La verdad es que hoy ando un poco frágil de reflejos. Disculpen que no esté a la altura. Pero no podía dejar de hacerme eco de dos temas que vale la pena conocer. Celebramos el día del ayuno voluntario. Este pequeño gesto solidario que muchos desconocen, consiste en una cena un tanto especial; pan con aceite y sal, más una pieza de fruta, es el festín de una noche en la que recordamos a los miles de hambrientos que mueren día a día. Pagamos por hincar el diente al escuálido plato único. Son apenas unos euros que servirán para sacar algunos proyectos adelante. Y nos gusta saber exactamente en qué se gastan nuestras dádivas. Por eso cada parroquia acoge una meta, bien sea un pozo, una escuela, o un dispensario de primeros auxilios. El caso es que Manos Unidas, la organización católica que lleva cincuenta años solucionando problemas de hambrunas por el mundo, recogerá este fin de semana sus donativos. El domingo volveremos a poner en el sobre nuestros euros. Y estos no serán deducibles de ningún impuesto. Así colaboramos los católicos con aquellos que son menos afortunados.
Lunes, 28 de mayo
Isabel Gómez Acebo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez
Carlos Corral
Jose Luis Cortés
Josemari Lorenzo Amelibia
JC Rodríguez, A Eisman
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo