Esta democracia de papel cuché esclaviza a sus residentes a base de esgrimir los derechos como un mantra. De esta manera tan original mientras se cubre las necesidades básicas de cualquier inmigrante, se pierden prestaciones sociales y se avanza en la privatización de servicios. Somos tolerantes y dialogamos mucho, tanto que los de fuera aprovechan las conquistas de la sociedad del bienestar para aquello que les conviene. Por ejemplo para exigir que las musulmanas sean atendidas por mujeres médicos. Exigir que sus hijas no hagan educación física para no tener que quitarse el velo.
Lunes, 28 de mayo
Isabel Gómez Acebo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez
Carlos Corral
Jose Luis Cortés
Josemari Lorenzo Amelibia
JC Rodríguez, A Eisman
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo