El titular define bien la sensación que tengo tras leer el aberrante discurso de Zapatero. Este señor no tiene arreglo, nos deja vacías las arcas del Estado y da jabón a los ricachones como si fuera el más socialista de la Unión Europea. Y mientras, colleja por aquí y puntapié por allá. Vergüenza da que con un gobierno salpicado por corrupciones y escándalos alguien vaya a dar lecciones de democracia con unas frases bíblicas para salir del paso. En un desayuno de oración, tal vez debiera esperarse que todos fueran creyentes. Si no lo son para qué se les invita al evento. Cuesta creer que estos señores de billeteras abultadas se junten para orar y dejen que presida tal evento un laicista agnóstico confeso, que en el colmo del dislate proclama que España es cristiana, siendo presidente de la UE donde sentencian contra el crucifijo en los espacios públicos. ¿No les parece que el tema merece un sainete?.
Viernes, 17 de febrero
Jose Gallardo Alberni
Josemari Lorenzo Amelibia
Teresa Forcades i Vila
Francisco Baena Calvo
Guillermo Gazanini Espinoza
Pedro Tarquis
Religión Digital
José Arregi
Juan Fernandez Krohn
Francisco Margallo