos les fastidia el tinglado, ya que muchos son pro-satanistas para exculpar a Dios o directamente para vivir de él. Alguno hay que viaja por todo el mundo con estas cuestiones etéreas y se pega la gran vida.
Lo cierto es que, cuando más me contemplo y os contemplo, no veo otra cosa que ciegos dentro de una habitación a oscuras dándose palos unos a otros (y me lo paso en grande; consecuencia buena de lo malo). Unos dicen que la luz de Dios es de una forma, otros de otra, éstos dicen haber visto la luz, la presienten, sienten su calor. Otros únicamente dicen que no saben o solo hay oscuridad. Quizás lo sensato esté en aspirar a la luz (el que quiera), pero sin dejar de entender que estamos a oscuras. Nos librará de uno que otro golpe.
¿Qué maldad, la que surge de una acción o intención "buena" o la "mala" que provoca consecuencias favorables? Tolkien, muy cristiano por cierto, lo dice mucho mejor en palabras de Gandalf para referirse a Gollum-Smeagol.
Decir que Dios engloba lo bueno y el diablo lo malo, como una parcelita donde cada cual tiene su campo de acción, es, a mi modo de ver, una soberana estupidez. ¿Por qué? Porque partiendo de las ideas de Dios en el Cristianismo, ese Dios permite el mal por algún motivo (dicen los creyentes que por la libertad que les da a sus creaturas). Si lo permite es porque, de alguna forma, ese mal es útil, pues como Creador y omnisciente lo ha previsto. Todo lo que hay en el mundo es creación de Dios, no del demonio (un pringao que estaba en el lugar y momento equivocado). Los humanos, por millones de circunstancias que nos absuelven de cualquier mal que podamos cometer, cogemos prestado de Dios todo lo que a nuestro alcance está. Ante esta situación ¿podemos hablar entre los humanos de culpables o de víctimas? (cf. Schopenhauer).
Es más, del mal surgen cosas buenas y de lo bueno cosas malas. Y no somos omniscientes, no somos adivinos. Visto así... ¿qué maldad?
Lo empequeñecerá tu diablo, no juzgues la imagen que podemos tener los demás. Dios ama la libertad y eso conlleva la posibilidad de endiosarse. Se empequeñecerá quien quiere ser grande al margen de Dios, no Dios mismo.
Desde luego que hubo tiempos (y para muchos todavía son) que poner a Dios junto al diablo no les causaba ningún problema filosófico; claro, eran tiempos de mitología... La existencia del diablo empequeñece a Dios hasta límites infantiles. Pero claro, al que se quedó en el paradigma medieval, pues las cosas son como siempre han sido...
Bueno, Carmen, no ha estado nada mal.
Saludos Cordiales.
(Ahora el P.Fortea se va a forrar).
La verdad es que ese duelo no es precisamente de titanes, ni de teólogos. Ha sido un duelo de dos mosqueteros. Uno, Charles de Batz-Castelmore, Conde de Artagnan, y el otro, el Cardenal Richelieu o el Cardenal Baltimore (o lo acabo de escuchar en una tele o lo acabo de asociar o me acaba de saltar). Recién hecho.
Hale, a disfrutar del sábado cine.
Gracias, Carmen.
Sofía:
De acuerdo con lo que señalas; pero no me negarás que el tema de los exorcismos no da "yu-yu".
Un cordial saludo.
P.D. Mira el correo.
Pues Ivan, yo no creo que el mal y la sordidez que hay en el mundo sea sólo obra de los hombres, pobres ingenuos. ¿Cómo se explica que haya personas que encuentren placer en hacer el mal, sólo por hacer el mal, sin sacar ningún provecho ni beneficio en ello? (He tenido la desdicha de conocer algunas). Respecto alos cuentos de niño, algunos me dan pavor ya de adulto; y no por lo que me afecte amí...Saludos.
Por cierto, Fortea ha estado acertadísimo con todo lo que ha dicho, sobre todo cuando menciona Holanda, allí se aplicaron totalmente las ideas progres, transmitieron y enseñaron estas e hicieron todo aquello que Masiá y los suyos dicen que hay que hacer. El resultado fue desolador, excepto para los ateos y sectas de diferente pelaje como las orientalistas, que vieron aumentar su parroquia hasta límites insospechados.
Manuel: Tanto el budismo como el cristianismo(excepto alguna rama protestante que crece), están agónicos en Japón, Masiá y los suyos, viven de las rentas de S. Francisco Javier y de los misioneros de principios del siglo pasado, incapaces de atraer a nadie y perdiendo más gente cada día, claro que esto también les ocurre a muchos religiosos como Masiá en Europa y América. Frente a todo esto, se ponen a dialogar en el país menos creyente del mundo, será para comparar su mutua caída.
Ya sabes a que nos referimos cuando hablamos de Roma "Yo", eres bastante inteligente como para saberlo.
El diálogo interreligioso está bien, lo que no se pueden tolerar, son cosas como el sincretismo en el que se sumergen algunos, so pretexto de este.
Recordando trivialidades: 1) Negar la existencia del diablo no es negar el mal y el pecado; 2) Afirmar la existencia del diablo es banalizar el mal y el pecado.
A mí el chándal me asfixiaba, y de niño me querían atemorizar con imágenes mitológicas. Por ello, el maillot amarillo me ha venido de perlas.
Totalmente de acuerdo con los últimos párrafos sobre la oración, pero disiento en parte de la blogger respecto al enfoque del pecado y la culpa. Es verdad que es Jesucristo quien nos ha librado del pecado, pero lo cierto es que en la Iglesia ha predominado tradicionalmente un enfoque negativo y culpabilizante poco acorde con la actitud de Jesús en los evangelios. A la vez ha habido siempre corrientes más evangélicas y con más sentido psicológico de lo que debe representar la culpa para un cristiano.
Lo mismo digo sobre el diablo. Lo que tiene que tener presente un cristiano es que el poder del Mentiroso, Príncipe de este mundo, ha sido derrotado por Jesucristo, de modo que quien cree que el mal se derrota con el bien, tiene que ocuparse en hacer positivamente el bien, no en temer al mal.
A yo,
Puede que a veces se nos impida seguir discutiendo dando vueltas a lo mismo, pero sí se permite discrepar. La "teología sin censura" es la que no admite comentarios.
Ya me he enterado de la polémica...Solo diré una cosa, yo preferiría que Satanás no existiera, la verdad es que me quedaría más tranquila (el Mal desde luego que existe sin ningún género de dudas; es algo obvio). Pero una cosa son los deseos y otra...lo que es.
Un cordial saludo.
Lo que ya no entiendo muy bien es si Masiá ha ido a Japón a explicar la doctrina católica allí; ó si lo han enviado a aprender Budismo para explicarnoslo a nosotros. Yo respeto mucho todas las religiones como medio de aproximación a Dios y que se busquen concordancias que siempre tiene que haber en personas que buscan a Dios; pero los católicos tenemos ya el testimonio de ese Dios hecho hombre, que dista mucho de las religiones que todavía lo están buscando. Una cosa es el respeto y otra que se quiera equiparar el contenido de todas las religiones, dándolo todo como válido y menos por parte de un católico.
Lunes, 28 de mayo
Isabel Gómez Acebo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez
Carlos Corral
Jose Luis Cortés
Josemari Lorenzo Amelibia
JC Rodríguez, A Eisman
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo