Hoy seguramente sería apropiado escribir sobre la vida religiosa, pero de ello entienden más aquellos que han optado por ella; una laica puede escribir sobre cómo ve la vida religiosa y tampoco sería muy atinado su juicio, si se basa en aquello que publican los medios de comunicación. La vida consagrada tiene tantos matices como pueda tener un matrimonio. Pero que se ocupen de este tema aquellos que hoy debieran renovar sus votos a la luz de la Palabra.
Me ha llamado la atención una comentarista muy apreciada en este blog. Me parece que entiende que la salvación se da de modo automático al amar a los hermanos y hacer lo que Jesús explicó durante sus tres cortos años de vida pública. Ya saben aquello que proviene también del Antiguo Testamento y que consiste en ocuparse del prójimo. El sermón del monte es una bella muestra de esta hoja de ruta Mat. 5:1; 7:28.Creo que hay estudios teológicos al respecto que profundizan bastante mejor en este tema.
Viernes, 17 de febrero
Jose Gallardo Alberni
Josemari Lorenzo Amelibia
Teresa Forcades i Vila
Francisco Baena Calvo
Guillermo Gazanini Espinoza
Pedro Tarquis
Religión Digital
José Arregi
Juan Fernandez Krohn
Francisco Margallo